8 de diciembre de 2011

El peor videojuego de la historia


El título de este artículo no me lo inventé yo. Se trata de algo más que un mito urbano, de una leyenda en el mundo de los videojuegos. La historia comenzó hace más de 25 años. Las películas de Steven Spielberg eran un éxito en taquilla en los años 80, sobre todo la saga de Indiana Jones e E.T., y por esos tiempos a algún genio del mercadeo fue de los primeros que se le ocurrió que si algo era capaz de vender en la pantalla grande, ¿por qué la ecuación no funcionaría igual en otros formatos? De ahí en adelante todo sería un desastre: y las ventas fueron lo de menos.

Imagen propiedad de Chicago John

Como si la idea no fuera ya de por sí mala, a los mismos personajes que la sugirieron se les ocurrió que tenía que ser un proyecto relámpago. Tenían sólo cinco semanas a partir del momento en que fue estrenada la película para que alcanzara a ser presentado en la navidad de 1982. Además, tenían un presupuesto de 25 millones de dólares, que si hoy siguen siendo dinero más que suficiente para cualquier tipo de proyecto, imagínense lo que eso significaba en los años 80. El reto consistía entonces en por lo menos recuperar la millonaria inversión antes de navidad, es decir en un tiempo récord.

Así, Atari decidió producir millones de cartuchos de E.T., incluso más que el mismo número de consolas vendidas hasta el momento. La idea era que el juego fuera tan exitoso que incluso quienes no tuvieran dónde correrlo compraran de una vez el Atari 2600. ¿El resultado final? Una pesadilla para la compañía y para quienes compraron el juego. Era algo injugable, con gráficas exageradamente pixeladas, pocos colores y sin emoción. Había inclusive una parte en la que el personaje que uno manejaba caía en un agujero del que no se podía salir y la única manera de resolverlo era reseteando la máquina (ver video de jugabilidad).

 

Jairo Nieto, de Brainz, compañía colombiana de videojuegos, me explicó que se trataba de un juego con bastantes problemas, empezando porque no era intuitivo, y la mecánica hacía que el juego fuera frustrante. En otras palabras, consistía simplemente en recoger tres pedazos de un teléfono y recuperar vida. Eso era todo, sumándole que después de pocos minutos de jugar, ya se había experimentado todo lo que el juego tenía que ofrecer. Todo esto juntémoslo con  que no tenía ningún tipo de historia. 

Se ha oído mencionar de otros títulos que fracasaron. Duke Nukem Forever este año, Superman para Nintendo 64 hace un buen tiempo ya o el mismo Pac-Man para Atari, pero de ningún otro tiene toda una historia montada detrás de su fracaso: cuenta la leyenda que Atari se vio tan encartado con los millones de cartuchos, y que el costo de tenerlos almacenados era tan alto, que prefirieron enterrarlos en algún lugar del desierto en Nuevo México. Hay de hecho un video de Wintergreen en el que resumen qué fue lo que pasó.

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