31 de mayo de 2013

La historia de los memes

Hace unos días recibí de un conocido una consulta respecto a la opinión que yo tengo sobre los memes. Si bien no soy un experto en el tema, ni es mi especialidad, el área en la que me desenvuelvo y en la que trabajo me da algo de autoridad para hablar acerca de este tema. Finalmente, tanto los memes como los blogs son un canal de comunicación, pero con unas características diferentes.

Me empecé a interesar por el tema hace algo más de un año, cuando bajé una aplicación a mi celular con la que podía crear mis propios memes. Se trataba básicamente de una interfaz en la que había algo más de 100 imágenes, cada una con un texto de ejemplo y todas con la opción de insertar nuestro propio juego de palabras. La Idea era, y así funcionan todos los memes, tomar una imagen que significara algo gracioso para un grupo significativo de personas, y darle nuestro propio sentido.

De dónde salieron

Así nacieron los memes inicialmente, de la mano de 4chan, ese sitio de Internet al que algunos han llamado como el lugar oscuro de Internet al que recomiendan no entrar. Estamos hablando del mismo lugar donde nació Anonymous. Y es que desde por allá en 2004 hasta 2006 y 2007, época en la que se empezaron a convertir en un fenómeno de masas, los memes fueron un producto que explotó en popularidad gracias a la democratización de la información. De 4chan, que funciona como un foro de imágenes y fábrica de memes, terminaron por invadir no solo Facebook, sino toda la web, hasta el punto de que sus propios creadores fueron viendo cómo su obra perdía sentido.

La dinámica de un meme, y esto explica por qué pierden sentido, es básicamente la siguiente: 

1) Aparece un nuevo meme. 
2) Lo entienden muy pocas personas. 
3) Ese pequeño grupo lo da a conocer a un grupo más grande.
4) El grupo grande lo acepta socialmente.
5) Se masifica.

En este último paso es que pierde todo el sentido para quienes crearon el meme en un comienzo. Cuando se viraliza, es hora de desecharlo y crear uno nuevo. Y así el ciclo empieza nuevamente. Hoy por hoy hay memes que ni ustedes ni yo hemos visto o que simplemente no entenderíamos. Mi favorito: Lucky Larry, el némesis de Unlucky Brian. ¿Lo habían visto antes?

Esto último nos da una señal sobre lo que fueron los memes en sus inicios: crear memes y generar contenidos era la forma de pertenecer a una comunidad, hasta el punto que había que tener un alto conocimiento sobre el tema para participar en la dinámica.

24 de mayo de 2013

Series por streaming: todos quieren un pedazo de la torta

El próximo domingo 26 de mayo volverá después de casi 10 años de su estreno en la pantalla chica una nueva temporada de Arrested Development, una comedia de Fox transmitida entre 2003 y 2006 sobre una familia millonaria que lo perdió todo. La serie, que solo tuvo 3 temporadas en televisión, vuelve por una cuarta, pero esta vez de la mano de Netflix con un lanzamiento de 15 episodios en un solo día, y lo mejor de todo: sin cortes comerciales. 

Netflix esta vez repite la misma estrategia que empezó a poner en práctica hace 1 año con Lilyhammer, y que en los últimos meses había traído House of Cards, dos series originales presentadas únicamente a aquellos usuarios que estuvieran dispuestos a pagar los $7 USD mensuales que cuesta la suscripción.  ¿Cuánto cuesta un mes en Directv?



Como alguna vez lo mencionamos, esta es la nueva industria del entretenimiento, de la televisión y del cine, que entre Netflix y Hulu tuvieron unas ganancias superiores a los 18 billones de dólares en 2012 solo en Estados Unidos, mercado al que también se han sumado HBO con HBO Go y Sony con Crackle, compañías que llevan años entendiendo que el nuevo modelo de la industria audiovisual no está solo en la televisión como lo seguimos viendo aún hoy, sino que está también en la web. Eso explica por qué las consolas de videojuegos, los Blu-Ray e incluso los mismos dispositivos móviles vienen ahora con la tecnología suficiente para acceder a algunos de estos canales. 

Sobre esto último, dos detalles que vale la pena tener en cuenta: primero, el 46% de los televidentes ve programas de televisión desde su smartphone; el 41%, desde su tableta; y solo el 36% desde un televisor, afirma Motorola Movility. El otro detalle interesante es que de los que aún ven televisión de la forma tradicional, desde un sofá, por ejemplo, ahora están adoptando un comportamiento conocido como Double Screening, que consiste en tener a la mano un dispositivo móvil para compartir con nuestros contactos lo que estamos viendo, sobre todo en redes sociales. ¿Cómo sacarle provecho a esta dinámica?

Esta tendencia es algo que hoy por hoy no tienen presente solo Netflix, Crackle, HBO y Hulu, sino que incluso en la región ya estamos viendo signos de que la televisión en nuestros países también apunta hacia este modelo de negocio. Hace unos años fue Cuevana, que con contenidos gratuitos, y aprovechando algunos vacíos legales, entregaba entrega aún hoy series y películas gratis. Incluso a finales de 2011, alcanzaron a estrenar Stephanie, una película cuyo primer canal de distribución fue el sitio web argentino.

Más recientemente, hemos empezado a ver en Colombia la presentación de Caracol Play, que por el pago de una cuota anual nos da la posibilidad de acceder a un gran catálogo de películas y series colombianas. Ya a nivel regional, tenemos a Nuflick, que nos da la opción de acceder a un catálogo de películas independientes, o de nicho, como las llaman algunos, y que no se encuentran de forma legal en ningún otro sitio de Internet.

17 de mayo de 2013

Abandonando los servicios de Google

Hace unas semanas no fuimos pocos los usuarios de Google que manifestamos nuestro descontento tras el reciente cierre de Reader, el servicio de lectura de feeds que para esa época utilizaban más de 5 millones de usuarios solo desde dispositivos móviles. Su decisión arbitraría solo apuntaba hacia un lado: los de Mountain View habían dejado de ser el 'don't be evil' que alguna vez fueron, pasando a convertirse en el nuevo Microsoft, el gigante al que alguna vez quisieron desafiar; una empresa que con tal de mostrarles utilidades a sus accionistas es capaz de tomar decisiones arbitrarias sin pensar en sus usuarios, aquellos que entregan su información y su privacidad a cambio de un servicio "gratuito". Esos mismos que dan click en los anuncios y que finalmente son los que alimentan a la gran familia Google.

Ante esta posición de indeferencia de la compañía, en la que seguramente seguirán cerrando servicios de forma inoportuna, no he sido el único que ha anunciado que buscará la forma de abandonar, en lo posible, todos los servicios que ofrece Google. Quiero estar preparado para el momento en que decidan acabar con otro producto o para cuando empiecen a cobrar como ya sudeció con Google Apps, que empezó siendo gratuito con la creación de hasta 50 cuentas; pasaron a ser 10; y hoy cobran por abrir una sola. Es una realidad que no podemos negar, que en el largo plazo todo lo que hoy creemos que es gratuito empiece a tener un costo con dinero real y no solo con nuestra información.

Viendo así las cosas, he tomado una decisión en los últimos meses respecto a qué servicios seguir utilizando de Google y cuáles abandonar. Este blog, por ejemplo, alojado en Blogger, que pertenece a Google, lo he empezado a emigrar, ya que no se me haría raro o que cerraran la plataforma o empezaran a cobrar por mejorarla, que por lo visto nunca lo harán. Hay opciones mejores como WordPress o MovableType. Respecto al navegador, decidí volver a Mozilla Firefox y abandonar Google Chrome. Empecé a usar los mapas de Nokia en el celular; adopté DuckDuckGo como buscador; y desde un comienzo dije que no iba a usar los nuevos servicios con los que pretendían competirle a Evernote y a Spotify.

¿Y Android?


Android para mí es un caso aparte. Si bien es el sistema operativo de Google; se alimenta de nuestros datos registrados en Google; y no sería nada si no tuviera a la gran G detrás, yo sigo concibiendo a Android como lo fue en sus inicios cuando era una pequeña Startup en Palo Alto, California, con Andy Rubin a la cabeza. Eso en 2004. Para entonces, Android ya pensaba en entornos móviles aún cuando nadie más lo estaba haciendo. No fue hasta 2007 que apareció el primer iPhone; y ni Nokia ni BlackBerry aún teniendo el poder de la telefonía móvil que ostentaban en esa época, fueron capaces de tomar el liderazgo de lo que vendrían a ser los dispositivos móviles 10 años después: hoy estas dos compañías se pelean por un tercer puesto.

Por esto último, y por haberse apoyado en lo que ha venido haciendo Linux desde los años 90 es que sigo viendo a Android como lo que fue antes de que Google lo adquiriera en 2005. Caso similar es el de YouTube, que hoy siendo parte de Google, en sus inicios no lo fue.

10 de mayo de 2013

Recuerdos de Estados Unidos: Washington, DC


Hace un año exactamente tomé la foto de arriba en Washington, DC. Unas horas más tarde me estaba montando en un avión para volver a Bogotá después de 4 meses. Y ahí terminó una de las etapas más importantes de mi vida: la de la universidad y la de estar lejos de casa por un largo tiempo.

El siguiente post lo escribí hace más de 1 año, pero hasta ahora lo publico. Hace parte de la serie de entradas sobre recuerdos de Estados Unidos que pueden encontrar a continuación:


Recuerdos de Estados Unidos - Nueva York (I)

Recuerdos de Estados Unidos - Nueva York (II)
Recuerdos de Estados Unidos - Baltimore

Quizás nunca lo hayan considerado, pero ¿alguna vez se han preguntado cuáles son las ciudades más importantes del mundo? Hay varias, y depende del área de la que estemos hablando. Por ejemplo, Bruselas es importante a nivel continental por ser sede de la Unión Europea y del Parlamento Europeo. Berlín, históricamente hablando, fue el punto en el que se dividió ideológicamente el mundo durante más de cinco décadas. E igualmente pasa con Silicon Valley en San Francisco si hablamos de innovación tecnológica. Igual Nueva York con Wall Street como símbolo de la economía mundial.

Realmente son muy pocas las ciudades que tienen el privilegio de ser símbolos a nivel mundial de algo importante, porque lo que pasa con la mayoría es que seguramente sean  importantes solo a nivel regional. Caso contrario es lo que pasa con Washington DC. El Distrito de Columbia, de ahí el origen del DC, no solo alberga la casa del presidente de Estados Unidos desde hace más de 200 años. Y eso ya dice mucho, al tratarse de la primera potencia a nivel occidental e incluso mundial desde hace más de 100 años. Y puede haber quienes no estén de acuerdo o a quienes simplemente les moleste esta afirmación, pero lo cierto es que desde Washington se pone la agenda mundial y se toman las decisiones más importantes del mundo a nivel geopolítico. O por lo menos cualquier gobierno lo piensa dos veces en EE.UU. antes de tomar cualquier decisión que vaya a trascender por fuera de sus fronteras.


Llevo cuatro meses aquí, y antes de eso jamás se me pasó por la cabeza poner un pie en Washington. Incluso lo que más me llamaba la atención de Estados Unidos estaba en otros lugares, y si hace seis meses me hubieran dado a escoger, hubiera estado entre Europa y Latinoamérica. Pero ya estando acá, uno se da cuenta de todo el poder que puede haber reunido en una sola ciudad.

3 de mayo de 2013

Cómo logró WhatsApp ser tan popular

Hace unas semanas el CEO de WhatsApp dio a conocer en la conferencia de AllThingsD que la aplicación de mensajería privada más popular del planeta no se había resentido a pesar del anuncio de empezar a cobrar $0.99 USD por descarga, y que por el contrario, ya eran 200 millones personas usándola en todo el mundo. En total, agregó, habían superado la cifra de 8.000 millones de mensajes entrantes, un poco menos de los 10.000 que mueve Facebook. Respecto a Twitter, la red de los 140 caracteres alcanza la nada despreciable cifra de 600 millones de mensajes por día.

Si bien estamos hablando de diferentes tipos de redes sociales, con WhatsApp como una plataforma de mensajería instantánea, Facebook y Twitter nos sirven como punto de referencia en la medida en la que son dos de los sitios que más usuarios reúnen en la web. Por eso mismo, estamos hablando del servicio de chat más exitoso hoy por hoy

Para entender el éxito de WhatsApp hasta hoy, debemos considerar varios aspectos. En primer lugar, solo para que lo tengamos en cuenta, WhatsApp es una compañía de la que muy poco se sabe. Sabemos que sus fundadores son dos ex empleados de Yahoo!, que trabajan cerca de 50 personas, y que sus oficinas están ubicadas en Santa Clara, California. Precisamente no fue hasta mediados de 2012 que alguien logró colarse a sus oficinas para hablar con sus fundadores. Por este mismo secretismo de la compañía, hay quienes dudan y desconfían de qué pasa con todos los datos y mensajes que entrega la gente usando el servicio.

Aclarado esto, podemos empezar a ver cómo WhatsApp se ha hecho uno de los lugares más deseados por las más de 700 millones de aplicaciones que se ofrecen en Android y iPhone. En primer lugar, debemos mirar hacia las empresas de telefonía móvil, que hasta hace unos años cobraban por un servicio que a ellos les salía gratis, como explican en ENTER.CO. Solo con que un SMS tuviera un costo de $0.01 dólares, que es de 0 en realidad, y lo vendieran a $0.10, eso ya representarían utilidades cercanas al 1.000%.

Esto en un comienzo lo vio BlackBerry, que lo aprovechó para vender un equipo que prácticamente regalaba esos mensajes de texto, mientras que los usuarios que tuvieran un celular de cualquier otra marca se tenían que ceñir a las tarifas que ofrecían los operadores. Las demás plataformas como MSN Messenger, Gtalk e incluso Facebook solo se podían utilizar desde ordenadores. Es decir que para ese momento, hasta el hoy extinto MSN hubiera tenido el chance de desarrollar una aplicación móvil y abrirla a todos los sistemas operativos, lo que BlackBerry tampoco fue capaz de hacer.

Ahí fue entonces cuando WhatsApp se hizo una pregunta: ¿por qué los mensajes de texto tienen un costo cuando se puede tener un plan de datos ilimitado?, explican en una pregunta hecha en Quora. Los mensajes de texto son datos, unos cuantos bytes realmente. Si me dicen que tengo que pagar 10 centavos por unos cuántos bytes cuando tengo derecho a usar 5 Gigas por mes, lo siento. Los mensajes de texto son un abuso, visto desde este punto de vista.

WhatsApp arregló esto, y con más de 200 millones de usuarios usando un plan de datos, solo fue cuestión de tiempo para que la aplicación se empezara a vender como el reemplazo de los mensajes de texto. De hecho, solo con tener el número de teléfono de la otra persona, incluso si hablamos de un país a otro, ya nos podemos poner en contacto por prácticamente nada: $1 dólar, lo mismo que cuesta montar en autobús o comprar una cerveza, sin ni siquiera tener que hacer un registro de datos complejo.

Y a esto sumémosle algo más que tampoco tienen los mensajes de texto aún hoy: la posibilidad de enviar archivos adjuntos y crear grupos, algunas características que ni siquiera tenía la competencia en ordenadores. Yo le agregaría el plus de poder extraer todos los contactos de la libreta de direcciones e identificar cuáles tienen instalada la aplicación. Esto último inclusive nos ahorra el tener que hacer una solicitud de amistad muchas veces fallida o no recibida.

Si todo lo anterior lo juntamos con que WhatsApp fue la primera aplicación que hizo todo esto al tiempo, y que tuvo la fortuna de estar en el lugar correcto en el momento correcto, entenderemos por qué ni LINE, ni Viber, ni Kakao Talk, por más que se parezcan y que no cuesten nada, jamás podrán estar a la altura del servicio de mensajería instantánea más popular del planeta.

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