31 de enero de 2013

Lo que aprendí tras mi paso por 3 startups

No se preocupen si no entienden a qué me refiero con el título. Lo que realmente quería era hacer referencia a 3 proyectos en los que participé y de los que en su momento quise obtener algún beneficio económico. Algunos lo llaman emprendimiento; otros lo entienden como 'ser tu propio jefe'. La cuestión es que el tema siempre me ha llamado la atención, y creo que esa es una de las razones por las que hoy tengo trabajo, porque no esperé a salir de la universidad o a hacer una práctica para entender cómo era la vida laboral. Por el contrario, por esa curiosidad de salir a enfrentar el mundo fue que me quedé con las ganas de iniciar un proyecto propio del que pudiera vivir. Todavía quiero hacerlo pero por ahora estoy en otras cosas. Por eso he decidido contar mi experiencia de lo que me han dejado estos 3 proyectos que alguna vez decidí emprender pero de los que al fin no salió nada.

1. Haciendo un documental

Antes de que me diera cuenta de que lo mío era Internet, yo estaba convencido de que me gustaba el cine. Así, un día decidí empezar a grabar un documental sobre una de mis bandas favoritas, eran de acá de Bogotá. Empecé yo solo haciendo entrevistas con los integrantes y amigos de la banda con una cámara que no era profesional. No tenía ni siquiera un guion y todo lo iba haciendo al azar: entrevista que conseguía, la grababa e iba archivando el material. Conseguí bastantes entrevistas, fui a varios conciertos y ensayos a grabar, y en el proceso conocí a uno de los fundadores de Metro 50, una importante productora de videos acá en Colombia. Juan Carlos, amigo de la banda y quien sabía mucho más del tema audiovisual que yo, estaba interesado en el proyecto. La idea era grabar un documental como el de Anvil, que mostrara de cerca qué era Independiente 81, quiénes estaban alrededor, amigos, fans y algo de historia en unos 15 minutos de video. El cuento de grabar un documental ya cogía más sentido, aunque seguíamos sin un guion ni unas fechas de cuándo debíamos haber terminado todo el proyecto, y así fue siempre. Si bien la idea en algún momento fue tener algo grande y mandarlo a festivales de cine al menos para dar a conocer nuestro trabajo y financiar algo más adelante, lo máximo que conseguimos fue hacer un trailer de 1 minuto que dejó con mucha expectativa a los pocos fans que aún conserva el grupo.

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23 de enero de 2013

¿Existe un español "neutro"?

La respuesta es NO, y de una vez les ahorro tiempo para que no se lean todo este post. Y también les adelanto la respuesta a otra gran pregunta: ¿acaso tienen acento los bogotanos? SÍ, así de fácil, pero si quieren saber de qué va todo esto, los invito a que sigan leyendo.

Llevo prácticamente toda mi vida viviendo en Bogotá, la capital de un país donde se hablan más de 14 acentos del español, en un continente donde seguramente se deben hablar más de 1.000 variaciones de la lengua castellana. A eso sumémosle que alrededor del mundo el fenómeno se repite: el único continente donde no hablan español es en Oceanía, pues desde España hasta las Filipinas, pasando por Argelia, Guinea Ecuatorial y Andorra, vamos a encontrar personas que comparten con nosotros la misma lengua. Seguramente no en las mismas proporciones que en nuestro país, pero se habla. Y aún así, hay quienes aseguran tener el español más "neutro" de todos, sin considerar si quiera el real alcance geográfico de nuestra lengua.

Sin embargo, lo anterior no es algo que se escuche solo en tierras andinas. He conocido gente de Costa Rica y de Guatemala que habla prácticamente igual a nosotros en Bogotá, pero a ellos nunca les escuché referirse a su acento como "neutro"; a diferencia de hondureños y mexicanos que también he conocido, y que hacen nuestro mismo comentario. Claramente, lo que uno puede ver es que en cada país y en cada región van a ver su español como único, pues la referencia que uno tiene es como una línea recta que se ha ido trazando desde que escuchamos nuestras primeras palabras. Si algo está por fuera de esa recta, lo veremos como imperfecto.

Así las cosas, podríamos inferir que en cada rincón del planeta van a pensar que su propio español es perfecto y que el de los demás no lo es. No obstante, habría que pasar a la práctica y visitar todos los países donde hablan nuestra lengua y percatarnos nosotros mismos con nuestros oídos si la línea que hemos dibujado es recta realmente, y cuántas más hay. Solo así, cuando hayamos discutido con personas de muchas regiones, nos vamos dar cuenta de cómo hablamos nosotros. Ahí se empezará a derrumbar el mito del "español neutro".

17 de enero de 2013

La Doctrina del Shock y el fracaso del capitalismo salvaje

Si nos vamos 40 años atrás en la historia contemporánea y miramos uno por uno los episodios trágicos por los que ha pasado la humanidad, nos vamos a encontrar con que la democracia recibió un duro revés el 11 de septiembre de 1973con el golpe de Estado que derrocó al Gobierno legítimo de Salvador Allende en Chile, imponiéndose así una más entre varias dictaduras militares en el sur de nuestro continente, esta vez de la mano de Augusto Pinochet. Más adelante se sumarían Argentina y Uruguay, entre otras que ya existían desde antes como las de Brasil y Bolivia en el cono sur. A estas había que sumarles fenómenos similares alrededor del mundo como en Indonesia, que cobró la vida de más de 500.000 personas; o México, donde por 60 años gobernó un solo partido.

Lo que tienen en común todos estos gobiernos es que fueron unas marionetas de Washington y de la Escuela de Chicago de Milton Friedman, uno de los economistas más importantes de nuestra era, defensor del neoliberalismo y del libre mercado, teorías económicas que se impusieron alrededor del mundo en el marco de la guerra fría. Durante esta época, años posteriores a la segunda guerra mundial, hasta la caída del muro de Berlín, el mundo se convirtió en un escenario blanco y negro en el que no podía haber grises ni matices, por lo que era muy fácil vender la idea de que si en el bloque soviético, con China y la URSS a la cabeza, no había libertad y la economía era planificada; en el mundo libre se tenía que imponer el libre mercado y el capitalismo, así fuera a la fuerza. Tan simple como que la economía y la política tenían que ir en un mismo empaque.

Años más tarde, dictaduras de todo el mundo apoyadas por la Escuela de Chicago y el Gobierno Norteamericano habían cobrado miles de vidas, a cambio de imponer un modelo económico que solo les convenía a las corporaciones más poderosas de todo el mundo. Las empresas estatales, tanto las que funcionaban bien como las que no, pasaron a manos de privados; y si antes funcionaban con el dinero de los contribuyentes con acceso a todo el mundo, posteriormente se convirtieron en negocios privados a los que solo tenían acceso quienes tuvieran el dinero de pagarle a un particular: agua, electricidad, educación, aseo y empresas energéticas dejaron de ser del Estado. Esto al mismo tiempo acabó con millones de empleos en todo el mundo. Todo a cambio de demostrar una teoría que al día de hoy ha fracasado rotundamente.


¿Cómo fue todo esto posible, y cómo la sociedad alrededor de todo el mundo lo permitió? La respuesta, asegura Naomi Klein en The Shock Doctrine (2007) , está en unos manuales de la CIA de los años 50, según los cuales cuando un individuo está estado de Shock es más fácil de manipular. Era una táctica aplicada inicialmente a prisioneros de guerra, y que posteriormente fue experimentada con todo tipo de seres humanos, inicialmente para borrar recuerdos.

10 de enero de 2013

La educación del siglo XXI

En octubre del año pasado, un compañero ecuatoriano con el que trabajé en Estados Unidos me comentó de unos cursos en línea y gratuitos sobre emprendimiento en tecnología que estaba ofreciendo la Universidad de Stanford. Me llamó la atención del tema que participaría gente de todo el planeta y habría que trabajar en equipo si uno quería a los pocos meses tener, de la mano de Silicon Valley, un certificado de una de las universidades más prestigiosas del mundo, la misma donde Steve Jobs dio su famoso discurso

El curso, que era tan exigente como lo que acá conocemos como un Diplomado en cuanto a su intensidad horaria y temática, era similar a lo que el MIT había puesto en práctica a comienzos de ese mismo año con unas clases en línea de alta calidad, mejor conocidas como MITx, y dirigidas a quienes quisieran profundizar en ciertas áreas de la electrónica. Su intención era, señalaba la institución, "romper con las barreras de la educación", a lo cual poco a poco se sumarían Princeton, Harvard y la Universidad de Londres más adelante con el mismo tipo de iniciativas: estudiar gratis y en algunas de las mejores universidades del mundo es algo de lo que hoy se benefician hasta 500.000 alumnos, con lo cuál, a mi parecer, estaríamos frente a unos nuevos paradigmas en la educación del siglo XXI.

A mediados de diciembre terminé mi último Assignment, nombre con el que se les conocía a los trabajos de cada semana. Esta última actividad consistía en describir cuáles eran nuestros planes hacia el futuro, integrando lo que habíamos aprendido en los últimos meses en un curso que básicamente consistía en convertir una simple idea en todo un plan de negocio, para lo cual semana tras semana íbamos agrandando y volviendo más grande esa idea que al comienzo era simple y no tenía ninguna base. 

Por otra parte, las clases eran videos colgados en YouTube y algunas veces había lecturas; además, cada semana nos debíamos reunir en un grupo que habíamos formado al comienzo para asignarnos tareas entre todos. Para esto último encontré muy útil los Hangouts de Google, pues mi grupo se encontraba distribuido entre Bogotá, Maryland y Boston. De esta manera podíamos hablar como si estuviéramos sentados todos en una misma mesa, cara a cara. 

Lo más exigente de todo era que todos debíamos hablar bien inglés y teníamos que estar igual de comprometidos. De la misma forma, tampoco le podíamos restar importancia a los horarios, no nos podíamos dar el lujo de aceptar a alguien de Asia o Europa, donde las diferencias en el horario son de más de 7 horas respecto a donde nosotros estábamos. De lo contrario, el grupo se hubiera caído en cualquier momento.

Este fue uno de los videos más valiosos de todo el curso. En menos de 4 minutos explica todos los puntos que hay que tener en cuenta al momento de convertir una simple idea en un plan de negocios.

9 de enero de 2013

Yo recomiendo

Ya que por distintas razones paso todo el día al frente de un computador y además ando con un celular en el bolsillo con conexión a Internet las 24 horas del día, desde hace años gran parte del tiempo la dedico a navegar en la web, donde he conocido gente, blogueros, blogs y demás cosas que hoy quisiera recomendarles a los que leen este blog cada semana, así que préstenle atención porque me tomé un buen tiempo preparando y haciendo cada categoría. Espero también sus recomendaciones en los comentarios:

10 blogs que deberías empezar a leer
  1. Me Quiero ir de viaje (viajes)
  2. Un geek en Japón (!)
  3. Nomadistas (viajes)
  4. Marketing de guerrilla (Internet y publicidad)
  5. Cooking Ideas (variado)
  6. Microsiervos (ciencia)
  7. Emezeta (Internet)
  8. Bestiario del Balón (fútbol)
  9. Pasa la vida (variado)
  10. El de Kurioso (variado)
10 blogueros que debes seguir
  1. Eduardo Salles (@Sallesino) de Cinismo Ilustrado
  2. Eduardo Arcos (@earcos), fundador de Hipertextual
  3. Adolfo Zableh (@azableh) de La Copa del Burro
  4. Milton Vieyra (@emevieyra) de ¡Que la pases lindo!
  5. Joaquín García (@joaco_garcia) de Punk Rock Song
  6. Miguel Parada (@miguelparada) de Ubuntizando el Planeta
  7. Clara Ávila (@ClaraAvilaC) en El Blog de Clara Ávila
  8. Juan Merodio (@JuanMerodio) en JuanMerodio.com
  9. Carolina Denia (@CarolinaD) en Clipset (canal de YouTube)
  10. José Luis Zapata (@zapata131) de Identidad Geek si es que todavía existe

3 de enero de 2013

Ya estuvo bien, Claro. Yo me voy

A una empresa como Comcel ni siquiera el cambio de nombre le cayó bien. Hicieron lo mismo con Telmex y más bajo no pudo caer, con mala atención al cliente y pésimo servicio. En menos de 20 años, una de las empresas más queridas por los colombianos, como lo era TV Cable, pasó a ser parte de uno de los grupos empresariales más odiados del continente, el de las empresas que pertenecen a Carlos Slim. Antes de su cambio de nombre, Claro quitó del paquete básico de televisión los canales de noticias internacionales, DW-TV, TV5 y BBC, reemplazándolos con canales de películas que nadie ve. Ya teníamos suficientes. Además, no fueron capaces de renovar el contrato con la Dimayor para las transmisiones del Fútbol Profesional Colombiano, que terminaron reemplazando con partidos de microfútbol que, en serio, igual que los canales de películas, nadie ve.

Y si así están las cosas en televisión, no pueden estar peor en telefonía móvil. Claro ofrece en este campo los peores servicios y sus mediocres esfuerzos de atención al cliente no llevan a ningún lado. Ningún asesor de call center o Community Manager dispuesto a dar una mano va a hacer que crezcan antenas de la tierra para que tengan la infraestructura que nunca han tenido, porque, no sobra aclararlo, las llamadas no salen, se caen o toda la red se congestiona cuando hay grandes grupos de personas reunidas. Ese es, desgraciadamente, el pan de cada día de los que trabajan en los servicios de atención al cliente de Claro, que cada mes recibe 446 quejas por cada millón de usuarios, ubicándola como la empresa de telefonía celular que más quejas recibe en el país.

Y a uno no le cabe en la cabeza cómo es que las llamadas se caigan o el Internet móvil no le funcione a una de las empresas del personaje más cochinamente rico del mundo. ¿Le será muy difícil sacar plata de su bolsillo para mantener contentos a sus 30 millones de usuarios? Número del que sacaban pecho cuando los dejaron por fuera de la licitación del 4G. Parece que sí, y enhorabuena el Gobierno los sacó del proceso, con el que también se querían quedar para terminar de consolidar su monopolio como lo lograron en México.

1 de enero de 2013

El brunch, la cuarta comida del día


Después de una noche de celebración porque 2012 se fue y ya estamos en 2013, creo que no me equivoco si digo que hoy todas las ciudades del mundo están muertas; nadie trabaja y nadie quiere hacer nada.Así me desperté hoy, pensando en esas cosas y también con mucha hambre, por lo que vi necesario revivir una 'tradición' norteamericana que aprendí hace casi un año cuando viví por esas tierras y que nunca había visto o escuchado en Bogotá, salvo en alguna de las referencias que le hacen al Brunch en How I Met your Mother. Para los que lo escuchan por primera vez, el Brunch es, en pocas palabras, una comida del medio día que reemplaza al desayuno y al almuerzo. Hoy decidí ir por uno.


Así las cosas, hoy me levanté a comer algo en las horas de la tarde. Unos lo llamarán almuerzo por la hora, mientras que otros preferirán decirle desayuno por ser la primera comida del día. Yo en cambio decidí llamarle Brunch según lo que aprendí de otras tradiciones. No obstante, en Estados Unidos, al ya estar más arraigado en la cultura, es mucho más que el desayuno-almuerzo. Más bien es la ocasión perfecta para ir a comer con los amigos después de una noche de copas, discutir los eventos de la noche anterior y recomponer el cuerpo con buena comida, como sugieren en GastroEconomy. Mucho mejor que unos huevos con pan en casa, ¿no?