11 de septiembre de 2012

Un homenaje a Falcao

Era hoy o nunca. Hacía mucho quería escribir una entrada dedicada a Radamel Falcao García pero no había llegado el momento preciso, aunque pude haberlo hecho el día de la final de la Supercopa de Europa cuando le marcó tres goles al Chelsea o cuando el Atlético de Madrid ganó la Europa League. De todas maneras hoy la ocasión también lo amerita con el gol que le hizo a Chile en Santiago. 

Los que me conocen saben que no soy un experto en fútbol, razón por la cual casi nunca escribo o hablo del tema en este espacio, pero no hay que serlo para afirmar que hoy por hoy Falcao está por lo menos entre los 5 mejores jugadores del mundo, sólo detrás de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Eso explica las millonarias ofertas y los rumores que han llegado del fútbol ruso e inglés, y que seguramente seguirán llegando si se sigue consolidando en las eliminatorias con la Selección Nacional.

Soy seguidor de Falcao desde que debutó en River Plate con el número 38 en su espalda por allá en 2005 y recuerdo cuando marcó sus dos primeros goles ese mismo año en un partido contra Independiente. En la temporada siguiente, tendría una lesión de rodilla, tema preocupante ya que no era la primera ni la segunda vez que le pasaba, y no tenía más de 20 años. Su nombre volvería a sonar en la Copa Sudamericana de 2007 cuando le marcó una tripleta a Botafogo en octavos de final en un partido que estaba prácticamente perdido y en el que los de la banda roja terminaron jugando con 9 hombres. Resultado final: River 4-2 Botafogo con un gol de último minuto. El 3-2 no servía.


Antes de llegar a River, Falcao debutó en la Segunda División del Fútbol Colombiano a los 14 años en Lanceros de Boyacá y tuvo un breve paso por Millonarios de Bogotá, equipo del que siempre se ha declarado hincha. Luego partiría hacia Argentina en 2001, cuando pagaron por él la módica suma de 500.000 dólares. Ahí llegaría al octavo equipo y comenzaría a escalar posiciones hasta debutar en primera 4 temporadas más tarde.


El mismo año en el que debutó en primera, Colombia ganó el Sudamericano Sub-20 y se clasificó al mundial de la misma categoría que se disputaría en Holanda en 2005. Ahí llegarían los primeros goles con la selección Nacional cuando le marcó en primera ronda a Canadá y a Siria, aunque ya en la ronda clasificatoria se había hecho presente, marcando entonces un gol a Argentina. Sin embargo este no era el debut con los cafeteros. Tiempo atrás, a la edad de 15 años, ya había jugado sus primeros minutos en la categoría Sub-17.

Uno de los goles más importantes marcados hasta ahora con la Selección Colombia de mayores, frente a Bolivia en La Paz, una de las plazas más complicadas de la eliminatoria, donde anotaría el 2-1 en los minutos finales del primer partido de la ronda clasificatoria del próximo mundial en Brasil

Luego vendría la llegada al fútbol europeo en Porto y el camino que ha venido construyendo para convertirse en uno de los mejores jugadores del mundo actualmente. No hace falta mucho para que también haga parte de los que han llegado más alto con la Selección Nacional. Con que participe en un mundial de mayores lo demostraría, pues los títulos y los goles acumulados hasta ahora ya de por sí lo ponen al lado de otros grandes como Valderrama, Rincón o Higuita. Hoy en Atlético de Madrid, como alguien que siempre le ha seguido la pista, espero que se quede jugando ahí o que se vaya a algún equipo del mismo nivel. Seguramente los mejores equipos de Europa lo quieran y le puedan ofrecer más de lo que gana actualmente, pero a un jugador que gana 500.000 dólares al mes y que es imagen de BBVA, Gatorade, Puma y Directv seguramente no le hace falta más dinero sino estabilidad que podría perder si se va a un equipo en el que tenga que compartir el protagonismo. ¿Ustedes qué opinan, debería quedarse o irse?

1 comentario :

Juan Fernando Bernal Mejía dijo...

¡Muy buena entrada! Excelente alusión a aspectos de su carrera que aún son desconocidas para muchos.
Hay Falcao para mucho rato