14 de octubre de 2012

Falcao, corazón de león


El partido empezó como se esperaba. En el calor de Barranquilla, Paraguay salió con un 1-4-4-2 marcado, con las líneas ajustadas para evitar rompimiento de estas por los volantes cafeteros. Colombia, a su vez, salió a encarar el partido con el característico 1-4-2-2-2 de la corta era Pekerman, y con dos variantes obligadas, la inclusión de Carlos Valdés y de Aldo Leao Ramírez por las suspensiones de Amaranto Perea y Abel Aguilar.

El primer tiempo se destacó por ser luchado, y porque no se evidenciaba el dominio de uno u otro equipo: las líneas Paraguayas desagregaron al conjunto colombiano; James Rodríguez se perdía en la izquierda; Macnelly Torres, entre los volantes de marca, nunca se adueñó del juego; y con el pasar de los minutos no se veía ni rastro del Colombia de las dos fechas pasadas.

La ausencia de Abel Aguilar se volvió importante, ya que Aldo Leao no supo generar juego desde atrás, así como tampoco ayudó mucho en los relevos defensivos. Edwin Valencia, en cambio, fue el sacrificado del primer tiempo, el tiempista de la selección. Jugó un primer tiempo preocupado netamente por cubrir los espacios que dejaban los laterales y su compañero en el doble cinco.
   
Para el segundo tiempo, como timonel del equipo, José Pekerman hace como capitán  una de las movidas tácticas más certeras que se hayan visto en mucho tiempo por Barranquilla: saca a Aldo Leao, por su flojo primer tiempo, e incluye a Juan Guillermo Cuadrado por la banda derecha, retrasa unos metros a Macnelly Torres y manda a James de enganche.

Desde este momento, se ve una Colombia diferente, Macnelly con panorama fue protagonista (Osorio debería haber tomado nota), y lo más importante del partido: Cuadrado rompiendo por fuera para generar los espacios por dentro, que posteriormente serían aprovechados por James y Radamel.

Así pues, de una recuperación del polivalente Edwin Valencia nace la jugada de gol al minuto 52. Macnelly recoge el balón y se lo entrega a Falcao, que recibe en el espacio generado por el estiramiento de la defensa. Falcao, como cual león cazador en el área, recorta hacia adentro dejando tirado al experimentado central Da Silva y en una jugada marca registrada mete el balón de zurda al segundo palo, definición excelsa.

Desde este momento se degrada el partido. Paraguay, urgido de un resultado favorable, separa las líneas: grave error, ya que generaron el territorio propicio para que James se hiciera dueño del partido y Cuadrado rompiera cada vez que quisiera la banda derecha.

Más adelante, en el minuto 88, en una jugada que nace del recién ingresado Elkin Soto, quien entraría por lesión de Edwin Valencia, llega el segundo gol y el final del partido. El mediocampista del Mainz de Alemania manda un pase largo a Falcao,  que recibe entre los dos centrales, y no estando satisfecho con el primer gol, recorta hacia adentro y con una sensibilidad impresionante le pica el balón al arquero paraguayo, figura hasta el momento. Golazo del mejor nueve de área del mundo, ya le quedan pequeños los apelativos a semejante delantero. Llama la atención que los dos goles nacen de la primera línea de volantes.

Después del segundo gol todo fue trámite. El técnico colombiano decide cerrar el partido y manda a Carlos Sánchez a la cancha por Macnelly Torres, a solo uno minutos de que el árbitro pitara el final del juego. 

Viendo las últimas tres actuaciones de la selección Colombia se corrobora que hay proyecto serio a la vista, todo el plantel le cree a un técnico que no sufre de miedos y siempre va al frente. Colombia recobró su identidad futbolística, la mezcla de un cuerpo técnico capacitado y unos jugadores comprometidos tiene encarrilada a la selección al mundial de Brasil 2014, aunque todavía falta la segunda ronda.

Nota final: Pekerman, James y Don Falcao van encaminados a hacer historia con la selección.

Por Juan Camilo Restrepo (@Cami_RV)

No hay comentarios. :

Comentarios