24 de julio de 2011

El oportunismo del Partido Verde


Entrada escrita originalmente para El Centauro

No es nueva la forma de actuar del Partido Verde. Me refiero al ingreso a la unidad nacional de los verdes, anunciada el pasado 20 de julio por el presidente Juan Manuel Santos, y confirmada por el vocero del partido Lucho Garzón un día después en una reunión a la que asistió casi toda su bancada en el Congreso. Entre los ausentes, Ángela María Robledo y John Sudarsky, quienes jamás han compartido la forma como su partido se ha ido vendiendo. Junto a ellos, toda la ola de indignados que hace un año se llamaba 'ola verde' ha expresado su rechazo hacia las decisiones de la dirección nacional del partido. Échense una pasada por el fanpage del Partido Verde o busquen el hashtag #olaverde para que vean la opinión de los indignados. Sin embargo, esto no debería extrañar a nadie. Ellos siempre han hecho lo mismo.
 El ingreso de los verdes a la mesa de unidad nacional solo es una muestra más de un oportunismo que comenzó en 2006

Todo comenzó justo antes de las elecciones legislativas de 2006. Se trataba de las primeras en las que funcionaría la reforma política de 2003. Más de 50 partidos, además de competir por 102 curules en el senado y 166 en la Cámara de Representantes, buscaban conservar su personería jurídica. Ya no se trataba simplemente de construir un movimiento en el papel y darle la posibilidad de participar en elecciones. El requisito ahora era obtener el 2% de los votos. Ante este panorama, la Alianza Democrática M-19 decide cambiar su nombre a Partido Verde Opción Centro y buscar una de las curules de las minorías destinadas a las negritudes y a los indígenas, aunque ellos nunca hayan pertenecido a ninguna de ellas. Gracias a esto, siguen existiendo, por lo menos hasta el año siguiente, cuando dan un gran salto y alcanzan 2 gobernaciones, 27 alcaldías, 10 diputados y 307 concejales.
El Partido Verde nació del cambio de nombre que le hicieron a la Alianza Democrática M-19

Con este fortín político logran construir una maquinaria, obviamente no tan poderosa como la de los partidos tradicionales y las de los partidos financiados por el narcotráfico y el paramilitarismo el Partido de la U o el PIN, y con la cual logran llamar la atención de tres ex alcaldes de Bogotá que no tenían partido. Ahí fue donde una vez más los verdes sacaron a relucir su oportunismo y los invitaron a crear una propuesta que rechazara el "no todo vale", gracias a la cual un Partido Verde vuelve a lanzar un candidato presidencial en Colombia. No nos olvidemos de que así se llamaba también el movimiento de Íngrid Betancourt, que en medio de todo resultó ser más decente que el actual.

Bajo las banderas del rechazo a la corrupción, los verdes logran en 2010 asustar al candidato del Partido de la U, Juan Manuel Santos, con quien finalmente pierden en segunda vuelta, y bajo esas mismas banderas se han escodido para decir que necesitan de las alianzas para recuperar a Bogotá, y esta semana para que la mesa de Unidad Nacional, la cual hace un año representaba todo lo que ellos no son, apoye sus proyectos en el Congreso.

1 comentario :

Camilo Pedraza Diaz dijo...

Me recordó una vieja entrada... http://camipediaz.blogspot.com/2011/01/partido-verde-que-juegan.html

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