Esta semana me leí por tercera vez 1984 de George Orwell. Las dos veces anteriores me lo leí en español y en inglés. Esta vez lo hice en francés. De Orwell hablé el año pasado cuando defendí el anarquismo, y de 1984, en la primera entrada que tuvo este blog. Los que no conocen la obra de Orwell, déjenme recoméndarselo por ser la mejor obra literaria, en mi opinión, sobre comunicación política. En 1984 vemos un mundo desesperanzador en el que el Gran Hermano, la representación de un Estado totalitario peor que el de Hitler y Stalin juntos, está en una constante búsqueda por el poder. Al gran hermano no le importan los ciudadanos de Oceanía, tiene un control absoluto de la información, con el cual es capaz de controlar el pasado y en el peor de los casos es capaz de 'vaporizar', es decir eliminar y no dejar ninguna prueba de que alguien haya existido.
George Orwell la tenía clara: si quieres tener una imagen del futuro, imagina una bota pisando una cara humana



