28 de marzo de 2014

Entendiendo el círculo infinito de 'no tengo trabajo porque no tengo experiencia' y viceversa

Cuando escucho a alguien decir la frase de arriba, lo que me parece es estar ante alguien justificándose de que en 4 o 5 años de universidad no hizo absolutamente nada por sobresalir o preocuparse por su futuro después de recibir el cartón. A partir de lo anterior surge otra situación curiosa: gente que recién egresada de la universidad quejándose de que pagan muy mal, que la situación está muy difícil, pero cuando uno va y mira sus hojas de vida están en blanco.

Hay empresas que abusan de lo anterior e incluso con gente con una mínima experiencia al menos en pequeños proyectos de universidad o trabajos vacacionales tratan al aspirante igual a alguien que, como ya dije, no ha hecho absolutamente nada por sobresalir. En este post me refiero a estos últimos: los realmente "sinexperiencia".

Conozco algunos que, peor aún, no se esforzaron por aprender inglés incluso cuando la universidad les dio la oportunidad. No estoy diciendo que todo el mundo deba saber varios idiomas, ni que haya que ser políglota. Lo único que alguien mínimamente preparado debería saber, si al menos no tiene experiencia, es saber hablar y escribir bien su propio idioma y poderse comunicar en inglés. Creo que si, en cambio, tiene la experiencia de la que hablábamos arriba, pero por alguna razón no tuvo nunca la posibilidad de estudiar inglés, es entendible.

No obstante, mi crítica es a los que ni lo uno ni lo otro.

Hoy vivimos una época en la que todo el mundo está a unos clicks de hacer algo por su cuenta. Abrir un blog en WordPress y empezar a escribir una vez al mes lo hace cualquiera. ¡Es gratis! Aprender posicionamiento o redes sociales para aplicarlo con la empresa de los papas, de un amigo o de un familiar también lo hace cualquiera. Solo hay que leer y aplicar. Uno puede hasta aprender inglés viendo series por Internet y leyendo páginas sobre temas que a uno le gusten

Bajo ese escenario creo que uno puede aprender algo, ¿no? Eso dejaría sin piso el 'no tengo trabajo porque no tengo experiencia' y viceversa.

Además de lo anterior, yo soy de la posición de que la universidad más que para aprender es para conocer gente, lo que llaman hacer Networking. Tengo amigos de la universidad que terminaron siendo clientes míos y profesores que me han recomendado cuando creen que puedo solucionar un problema. Como bien dice Ángel de Vivir Al Máximo: la gente te paga para que les resuelvas sus problemas

21 de marzo de 2014

Cómo NO ser un emprendedor

Foto: Avenida 23 de Mayo en Sao Paulo. Yo vivo a 3 cuadras en la zona sur de la ciudad.

Parte 1

Por si no lo saben o nunca se los he dicho personalmente, me considero un emprendedor. Quizás no tenga una Startup ni mi propia empresa, pero siempre me ha gustado trabajar en proyectos propios, que más allá de generarme un ingreso fijo, me enseñen y me den las herramientas para cuando de verdad me quiera ganar la vida con algo creado por mí. El dinero llegará después.

Este blog, por ejemplo. Aunque me consiguió mi primer trabajo cuando salí de la universidad, no me ha representado ni un solo centavo de ingresos en los últimos 6 años cuando decidí abrirlo. Por el contrario, aunque le he metido algo de dinero para mantenerlo y no aspiro a volverme millonario con él, me ha servido para ir como invitado a eventos, conocer gente y hasta ganar premios. En otras palabras, este blog me ha servido para crear nombre y dar a conocer mi trabajo entre gente que antes no me conocía.

Así que lo primero que debes dejar de hacer si no quieres ser un emprendedor es no abrir un blog nunca. Ni lo pienses. Tampoco tengas tus propios proyectos, y si algún día lo haces, abandónalos al cabo de unos pocos meses.

Pero bueno. Por tener un blog no me considero un emprendedor. No todos tienen uno y no creo que lo de escribir se le dé a todo el mundo. A mí hasta me tomó varios años en entender cómo y sobre qué debía escribir para una audiencia en Internet. Y aunque 6 años después sigo en el error de que este blog trate sobre todo y no trate sobre nada (como Seinfeld) al mismo tiempo, sigo insistiendo en ese error de no centrarme en ningún tema en particular. Para eso puedo escribir sobre SEO en otro blog que tengo o en uno de viajes que pienso empezar próximamente. Pero aquí, en este blog que estás leyendo, escribo sobre lo que se me ocurra y es mi hoja en blanco para equivocarme y no hacerlo con otros blogs. Aquí la única regla es publicar cada viernes a medianoche.

En otras palabras, la segunda cosa que no debes hacer nunca si quieres alejarte de ser un emprendedor es no equivocarte nunca. Trata de hacer las cosas a la perfección, y no muevas un solo dedo hasta que tengas todo calculado. Mejor dicho, no empieces nunca, no dejes de procrastinar y no leas sobre el culto a lo hecho.

Además de lo anterior, saliéndome del tema de mi blog y analizando otros proyectos en los que he trabajado, siempre he buscado la ayuda de otras personas a las que les podría interesar, o que al menos tienen más idea que yo en algo. Una vez, por ejemplo, se me ocurrió la idea de grabar un documental sobre una de mis bandas favoritas, que es de Bogotá (el documental nunca salió no ha salido y solo existe un trailer), así que como no me consideraba el mejor escribiendo un guion, haciendo un pitch o manejando una cámara, busqué a mi amigo Juan Carlos Martínez, que tiene una productora, y le hablé del proyecto. Aunque ese proyecto está muerto en "Stand By" hace como 3 años en proceso de postproducción en este momento (me acabo de enterar) y me hizo dar cuenta de que lo audiovisual no era lo mío, esa vez aprendí que yo no puedo hacer todo por mi cuenta.


Esto quiere decir, y no lo olvides si no quieres terminar convirtiéndote en un emprendedor, que la próxima vez que se te ocurra la idea que va a hacer ver a Facebook inservible o al iPhone como un pisapapeles, no le cuentes a nadie ni vayas a ningún evento a conocer potenciales socios o inversionistas. Ninguno de ellos tiene nada que hacer con su vida, y solo querrán volverse millonarios con esa idea que te quieren robar.

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13 de marzo de 2014

Cómo ser más productivo y dejar de perder el tiempo

Como algunos de ustedes sabrán, me encuentro en Sao Paulo haciendo una maestría en comunicación. Empecé hace cerca de un mes, y esto me ha obligado a cambiar o al menos readaptar algunos de los hábitos que he adquirido en los últimos 2 años, en los que era regla de todos los días abrir mi lector de feeds, antes Google Reader, hoy Feedly, y leer cerca de 100 blogs todos los días.

De esos 100 blogs algunos son de tecnología, otros de emprendimiento, algunos de viajes y uno que otro con algún mensaje positivo, en especial este y este. Este otro es de un amigo que está empezando y es bastante bueno. También el último año estuve leyendo bastante sobre SEO y Inbound Marketing. Era lo que más me gustaba de mi último trabajo, que podía leer e investigar mucho y aplicarlo o proponerles cosas nuevas a algunos de nuestros clientes.

Sin embargo, a causa de la maestría he reducido bastante el tiempo que le dedico a leer blogs. Sigo leyendo los mismos 100, pero dedicándoles menos tiempo. Es decir que leo menos posts, artículos y noticias, que los que leía en diciembre pasado.

Esto lo he tenido que cambiar un poco por textos de filosofía, investigación y teorías de la comunicación, pues es un programa muy académico. Son textos más pesados y a los que les tengo que dedicar mucha concentración, ya que además de ser temas complejos, el 99% está en portugués. Esto me obliga a que tengo que leer, tomar apuntes y hacer tareas, etapa que creía superada cuando salí de la universidad.

Ahora mismo estoy adquiriendo unos hábitos con los que no puedo dejar acumular trabajo, y al mismo tiempo tengo que lidiar con muchos factores de distracción. Esto quiere decir que mientras estoy leyendo un texto en portugués sobre si las ciencias sociales son o no una ciencia (son unos textos jartísimos para el que no le guste estudiar), tengo el computador al frente y el celular al lado. Solo es que me distraiga por un segundo y ya estoy viendo si pasó algo nuevo en Facebook o si alguien me habló por WhatsApp. Después por ahí termino metido en Twitter y perdí 30 minutos de mi tiempo.

Como sé que mi tiempo es valioso, he tratado de encontrar como evitar este tipo de distracciones, ser más productivo y dejar de perder el tiempo. No lo he logrado del todo, pero ya he logrado leer y hacer un resumen en 3 horas cuando antes me demoraba 5 de un día para otro.

¿Cómo lo he hecho? Aquí va:

6 de marzo de 2014

El torpe comportamiento de las empresas prestadoras de servicios de Internet

A medida que la Internet se masifica y llega a más hogares y oficinas en todo el mundo, lo mismo sucede con otros productos y servicios derivados que le dan gracia y sentido a la red como la conocemos. No sería muy útil si pudiéramos intercambiar datos a altas velocidades y lo único que pudiéramos hacer fuera enviar y recibir correos. Es por eso que mientras la demanda por dispositivos móviles, como tabletas o celulares, aumenta, lo mismo sucede con servicios que ofrecen comunicación y entretenimiento.

Es por eso que ya no tenemos solo a Netflix y a WhatsApp, sino también un puñado de servicios con prácticamente las mismas características. Crackle, Hulu y Amazon Instant Vídeo, luchando por un pedazo de la torta de los servicios de streaming de películas y series, por un lado; y por otro lado a LINE, Kakao Talk, BlackBerry Messenger y Google Hangouts, queriendo arrebatarle algo de mercado a WhatsApp, el nuevo servicio de Facebook.

De esta forma, a medida que la Internet llega a más gente, más personas se conectan para utilizar estos servicios, que si no son gratuitos, al menos tienen costos muy bajos y accesibles para cualquier persona. Por no más de $10 USD cualquier persona con una tarjeta de crédito puede utilizar servicios como Netflix o Spotify y acceder a un catálogo con miles de contenidos por los que antes pagábamos hasta 3 veces más y teníamos un número limitado de minutos de entretenimiento.

Lo bueno de todo esto es que se está "democratizando" el entretenimiento, y está llegando cada vez a más personas. Lo malo es que siempre nos vamos a encontrar con manos oportunistas queriendo sacar provecho de este tipo de situaciones.

Desde Telefónica, por ejemplo, se sugirió cobrar una tasa a aquellos servicios que utilicen sus redes, y de esta forma "compensar" a sus inversores. O el caso de Verizon, al que Netflix le solicicitó que no interfiera con la neutralidad en la red, pues estaba reduciendo la velocidad de conexión a algunos usuarios que utilizaban el servicio.

Con lo anterior nos podríamos enfrentar a 2 posibles escenarios. El primero es que si una empresa como Telefónica decide cobrarle a WhatsApp una tasa por utilizar su red, volveríamos a los viejos tiempos de los mensajes de texto, en los que pagábamos ¿10 centavos de dólar por mensaje? por mensaje enviado. Y esto debido a que WhatsApp tendría que recuperar de alguna manera lo que tiene que pagar por utilizar la red, viéndose forzado a subir los costos de su servicio.

Lo más seguro es que, si así sucede, al ser gratuitos, otros servicios terminen matando a WhatsApp de la misma forma en que este lo hizo con los SMS.

El segundo escenario sería el de las mismas ISP degradando la velocidad de algunos de los servicios más utilizados para imponer el uso de otros que consumen menos ancho de banda o son propios. Así, sabemos que si Claro o HBO, en sociedad con Directv, tienen un servicio de series y películas por Streaming, les va a convenir que estos sean aparentemente más rápidos y "mejores".


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