6 de marzo de 2012

El dictador de El Universo

En Ecuador no hay libertad de expresión. Esa es la conclusión a la que cualquiera podría llegar si se tiene en cuenta la condena en contra del diario El Universo, la presión que el gobierno de Rafael Correa ejerce sobre la prensa que se atreve a criticarlo y la arrogancia con la que se responde a los entes internacionales que ven con preocupación la situación en el pequeño país suramericano. En esta oportunidad, todo empezó con una columna de opinión publicada en El Universo. Al "dictador", como se le llamaba en el artículo, no le gustó lo que sobre él se decía, así que como todo un demócrata demandó al autor y al periódico que se atrevió a publicar aquella tontería. ¿El resultado? 40 millones de dólares que se le deberán pagar al presidente y tres años de prisión para directivos y columnistas.
Por  Jhoan Aguilera (@Jhoan123)

¡Cómo no llamar dictador a alguien que actúa así! Correa abusó de su poder, usó su cargo para silenciar a quien lo criticó y, por si fuera poco, atacó al medio que no se retractó de lo que uno de sus columnistas escribió. El presidente ecuatoriano no solo atacó a un periódico, envió una señal inequívoca de lo que le pasará a todo aquel que se atreva a contradecirlo. Dejó herida de muerte la libertad de opinión del país.

Claro, el gobierno se defiende diciendo que la justicia es independiente y que la sentencia fue basada en derecho y no en presiones políticas. Sin embargo, los hechos demuestran lo contrario. En Bogotá, la juez que en su momento conoció del caso, denunció que se presentaron serias irregularidades en el proceso. Afirmó que abogados del presidente Correa la llamaron para hacerle ofrecimientos de parte del mandatario y presionándola para dictar sentencia. Incluso, dijo ella, uno de los abogados le ofreció 3.000 dolares.

El caso de Rafael Correa contra El Universo ha sido tan preocupante (por los desproporcionada de la sanción así como por lo que significa para la democracia de la nación) que incluso el New York Times (el periódico más importante del mundo), dedicó una de sus editoriales al tema. La última frase del artículo fue contundente: "Estados Unidos y otras democracias del mundo tiene que protestar en voz alta contra el asalto de Correa a la libertad de prensa y su secuestro cínico del sistema judicial de Ecuador".

Aunque, siendo realistas, esa hipotética declaración tampoco serviría de nada. Ni siquiera las medidas cautelares (pidiendo la suspensión de la condena) que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos decretó mientras la Corte Interamericana decide de fondo, parecen ser aceptadas. El abogado de Correa las calificó como "barbaridad jurídica" (pregunta suelta, ¿Cual sería el calificativo que recibiría la condena contra El Universo? ¿Monstruosidad autoritaria?).

Paradójicamente, aunque el presidente ecuatoriano dice no ejercer presiones indebidas en el caso, en unas declaraciones afirmó estar pensando en pedir la nulidad de la condena. ¿Así de seria es la justicia del país? ¿Se necesita mayo prueba de que en Ecuador se hace lo que el pequeño dictador quiere?

El Universo no está solo, diarios colombianos y del resto de américa han mostrado su apoyo. La columna de la discordia ha sido reproducida en los periódicos de estos países como muestra de solidaridad. Por la libertad de prensa se debe luchar, no se debe permitir que personas en el poder usen las facultades que la gente les ha dado para su beneficio personas y en contra de todo principio democrático. Porque el día que un gobernante sea quien autorice o no lo que se publica o informa, no solo la democracia habrá llegado a su fin, la libertad individual también lo habrá hecho.

Imagen propiedad de liam_sheasby

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