28 de junio de 2013

No quisiera estar en los zapatos de Microsoft

Hace 15 años nadie se hubiera imaginado ver a Microsoft en la posición donde se encuentra actualmente. En menos de 2 décadas, pasó de ser el dueño del monopolio de la tecnología a nivel mundial, a solo uno más entre muchos actores que hoy también lo quieren ser.

En el campo de los dispositivos móviles, Windows Phone lleva varios años por detrás de Apple y de Android, disputando a duras penas un tercer lugar con BlackBerry.  Fue tan delicada la posición de Microsoft, que tuvo que buscar una alianza con otro grande de la telefonía móvil de tiempos pasados: Nokia. Algo que no les ha gustado a los inversionistas de la firma finlandesa. Aún así, hoy los 2 siguen en una posición tan frágil, que empresas más pequeñas como Mozilla, más conocida por Firefox, y Canonical, famosa por Ubuntu, empresas que hasta hace poco nadie hubiera imaginado en el mercado móvil, están presentando productos quizás tan buenos como los de sus rivales.

En cuanto al área de los navegadores, no conozco a la primera persona cuya primera opción sea Internet Explorer, que alcanzó a tener una popularidad cercana al 99% en los años 90. Hoy son Opera, Chrome, Firefox y Safari algunos de los que tienen el privilegio de ser la primera opción de millones de usuarios alrededor de todo el mundo. Hoy incluso la misma campaña de publicidad de Microsoft para promocionar Internet Explorer parte de que fueron y son el hazmerreír de todo el mercado.


21 de junio de 2013

Yo no compraría un Samsung

Lo que van a leer a continuación no lo van a encontrar en ningún medio masivo de comunicación ni en ningún blog especializado de tecnología, simplemente porque a Samung no le interesa pautar en un blog pequeño como este. Si lo hiciera, yo me pensaría 2 veces antes de hablar mal de uno de mis anunciantes.

Desde que compré un Samsung Galaxy S2, a finales de 2011 me he declarado defensor de Android. Blackberry 10 me parece interesante, me llama mucho la atención Firefox OS y sin duda me gustaría tener un celular con Ubuntu. Respecto a la competencia más directa de Android, me parece que Windows Phone y iPhone son excelentes opciones también.

Como podemos ver, hay varias alternativas cuando queramos comprar un smartphone. Sin embargo, veo muy lejano el día en que decida no comprarme un Android. Entre otras razones, porque además de ser un sistema operativo abierto, sigo viendo en el androide verde lo que era la filosofía de antes de que la compañía fuera comprada por Google por allá a mediados de la década pasada, la filosofía de una compañía pequeña y desconocida que logra revolucionar el mundo.

De lo que sí estoy seguro es de que no volvería a comprar un smartphone marca Samsung, por más bonito que pinten al S4, y de que muchos piensen que es el mejor celular del momento. Llevo más de 2 años seguidos leyendo desde un celular noticias de celulares, y sé que hay mejores opciones.

El problema con el sistema operativo

Lo primero es que cuando uno compra un celular Samsung, y esto también pasa con otras marcas como Sony, LG e incluso Amazon, el fabricante agarra Android, lo modifica y le mete elementos a la interfaz para que se vea diferente a las demás marcas. Y peor aún si se lo compramos a un operador. A veces viene con fondos de pantalla y aplicaciones instaladas que son inútiles y no se pueden ni quitar. Ese es el riesgo de que Android sea abierto, que cualquier fabricante o empresa de telefonía lo puede moldear a su manera.

Ni las empresas de telefonía ni los fabricantes han entendido que la mejor experiencia de Android es cuando viene tan limpia como Google desearía. Solo una pocas empresas lo han entendido, pero con celulares que no se consiguen en cualquier lugar del mundo. En esto último también aportaron Samsung y HTC, que sacaron un equipo con estas características solo para Estados Unidos. ¿Y el resto del mundo?

Sistema operativo desactualizado

De lo anterior se desprende un punto muy importante que debería tener en cuenta alguien que quiera comprar un buen celular: tener el sistema operativo al día. Cuando Android viene limpio, hay casos en los que la actualización de Android llega al equipo el mismo día en que es liberada por Google, como pasa con la serie Nexus. Cuando un fabricante hace su propia versión, hay que esperar una adaptación a la interfaz de la marca, y luego otra para cada país o región. Por eso es que Android Jelly Bean salió hace más de 1 año y en Colombia hay equipos que siguen desactualizados, como el mío.

Estos problemas nunca los vamos a tener con un iPhone, un Nokia Lumia con Windows o un BlackBerry 10, pues legalmente ni el fabricante ni el vendedor le pueden meter mano al sistema operativo, que es lo que pasa con Android.

14 de junio de 2013

Cuevana está agonizando

Llevaba más de un año sin ingresar a Cuevana. La última vez fue en Estados Unidos, y al día siguiente de haber visto Beavis and Butthead: do America, ya me habían bloqueado el sitio. De este episodio saqué una conclusión: en Norteamérica se toman muy en serio el problema de la piratería. Por esta razón estuve 4 meses sin bajar una sola canción de Internet. Sobreviví gracias a YouTube y a la música que había llevado en el celular.

En esa época, comienzos de 2012, escribí un post en el que hice una comparación entre Netflix y Cuevana. La conclusión a la que llegué fue que debíamos darle tiempo a Netflix, pues había recién aterrizado en Latinoamérica; mientras que a Cuevana, si bien estaba bien de contenidos, tenía varios problemas de legalidad respecto a sus contenidos.

Decidí escribir esta entrada porque ha pasado mucho desde entonces: Megaupload ya no existe, nos asustaron con la Ley Sopa, Netflix sacó series propias y HBO intentó bloquear a Cuevana. Es decir, las cosas están muy distintas por ambos lados.

Si bien he abandonado en más del 90% la televisión para pasar a los contenidos online y por streaming, solo hasta esta semana decidí darme una vuelta por Cuevana. Quería ver algunas series y películas que no están disponibles desde ningún medio legal por streaming. Así que empecé buscando Smallville. Me vi toda una temporada completa en DVD, algunos episodios de la segunda el año pasado, y hasta ahora me dieron ganas de seguirla viendo. Así que busqué en Cuevana, puse un capítulo al asar de la segunda temporada y oh sorpresa cuando me encontré con que no había fuentes disponibles.

Qué pasó este último año

Desde el episodio de Megaupload, Cuevana comenzó a enfrentar serios problemas respecto a su funcionamiento. Era claro que cada usuario que quisiera colaborar con el sitio de series por streaming lo podía hacer, y que Cuevana solo se encargaba de indexar los enlaces que los usuarios creaban con los archivos subidos. Y claramente, muchas de las series y películas subidas por los usuarios estaban alojadas en los servidores de Kim Dotcom, que fueron confiscados a comienzos de 2012 por la justicia norteamericana. Acto seguido Hotfile, Mediafire y Rapidshare ya estaban en la mira. Cualquiera que contribuyera alojando archivos protegidos bajo el derecho de autor podría ser el siguiente.

Por lo anterior, Taringa!, otra de las fuentes más grandes de piratería en español de los últimos años, prefirió colaborar con las principales organizaciones argentinas de derechos de propiedad intelectual, cambiando su modelo de negocio, buscando educar a la industria del entretenimiento y generando canales de distribución que le generen ingresos a los artistas.

Por otro lado está The Pirate Bay, quizás la fuente de piratería más grande del mundo, y a la que no le han podido hacer absolutamente nada. Solo mudaron su dominio a Islandia, y luego a una pequeña isla en el caribe. Y ahí sigue en pie. Suerte que no han corrido sus fundadores, que fueron condenados por la justicia sueca por crímenes contra la ley de protección de derechos de autor, juicio que siguió de cerca el documental TPB AFK.

7 de junio de 2013

Contratos de telefonía a 2 años: ¿valen la pena?

Hoy por hoy tener un smartphone ha pasado de convertirse casi que en una necesidad básica. Ya no es un lujo como lo era cuando salió el primer iPhone o cuando solo los altos ejecutivos de grandes compañías se daban el lujo de tener un BlackBerry para enviar y recibir correos lejos de un computador. En pleno 2013, las cosas han cambiado mucho, hasta el punto de que esos celulares de pantalla pequeña, en blanco y negro, están condenados a desaparecer. Mozilla tiene preparado para el segundo semestre de este año salir al mercado con teléfonos con sistema operativo Firefox OS de $50 dólares, precios más que competitivos.

A diferencia de Windows y BlackBerry, compañías como Mozilla, Canonical y Jolla, más que querer arrebatarle un posible segundo puesto a Android y a iPhone en el mercado de dispositivos móviles, lo que buscan es quedarse con un pedazo de la torta, partiendo de que los teléfonos sin conexión a Internet están mandados a recoger. He ahí la cuestión: dentro de unos años el 99% de los teléfonos serán inteligentes.

Bajo este contexto, es normal que si hoy tenemos uno de esos viejos móviles, queramos cambiar a uno de última generación. Yo incluso con un Samsung Galaxy de gama alta a veces pienso en pasarme a uno aún más nuevo. El problema es el dinero: un teléfono nuevo cuesta alrededor de $600 dólares. Muchas veces es muy difícil pagar tanto dinero en una sola cuota. 

Lo que nos proponen las empresas de telefonía es hacerlo a 12 o a 24 meses. Sin embargo, me he dado cuenta de que con esta forma de pago la gente termina pagando hasta 3 veces un celular que dentro de 2 años será obsoleto.

Ocurre también que aún cuando hayamos terminado de pagar nuestro equipo a los 24 meses, la mensualidad no baje. ¿Por qué si el teléfono ya pertenece a nosotros lo seguimos pagando?, ¿No deberíamos estar pagando solo por nuestro plan de datos o de minutos? Esta pregunta se la hizo T-Mobile, siendo el primero del mercado estadounidense en llegar al extremo de acabar con los contratos.

Por lo anterior hice el cálculo y desde hace unos meses opté por un plan prepago: pago hasta 3 veces menos y el teléfono es mío todo el tiempo. Si hay a quienes les parece descabellado pagar $600 dólares de una, a mí se me hace descabellado pagar $1.200 al cabo de 2 años con mensualidades altas.

Y sustento lo que estoy diciendo en lo siguiente: hoy podemos comprar con contrato teléfonos muy baratos. Pero desde el primer mes vamos a estar pagando cuotas absurdas

A continuación* pueden ver el modelo de algunos teléfonos, costo inicial por operador, mensualidad, total pagado a los 24 meses y precio del equipo libre. Comparen estos dos últimos valores. Se llevarán una gran sorpresa.
*Precios en pesos colombianos

Comentarios