11 de julio de 2011

Srebrenica, no olvidamos

Sarajevo durante la primera mitad de los 90 se convirtió en un campo de batalla

Mucha gente se acuerda de los crímenes cometidos por el nazismo en Alemania durante los 30 y los 40, y hoy más de medio siglo después en algunos países están prohibidos los partidos nazis. Hace unos dos meses en Colombia armaron un escándalo al nivel de como si las Farc tuvieran un partido abierto para todo el mundo cuando varios medios de comunicación mostraron a un grupo de 100 personas que se reunía para festejar en nombre del nazismo. En seguida salieron los judíos a pedir que se prohibiera la existencia de este partido. Aunque trato de comprender el dolor que debieron haber sentido al haber visto a estos pseudo nazis, no creo que haya sido para tanto. Cien personas que se reúnen en un salón comunal qué van a ser una amenaza para la sociedad, más cuando hay partidos con más poder y muchos más delincuentes adentro. En fin, decidí tocar este tema porque detrás de los crímenes cometidos en nombre del nazismo hay otros episodios que la sociedad quisiera olvidar. Hace 16 años se cometió la peor masacre en Europa desde la segunda guerra mundial en Bosnia y hoy hay en Serbia partidos nacionalistas que hacia 1995 estaban del lado de los asesinos. Preocupémonos cuando estos partidos tomen las armas o lastimen a alguien.


Me preocupa que mucha gente se acuerde de Alemania durante los 30 y los 40 pero casi nadie sepa ni qué pasó en los balcanes durante los 90. Pasa que en un uno de los muchos conflictos que estallan cuando cae la Unión Soviética, varios países de la antigua Yugoslavia se independizan. Mientras Croacia y Eslovenia fueron independientes en menos de un mes, en Bosnia hubo una guerra de sangre entre los serbios, que se querían quedar con Bosnia para formar una gran Serbia, y los bosnios que querían tomar el mismo camino de Croacia y Eslovenia. Sumémosle que durante la guerra fría todos los odios que había entre musulmanes y cristianos en la antigua Yugoslavia estuvieron dormidos por una mano de hierro que no permitía obviamente que se mataran entre sí. Ya sin esta mano de hierro hubo vía libre para que serbios se escudaran en el cristianismo para atacar a sus hermanos bosnios musulmanes. Lo grave es que Serbia tenía las armas de la antigua Yugoslavia y Bosnia, mientras Naciones Unidas, la Otan y Estados Unidos no movían un dedo, se veían afectados por un embargo de armas hacia la región.

Además de tener el apoyo del ejército Yugoslavo, Serbia tenía sus propios grupos paramilitares, también conocidos como Tchetniks, para la época en que se cometió la peor masacre en Europa desde la segunda guerra mundial

Bajo estas condiciones, en julio de 1995, tropas paramilitares serbias, comandadas por Ratko Mladic, asesinaron a 8.000 bosnios que se encontraban en una zona "segura" protegida por los cascos azules de la ONU. Lo extraño es que hasta los mismos cascos azules ayudaron a entregar a la gente porque no tenían permiso de disparar a nadie.

1 comentario :

Rick B. dijo...
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