18 de mayo de 2016

Entendiendo el éxito de Nubank en Brasil

El Banco Itaú es uno de los mayores bancos en Brasil, junto con Bradesco, Santander, Banco do Brasil y Caixa. Yo soy cliente del banco Itaú. El banco guarda mi dinero y le tengo que pagar una mensualidad. Sin embargo, así como cualquier otro banco, ellos toman mi dinero, y el de sus clientes, y lo invierten en otras cosas con las que generan más dinero para sus inversionistas. El lucro del Banco Itaú en el año 2015 fue de más del 15% respecto al año anterior. Es decir, yo le pago al Banco Itaú para darle vía libre de utilizar mi dinero en todo tipo de inversiones. Por ejemplo, entre otras cosas, ellos pueden comprar títulos públicos con los que usarían el dinero de sus clientes para que el Gobierno pueda financiar programas de educación, salud e infraestructura. Los bancos prestan ese dinero y el Gobierno lo devuelve con algunos intereses (eso explica en parte el problema de la deuda).

Pues bien, mientras en Brasil se armaba una crisis económica y política, con cambio de presidente incluido, y personas pidiendo el regreso de la dictadura, los bancos nunca dejaron de ganar dinero. Una de las miles de formas con que ganan dinero es jugando con las deudas de las personas, con tarjetas de crédito, por ejemplo. En Brasil los intereses por tarjeta de crédito son de hasta el 470% anual o 25% mensual (esas cuentas no cuadran). Y esto pasa porque las personas comunes y corrientes, sin ningún tipo de educación financiera, ven el crédito como acceso a dinero fácil, en vez de como lo que es: una deuda.

Hace poco más de 2 años, un colombiano llamado David Vélez fundó Nubank en Brasil. Digamos que Nubank es un banco, aunque técnicamente no lo es, ya que las personas no pueden guardar su dinero (ya habíamos hablado de esto antes). El único producto de Nubank es una tarjeta de crédito MasterCard morada, muy difícil de conseguir (tanto como un OnePlus One en su época). Al día de hoy tienen a más de 1 millón de personas en la lista de espera.

Página de Nubank: https://nubank.com.br/

¿Qué es lo especial de Nubank? ¿por qué mientras los bancos tradicionales regalan tarjetas de crédito sin hacer estudios crediticios, de otro lado hay 1 millón de personas en una lista de espera queriendo una simple tarjeta de crédito? Puedo hablar un poco sobre cómo fue mi caso, que pedí la tarjeta hace más de 1 año y, después de varios rechazos, la recibí hace pocas semanas.

4 de mayo de 2016

Acceso a Internet limitado: el debate que se acerca

¿Existe el acceso a Internet ilimitado? Depende desde el punto de vista del que lo veamos. Si hablamos de telefonía móvil, siempre ha estado claro que en caso de tener un plan pre o postpago existe un límite, tanto de datos como de minutos, pero si transferimos esa misma pregunta para conexiones de hogar y empresas que funcionan con redes cableadas (que es como funciona el WiFi), la respuesta nunca ha sido clara. Las empresas proveedoras de servicios de Internet (ISP) han estado siempre al margen de esta pregunta, siempre limitándose a ofrecer velocidades y no límites.

A modo de ejemplo, para el celular tengo un plan de 14Gb mensuales en velocidad 4G, mientras que para donde yo vivo las velocidades de descarga y de subida son de 15 Mbps y 2 Mbps, respectivamente. Y si quisiera saber los límites de mi plan de hogar, seguramente tendría que ir al contrato y leer la letra pequeña. Por esto es que a simple vista parece que los planes de Internet en hogares y oficinas son infinitos, simplemente porque nunca se mencionan los límites.

Los planes así anunciados podrían inducir al error, y cualquier persona estaría en capacidad de montar un servidor en su casa y distribuir Internet para todo el barrio, que ya ha pasado.

El origen de esta confusión fue que en sus inicios, cuando no existían Facebook y YouTube, los usuarios en su mayoría utilizaban Internet para navegar de sitio en sitio web, comunicarse vía chat y hasta para bajar música o películas a bajas velocidades. En términos de megas intercambiados, el consumo de datos era muy bajo y la infraestructura de las ISP soportaba todo el tráfico que por sus redes pasaba. No obstante, con el pasar de los años, las ISP no modernizaron su infraestructura a la misma velocidad que los usuarios comenzaron a utilizar servicios que consumían cada vez más datos. Las redes empezaron a soportar servicios como Netflix, WhatsApp, YouTube y los juegos online, que tienen un consumo de datos que en los inicios de Internet no existía.

En Brasil y en Estados Unidos algunas ISP han apoyado la imposición de límites a los usuarios para que su velocidad de Internet sea reducida (o cortada) cuando alcancen un límite de datos descargados, como siempre ha pasado con los planes de datos de celular. Imaginen pasar de cargar un vídeo de 4 minutos en YouTube en cuestión de 6 segundos a pasar a navegar como a comienzos de los años 2000 cuando la descarga de un vídeo completo era de 3 horas.

Las ISP tienen 2 argumentos para defender su posición: el primero es que todas las empresas que ofrecen servicios por Internet están haciendo uso de la infraestructura y no están pagando por ella. Como WhatsApp: argumentan que es una empresa pirata. WhatsApp utiliza las redes de Movistar, por ejemplo, y son cientos de millones de personas intercambiando mensajes, imágenes y vídeos todo el tiempo. En este caso, Movistar va a decir que WhatsApp no les paga nada. El segundo argumento es que estarían en condiciones de prestar un mejor servicio, aunque todavía no entiendo a qué se refieren (ni que el servicio de Internet hogar fuera malo). Si bien hay gente que no está satisfecha con la velocidad de Internet contratada, digamos que las cosas funcionan, que es lo importante.

Empecemos por aclarar algo y es que los usuarios ya están pagando por las velocidades y el consumo de Internet que las ISP ofrecen. Eso equivale al uso de la infraestructura y no tienen por qué transferirle esa parte de la responsabilidad a las empresas que están ofreciendo un servicio. Es decir, Netflix, a modo de ejemplo, o WhatsApp en el ejemplo del párrafo anterior, no tienen por qué pagar por el uso de las redes cuando es algo que siempre ha estado pagado por el usuario, lo que significa que no se pueden cambiar las reglas de juego en la mitad de la carrera.

Ante esto, el as bajo la manga de las ISP ha sido lanzar servicios similares. Claro Vídeo como alternativa a Netflix o HBO Go. Lo que las ISP dirán es que, si el usuario usa el servicio de ellos y no el de la competencia, esto no hará parte del consumo mensual limitado. El problema de esto es que las empresas dejarían de competir en igualdad de condiciones, aun cuando están en un sistema que promueve la libre competencia. Dejarían de estar en igualdad de condiciones porque habría un servicio que consume datos y otro que "no".

21 de abril de 2016

Superhosts de Airbnb

Airbnb es uno de los temas por los que más soy contactado por personas que encuentran mi blog. En el pasado he escrito al menos dos posts al respecto: uno sobre cómo transferir dinero a otro país y perder la menor cantidad posible en comisiones, y otro sobre la economía detrás de Airbnb. Ocasionalmente he mencionado a Airbnb y a Uber, junto con muchas otras empresas de tecnología, como ejemplos de casos en que se han aprovechado  vacíos jurídicos en los países donde operan para dejar de pagar impuestos.

Aun así, Airbnb es una de mis empresas favoritas. Todo comenzó antes de venir a Brasil en 2014. Para entonces yo vivía en la casa de mis papás en Bogotá. Cuando eso pasó, mi cuarto quedó libre. Yo les propuse a mis papás que lo ofreciéramos por Airbnb y cobráramos unos $15 dólares la noche, lo cual ayudó en muchos de mis gastos hasta ahora. 

Iba a quedarse gente desconocida en nuestra casa. Al comienzo es difícil entender eso. Sin embargo, tienen una página completa en que explican cómo funciona la seguridad en la plataforma. Hay un seguro de daños, y si uno tiene una duda sobre cualquier cosa, le puede preguntar por Twitter a @airbnbhelp las 24 horas del día, 7 días de la semana y siempre habrá una respuesta. A mí hasta me han llamado al celular cuando es un problema complejo.

Nuestros inicios en Airbnb




Tras dejar quedar a un amigo del CouchSurfing, a mis padres les quedó gustando la idea de recibir personas en nuestra casa, pues era algo que ya hacíamos de tiempo atrás con familiares y amigos de amigos sin tener que cobrar. Incluso siempre que alguien va a Bogotá o viene a Sao Paulo procuramos mostrarles algo de la ciudad.

Para el caso de Airbnb, uno básicamente va a recibir en su propia casa a completos desconocidos. Aunque, si lo pensamos bien, en el fondo todos nuestros amigos y conocidos fueron desconocidos también antes de conocernos. El hecho de que sean desconocidos no significa que sean malas personas. 

Por otro lado, uno no está obligado a dejar quedar en su casa a nadie. Si uno quisiera, podría rechazar todas las solicitudes. Yo lo haría si me generara desconfianza la persona al otro lado. De hecho ya ha pasado varias veces: personas sin foto de perfil, con la cuenta creada el mismo día en que envían el primer mensaje, sin la cuenta verificada o pidiendo cerrar la reserva por fuera de Airbnb con dinero en efectivo. Yo no me lo pienso dos veces si debo rechazar una solicitud ante la primera sospecha de desconfianza, y si es necesario reporto la cuenta si creo que no sigue las reglas de la comunidad, por ejemplo por poner datos de contacto en la foto de perfil.

Dicho esto, no es tan complicado saber si la persona que se va a quedar en nuestra casa es de fiar o no. Las personas tienen un perfil con reviews, verificaciones (documento, correo, Facebook, LinkedIn, etc.) y desde ese mismo perfil envían un primer mensaje en el que uno tiene la oportunidad de conocer a la persona y hacerle todas las preguntas que uno quiera antes de confirmar una reserva: de saber por qué están visitando la ciudad y por qué se quieren quedar en nuestra casa.

Si todo está en orden, uno acepta la solicitud y llegan al correo de cada una de las partes los datos de contacto de la otra persona, incluido el correo electrónico y el teléfono. Con esto es más simple explicar a la otra persona cómo llegar y qué deberían tener en cuenta, dependiendo de si llegan por tierra o en avión. En nuestro caso, les hacemos la advertencia de que los taxistas en Bogotá suelen cobrar sus propias tarifas, y les damos el paso a paso de cómo llegar a nuestra casa en taxi, en Uber o en transporte público.

No obstante, para llegar hasta donde estamos nosotros, en que hemos recibido unas 60 personas en los 2 últimos años y en que tenemos la calificación de superhosts por parte de Airbnb, no ha sido un proceso sencillo. No es solo abrirse una cuenta en Airbnb, tomar una fotos con el celular y esperar que nos lluevan solicitudes para quedarse en nuestra casa. Eso no va a pasar.

Son muchos factores de los que depende que una persona decida por quedarse en nuestra casa y no en la de otra persona: las fotos, las descripciones, el precio, el perfil, los reviews, nuestro tiempo de respuesta y, lo más importante, la experiencia que ofrecemos en nuestra propia casa, que en nuestro caso ha funcionado muy bien porque mi familia y mi perro le caen bien a todo el mundo.

Por otro lado, he hecho mis propias investigaciones como persona que se va a quedar en la casa de alguien en otra ciudad y he visto tres errores muy comunes de personas con un anuncio en Airbnb
  1. El primero es el de no responder a tiempo una simple pregunta. En mi caso yo intento responder en menos de 2 horas, máximo 6. Si no tengo tiempo para responder, prefiero rechazar la solicitud y seguramente habrá alguien que sí tenga la disposición (para eso hay una aplicación para el celular). 
  2. El segundo son anuncios incompletos, con fotos de mala calidad o descripciones poco explicativas. Airbnb de hecho tiene un servicio gratuito en el que envían a un fotógrafo profesional para tomar las fotos de nuestra casa. Solo esto va a hacer que nuestro anuncio resalte sobre los demás y genere más confianza. 
  3. El tercero es la propia experiencia de cuando ya estamos en el lugar. Hay gente que crea un anuncio porque quiere ganar dinero con una casa que no están utilizando pero ni tienen la disposición de recibir a alguien en su propia casa ni tienen carisma. He conocido casos en los que la persona a cargo del anuncio no se pone al frente de un problema en la propiedad que están enlistando cuando la persona ya llegó o en que el lugar ni siquiera tiene cosas básicas como jabón, toallas o sábanas. ¿Por qué esas personas están en Airbnb? Creo que nunca van a ser superhosts.
Según lo dicho hasta ahora, no creo que Airbnb sea algo en lo que se debería meter todo el mundo. No todos tienen la disposición de responder preguntas a desconocidos o de recibir como en su propia casa a alguien a quien acaban de conocer. Si alguien no tiene la disposición, solo le va a hacer daño a la comunidad. Están mal los que entran a Airbnb solo a ganar dinero, pretendiendo convertirlo en su primera fuente de renta. Ante todo está el buen servicio y el dinero llegará eventualmente.

Estos son los anuncios de nuestra casa en Airbnb (Bogotá), el del apartamento de mi hermano (Bogotá) y el de la casa de mi prima (Cali):

1 de abril de 2016

Ya soy maestro


Hace unos días un jurado compuesto por tres doctores en comunicación aprobó mi tesis de maestría, un trabajo de 2 años en el que investigué sobre discursos sobre el consumo en blogs de viajes, tema que pretendo abordar en una entrada por separado. Antes de eso, dediqué 1 año a aprender portugués en Colombia y a estructurar un proyecto de investigación con algunas personas que sabían más del tema que yo en esa época. Esto me valió una beca y la aceptación de una universidad brasilera para desarrollar una investigación, una oportunidad que no hubiera tenido en Colombia: recibir el título de maestro/magíster en comunicación.

(Sí, el Gobierno Brasilero y la universidad en la que estudié financiaron 2 años de mi educación)

¿Qué significa este título? El título de maestro es el que va después del título profesional o de la licenciatura y va antes del doctorado (después hay gente que hace estudios de postdoctorado). En mi caso significa que según una universidad estoy en capacidad desarrollar una investigación académica utilizando metodología científica. Según esto, se trata más de un título como investigador, que de otra cosa. Es diferente a una especialización o un MBA porque estos están más enfocados hacia el mercado. Una maestría es puramente académica y es el título mínimo que exigen las universidades para trabajar como profesor o investigador.

Quizás no lo sepan, pero las universidades son fuentes de conocimiento científico. Esto es lo que separa al conocimiento de la ignorancia. Y quienes en términos prácticos sacan adelante este trabajo son profesores investigadores. ¿Han visto a los personajes de The Big Bang Theory? Ellos son investigadores de física e ingeniería en una universidad y eventualmente están escribiendo artículos científicos sobre sus investigaciones. Esto es en últimas lo que rankea a las universidades entre las mejores: una universidad no es mejor porque sus egresados tengan mejores trabajos en las mejores empresas, sino porque produce más investigación y artículos científicos que otra universidad. Por eso la Universidad Nacional y la Universidad de Los Andes son las mejores en Colombia. Por eso el MIT, Stanford, UCLA o Columbia son de las mejores universidades de Estados Unidos. La Universidad de Sao Paulo, la Universidad de Chile y el Tecnológico de Monterrey son de las mejores en América Latina. Que las personas de estas universidades consigan mejores trabajos es efecto de que haya personas altamente preparadas haciendo investigación y dando clases en esas universidades.

Y ahí surge un problema del que ya he hablado varias veces: ¿endeudarse para estudiar en una universidad donde están los mejores profesores? En Colombia muchas veces es necesario. De lo contrario, ¿cómo se financiarían las universidades si no es cobrando por matrículas?

23 de marzo de 2016

Encriptación y leyes: nuevos debates sobre leyes antiguas

15 Años después del debate de Napster, quedó demostrado que compartir música por Internet no mató a la industria musical, sino que por el contrario ambos extremos encontraron un punto de equilibrio en servicios como Spotify, Pandora y Deezer.

Varios debates como el arriba mencionado se están dando en este instante y definirán en el mediano y largo plazo el futuro de Internet y de la economía digital. Puntualmente quiero hablar por ahora de tres casos:

1. La puerta trasera del iPhone a la que el FBI quiere tener acceso, justificando su solicitud en la investigación que hay alrededor del celular de un terrorista muerto. Este celular tiene un PIN de desbloqueo y después de X número de intentos la información adentro contenida no estará más disponible.

2. Las solicitudes por parte de la justicia a las que WhatsApp está expuesto toda vez que un juez en cualquier lugar del mundo requiere los mensajes intercambiados entre personas sospechosas de cometer algún crimen.

3. Las protestas de los taxistas sobre la ilegalidad de Uber.

Es muy fácil tomar una posición en cualquiera de esos debates. Uno podría ser del extremo de ponerse de lado de las empresas de tecnología y decir que el consumidor tiene derecho de escoger, o bien podría también asumir la posición del otro extremo de pretender que este tipo de empresas se adhieran a las normas que existían antes de que hubiera Internet.


12 de marzo de 2016

Los días de Napster: Internet antes de YouTube y Spotify

Antes de todo eso Google ya existía. Gmail también. Sin embargo, es increíble que hace solo 5 años apenas estábamos comenzando a ver los primeros smartphones. El primero que yo tuve fue en el año 2011, en una época en la que BlackBerry era muy popular, BBM era más usado que WhatsApp y Nokia todavía existía.

Cuando en las facultades de comunicación y periodismo se habla del antes y el ahora de los medios de comunicación, es decir de los medios online y offline, análogos y digitales, se hace referencia a cómo funcionaban por allá a comienzos del siglo pasado desde que los hermanos Lumiére inventaron el cine, pasando por el nacimiento de la radio y la popularización de la televisión a partir de los años 50, un período que se extiende hasta finales de los 80 y mediados de los 90, años en los que se popularizó la televisión por cable y satelital.

Solo después de eso se habla de los medios digitales, todos aquellos que nacen alrededor de Internet. Se dice que son bidireccionales porque las personas, supuestamente, pueden crear sus propios mensajes o responder de una forma que, por ejemplo, un noticiero en televisión no hubiera permitido.

Sin embargo, hay un vacío poco explorado en medio de esos dos momentos. Si hoy es normal haya Wifi de la misma forma en que hay oxígeno dentro de una habitación, hubo un momento en el que no lo fue. ¿Cómo podemos describir ese momento en que empezamos la transición de lo análogo a lo digital?

Primero aclaremos algo. Esa tal transición, según autores como Henry Jenkins o Pierre Levy, no existe. Simplemente hay una convergencia en la que todos los medios de comunicación interactúan en la vida de las personas. No existe un mundo virtual y un mundo real. Los dos son uno solo. Dicho esto, la pregunta correcta sería: ¿cómo se dio inicio a lo que esos autores llaman como cultura de la convergencia o cibercultura, la misma en la que vivimos hoy?

Podemos hablar de esos inicios en los años 80, pero no quiero ir tan atrás a un período en el que ni siquiera yo había nacido. Quiero detenerme en el período que conozco mejor: desde mediados de los 90, época en la que llega el Internet de 56 KB a los hogares de este lado del mundo por primera vez, hasta mediados de los años 2000, cuando nacen Facebook, Twitter, Spotify y YouTube.

5 de marzo de 2016

Startup Nation: Israel, el milagro económico


Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana, y las intercambiamos, ambos tendremos una manzana. Si tú tienes una idea y yo tengo una idea, y las intercambiamos, ambos tendremos dos ideas.

Esa analogía es usada por Dan Senior y Saul Singer en el libro Startup Nation para explicar el milagro económico de Israel, una nación que en 60 años de historia tiene mejor salud económica que la de cualquier sociedad con siglos y hasta milenios de historia. Israel hoy no sufre las consecuencias de la crisis del año 2008.

El Estado de Israel, creado en 1948, era un terreno desértico al que se fueron a vivir algunos judíos después de la guerra, pero cuando llegaron no había absolutamente nada. A diferencia de los países que siempre han tenido recursos naturales para explotar con minería o industria petrolera, Israel no tenía nada de eso, nunca lo tuvo y les va mucho mejor no teniéndolo, pues su economía no depende de un recurso que algún día se va a agotar y cuyo valor varía de acuerdo con la oferta y la demanda a nivel internacional, por lo que han tenido que recurrir a otras fuentes para hacer que su economía funcione.

Hay varias circunstancias que ayudan a explicar por qué Israel como ningún otro país logró que su economía dependiera de lo que hoy se conoce como economía creativa, y no de recursos naturales. La pregunta es ¿cómo convertieron una idea en algo más valioso que un barril de petróleo?

27 de febrero de 2016

Startups financieras: la competencia de los bancos


Una crítica muy frecuente en contra de Airbnb y Uber, entre otras empresas de tecnología que basan su modelo de negocio en el consumo colaborativo, es que han ganado mucho dinero porque existe un vacío jurídico con el cual pudieron hasta ahora dejar de pagar muchos impuestos en los países donde tienen operaciones. Incluso si hoy mismo empezaran a pagar los mismos impuestos que paga un taxi o un hotel, sería porque una ley fue aprobada después de muchos meses de discusión. Para una ley ser aprobada necesita de varios debates en el congreso. En Colombia son hasta ocho debates antes de que el presidente firme una ley. Y eso sin contar temas polémicos, en los que la opinión pública entra en debates acalorados en los que acaba participando la ciudadanía y la academia, antes incluso de llegar a proponer un proyecto de ley, como ha sido el caso de Uber.

Mientras se da esa discusión pueden pasar meses o hasta años como ya pasó con el senador Surdarsky y su propuesta de modificar el sistema electoral (nunca salió adelante porque nadie más dentro del congreso la apoyó). Durante ese período de tiempo, entre que una ley es propuesta y aprobada, la tecnología no se detiene


Otra crítica que surge, volviendo al ejemplo de Uber y Airbnb, es que tienen el poder de acabar con miles de empleos formales de gente que hacía bien su trabajo, pero que no es altamente cualificada. Por ejemplo el taxista que nunca se negó a llevar a nadie y ofrecía un excelente servicio no va a existir más dentro de unas décadas porque quizás las personas prefieran utilizar Uber X, que es más barato y no conducen taxistas, sino personas comunes y corrientes. O el caso de un mesero de hotel. Si la demanda de personas queriendo quedarse en una casa en vez de un hotel en época de vacaciones aumenta, muchas de las personas que trabajan para un hotel van a quedarse sin empleo.

Siendo realistas, ni los taxis ni los hoteles van a dejar nunca de existir, pero seguramente verán afectada su hegemonía como ya lo estamos viendo, y por consiguiente muchas personas dejarán de trabajar en sectores que hasta hoy habían sido intocables.

Ahora bien, ¿qué pasa cuando esto mismo sucede en un sector de la economía que es prácticamente blindado como lo son los bancos?, ¿qué pasa cuando una empresa ofrece un servicio que ya ofrece un banco? ¿pasará lo mismo que hablábamos arriba de gente quedándose sin empleo por culpa de esas empresas?

Primero veamos algunos ejemplos. Nubank en Brasil es un banco que no tiene oficinas físicas, no cobra una sola comisión y su único producto es una tarjeta de crédito que (al igual que un celular OnePlus), nadie puede conseguir. Para solicitarla hay que entrar en una lista de espera de varios meses y la aprobación depende de una metodología que el mismo banco inventó y nadie sabe como funciona. La ventaja es que, si bien no existen oficinas físicas, su servicio de atención al cliente es 110% mejor que el de cualquier banco. Pedir ayuda desde la aplicación del celular es como hablar con alguien por WhatsApp o los mensajes de Facebook no son ignorados, sino respondidos por seres humanos en tiempo real.




20 de febrero de 2016

El futuro próximo de los Smartphones


Una vez que todo el mundo tiene un smartphone en el bolsillo, sus precios bajan y el acceso a tecnologías que hace unos años eran exclusivas de personas de clase alta es ahora de acceso para todo el mundo (en la India lanzaron un celular de menos de $4 dólares). Entre 2010 y 2012 se dio una grande migración de feature phones para smartphones. Aunque eran productos caros, no cabía la mínima posibilidad de ser la única persona de nuestro círculo social sin WhatsApp. Más que un objeto de prestigio, el celular continuaba siendo una herramienta de comunicación. Con WhatsApp vinieron otras aplicaciones de comunicación que iban a definir si un sistema operativo móvil tendría o no futuro, entre ellas Facebook, Twitter e Instagram. Una de las causas de la muerte de Firefox OS fue de hecho que nunca tuvo WhatsApp. ¿Quién quiere un celular sin WhatsApp?


5 años más tarde, el escenario de las empresas de celulares está más definido. Por un lado, fabricantes, que siguen siendo muchos y pocos sistemas operativos móviles de otro. Entre los fabricantes tenemos tanto aquellos que venden celulares y 10 tipos de electrodomésticos diferentes, como los que se limitan a vender celulares, accesorios y  algunos gadgets que no le quitan protagonismo al producto principal.

Veamos algunos ejemplos. Samsung vende celulares, pero también vende lavadoras, televisores, neveras y tablets. De otro lado, Xiaomi o Apple tienen una cartera de productos muy limitada: sin contar productos de Software como programas o aplicaciones (iTunes, iCloud, Final Cut), apenas se dedican a unos pocos modelos de celulares, computadores y tablets. Con esto es posible generar en el largo plazo una recordación de marca mayor porque la marca se asocia a un solo producto, no a 10.

Entre 2001 y 2002, Apple lanzó el primer iPod. Hasta 2007 se lanzaron miles de reproductores de música más, de todo tipo de marcas (hasta Microsoft lanzó uno llamado Zune), pero las personas recordaron para siempre el iPod. Cuando el primer iPhone fue lanzado, el esfuerzo de inversión publicitaria que se hizo en todos los años anteriores le dio un gran impulso al nuevo teléfono de Apple. Apple ya no tenía que convencer a nadie de que el suyo era un buen producto porque pudieron enfocarse en su único producto.

Ahora, ¿qué pasa cuando Samsung lanza un nuevo celular? Lo que pasa es que tienen que hacerse oír entre toda la industria, pues todos los grandes fabricantes están lanzando productos con sistema operativo Android todo el tiempo, y peor aún: Samsung maneja un gran números de referencias de alta, media y baja gama. ¿Cómo usted convence a su público de que este produto X es mejor que este otro producto Y de la misma marca? Yo que estoy al tanto de lo que pasa en la industria de la tecnología no entiendo la diferencia entre Samsung Galaxy S y Samsung Galaxy A. Ahora transfieran esas dudas a un público bombardeado por todas las marcas y que no tiene conocimientos avanzados sobre la industria.

13 de febrero de 2016

¿Qué hay de malo con Twitter?

Twitter ha estado en el ojo del huracán a lo largo del último año. Cambiaron de CEO recientemente, lo cual es bueno, teniendo en cuenta que regresó el fundador Jack Dorsey, pero además hubo un recorte de unos 300 empleados y salida de varios altos mandos tras la reestructuración, que por otro lado no es una buena señal. Los dos hechos en su momento estuvieron relacionados, pues Twitter ha llegado a un punto en el que paró de crecer. Su pico más alto de crecimiento de usuarios fue a mediados de 2014 (obvio, durante el mundial). No hay muchos usuarios nuevos registrándose, o apenas crece a una taza del 1% anual. Si por un lado Twitter tiene unos 300 millones de usuarios, por otro lado Facebook, Gmail y WhatsApp ya superaron la barrera de los 1.000 millones.

En su momento, según el libro de The Facebook Effect, escrito por David Kirkpatrick (que me costó menos de $2 dólares jajaja), fue Twitter la que forzó a Facebook a introducir algunos cambios respecto a como la información en el News Feed era presentada (¿alguien se acuerda de cómo era Facebook hace unos años? Vean el vídeo de abajo), pues en 2007 era novedoso que hubiera publicaciones en tiempo real, lo cual aún hoy sigue siendo su mayor diferencial (no hay un algoritmo modificando los contenidos que son presentados). En esa época también Twitter fue importante para movimientos ciudadanos en oriente medio que lo utilizaron como catalizador para ir a la acción frente a gobiernos anti democráticos. Para entonces, entre 2008 y 2010, Twitter era una empresa que se proyectaba a estar siempre al lado de Facebook o Google. Hasta finales de 2013 lo fue.




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