27 de junio de 2014

Recuerdos de Brasil: Brasilia

Salimos de casa el miércoles pasado en la madrugada hacia el aeropuerto de Congonhas en Sao Paulo, un aeropuerto pequeño de vuelos nacionales que queda dentro de la ciudad. Íbamos mi hermano y yo, y un amigo mío nos hizo el favor de llevarnos. Debíamos tomar un vuelo que nos llevara a Brasilia y lo recomendable es llegar 2 horas antes. Ese día había muchos chilenos y colombianos en el aeropuerto. Chilenos haciendo conexión para llegar a Río al partido entre Chile y España ese día, y colombianos con el sueño de ver después de 16 años a Colombia en un mundial al día siguiente contra Costa de Marfil.

Si leyeron el primer párrafo y no entendieron algo, puedo explicarles. En 2012 tras haber vivido en Washington quise inaugurar vamos a llamarlo una categoría en este blog sobre mis experiencias de viaje. Hay entradas de Washington DC, Nueva York I y II, Baltimore y uno que otro post sobre Sao Paulo como este y este. Por eso hoy quiero contar cómo nos fue viajando por una semana en Brasilia y Belo Horizonte. Hace unos días escribí en Facebook: 

Todos los que viven fuera o simplemente les gusta viajar deberían tener un blog y escribir sobre los lugares que conocen. Los recuerdos se borran, por más fotos que tengamos.

Viajamos a Brasilia por Avianca. Si están pendientes y compran con tiempo, hay tarifas muy baratas para viajar dentro de Brasil. Por $100 USD pueden comprar un trayecto. Eso sí, hay que tener en cuenta que Brasil es muy grande y no cuesta lo mismo viajar en el sur, entre ciudades como Sao Paulo, Río, Porto Alegre o Curitiba, que entre Manaos y Salvador, por ejemplo. A estas últimas ciudades, y sobre todo las que están al norte, salen menos vuelos y cuesta más. 

Acá yo uso Despegar (Decolar en Brasil) para consultar entre varias empresas y si me llama la atención el precio, voy directamente a la página de la aerolínea. Otra página recomendada para hacer este tipo de consultas es Skyskanner.

Hablo de esto y no solo del viaje todavía porque son temas que salen eventualmente en conversaciones con otras personas con las que uno habla y que no tienen ni idea de cómo buscar pasajes en Internet. Eso explica por qué existen todavía las agencias de viajes.

En fin, para viajar dentro de Brasil o entrar al país por turismo, se puede hacer sin pasaporte siempre y cuando seamos ciudadanos de algún país miembro del Mercosur, y así fuimos, con cédula de ciudadanía colombiana de Sao Paulo a Brasilia, un vuelo de un poco menos de 2 horas. Ahí llegamos al Aeropuerto Internacional Presidente Juscelino Kubitschek a las 8 de la mañana. El aeropuerto queda adentro de la ciudad (aunque no en toda la mitad como Congonhas de Sao Paulo) y hay buses saliendo todo el tiempo que nos pueden llevar a alguna avenida principal, a una estación del metro o a la rodoviaria, nombre con el que se le conoce a la estación de buses en portugués. El precio no supera los R$3 (menos de $2 USD), pues son buses pequeños.


20 de junio de 2014

El poder de los hábitos

Hace 2 años por influencia de amigos y familiares que les gustaba hacer maratones tomé la decisión de empezar a correr 3 veces por semana. Debía empezarlo a hacer porque a causa de una lesión de rotura de ligamentos me alejé mucho del fútbol. Como no quería quedarme quieto en mi casa sin hacer nada mientras comía y ganaba peso, decidí tomar acción y hacer algo para contrarrestarlo, así que retomé una actividad que nunca me tomé en serio: correr. Ya varias veces había intentado salir a correr, pero apenas le daba la vuelta a la manzana. Ya después tomé esa poca experiencia y lo aumenté a varias vueltas, ahí fui aumentando las distancias y hoy ya son varios kilómetros 4 veces por semana.

Normalmente cada año paro 1 o 2 veces por unos días la rutina y la retomo al cabo de unas semanas. Esta semana me tomé esa pausa, pues acabé el semestre en la universidad y estaré viajando a Brasilia y a Belo Horizonte de vacaciones y me queda imposible continuar con mi rutina en otra ciudad. De paso aprovecho para preguntarles a los que viajan o traviajan cómo hacen con este tipo de rutinas para no estarlas rompiendo permanentemente.

En fin, quería aprovechar la oportunidad para reflexionar sobre cómo hice para pasar de días en que dormía hasta las 11 de la mañana, a levantarme más temprano para salir a correr varias veces por semana. En otras palabras, cómo hice para crear un hábito desde ceros y hacerlo parte de mi rutina diaria.

Este tema me llamó la atención tras leer El poder de los hábitos de Charles Duhigg. De hecho, ya me llamaba la atención el tema de los hábitos, pero no había leído mucho al respecto y fue por eso que terminé comprándolo, pues quería entender un poco mejor cómo funciona en nuestra mente la creación, alimentación y rompimiento de hábitos.

12 de junio de 2014

Cómo es estudiar una maestría

Hoy me salgo de la rutina de publicar los viernes y lo hago con un día de anticipación porque no creo que vaya a tener ganas ni tiempo de escribir el mismo día de la inauguración de la Copa del Mundo y del primer partido entre Brasil y Croacia, que se juega precisamente aquí en Sao Paulo. Como no voy a tener cabeza para eso, aquí voy.

Mientras escribo esto, estoy en una batalla interminable por terminar todos mis trabajos de la maestría antes de que acabe el semestre. No quería que comenzara la copa y yo aún tuviera cosas que hacer. Creo que lo voy a lograr, aunque voy a tener un par de días en los que aún habiendo comenzado la copa, yo estaré aún haciendo correcciones a mis trabajos. Tal vez se pregunten: ¿es tan pesada una maestría que ni hay tiempo para disfrutar el mundial incluso estudiando en Brasil? Bueno, antes de responder, quiero explicar un poco de qué estoy hablando.

Para los que no me conocen personalmente, no son amigos, ni familiares, o quizás no se hayan pasado por el Acerca De o por mi perfil de LinkedIn, quizás no sepan que además de tener este blog, soy estudiante de maestría en comunicación y prácticas de consumo en ESPM, una universidad pequeña con presencia en Sao Paulo, Rio de Janeiro y Porto Alegre, y muy fuerte en marketing, publicidad y propaganda. Según un ranking que la Folha de Sao Paulo presenta cada año, es la que mejor reputación tiene en el mercado, y la tercera mejor académicamente en el campo. Aunque ese ranking está basado en los pregrados, habla bien del tipo de institución en la que estoy estudiando, que en cuanto a la maestría que yo hago es la única en Brasil que estudia comunicación y consumo. Es decir que es la única que desde la comunicación está proponiendo teorías sobre el consumo.

La diferencia entre maestría y master


¿Qué es y qué no es una maestría? Esta pregunta me parece importante aclararla porque se suele confundir el concepto de Master utilizado en España con el de maestría, o en Inglés Master of Arts (MA) o Master of Science (Msc). Aquí va mi explicación: una maestría es un título universitario y académico de posgrado entregado a alguien que se preparó como investigador en un área específica. El tener este título convierte a su portador en un maestro titulado o magister en su campo. En mi caso, yo me estaría preparando como maestro titulado en ciencias de la comunicación y consumo, por una investigación que estoy preparando sobre blogs y consumo. ¿Por qué es importante el título? Para trabajar en una universidad es mucho más fácil. Muchas lo exigen.

Ahora bien, ¿qué no es una maestría? Una maestría es diferente a un Master, palabra utilizada por algunas instituciones educativas en España para referirse a ciclos cortos de formación de 6 meses o 1 año, no necesariamente ofrecidos por universidades. Mi amigo Ángel escribió todo un post al respecto sobre por qué está en contra de estos programas. Su propuesta está por fuera de una discusión académica, pero sirve para reflexionar sobre si vale la pena o no seguir estudiando después de la universidad. 

Por otro lado, un Master no acredita a nadie como investigador y no debería habilitar para ser profesor o investigador de una universidad. Eso sí, habría que ver la institución que lo ofrece y sus características para tomar con cuidado lo que estoy diciendo. Pero si quieren saber más, aquí en la Wikipedia amplian esta discusión.

Aclarada la diferencia entre maestría y master, como se habrán dado cuenta, yo estoy en el primero. ¿Que si quiero ser profesor? Sí, algún día, pero no quiero ser un profesor que siempre estuvo en la academia haciendo teorías y nunca salió al mundo real. Esa es una de las criticas que yo tengo en contra de la universidad. Por eso además de acreditarme como profesor o investigador, quisiera durante algún tiempo dedicarme a aprender cosas que pueda enseñar algún día y que sirvan en la vida real. Por otro lado, como ya mencioné, mi investigación tiene que ver con blogs, que es algo a lo que me he dedicado durante los últimos 6 años y conozco muy bien. Así las cosas, espero hacer un trabajo que me sirva tanto en la vida real, como en la vida académica.


Qué tan pesada es una maestría


Ahora sí, volvamos a la pregunta del inicio: ¿es tan pesada una maestría que ni hay tiempo para disfrutar el mundial incluso estudiando en Brasil? Como sabrán, aprendí portugués durante 1 año para venir a estudiar a Sao Paulo. Para los que no lo saben, Brasil es un país con muchas oportunidades académicas. Yo por ejemplo tengo beca. El tener una beca me obliga, por un lado, a tener un excelente rendimiento académico, y por otro lado, a trabajar algunas horas en la universidad para retribuir el que ellos me estén pagando la universidad. Estas 2 cosas, ser excelente y trabajar, dejan muy poco tiempo libre. En mi caso, tengo que leer textos que no están en mi lengua materna y redactar artículos y reseñas también en otro idioma. Esto hace las cosas aún más pesadas.

Otra cosa es que, aunque me guste estudiar, llevaba al menos 2 años sin leer textos tan pesados como los que hay en una maestría. Cuando aprendí portugués o hice el curso online en Stanford, la exigencia era menor porque los profesores entendían que uno tenía más cosas que hacer. En Colombia hasta lo entienden y las maestrías ofrecen clases los viernes en la noche y los sábados durante el día. Algunas hasta dan clase cada 4 sábados porque entienden que  los alumnos trabajan durante la semana. En mi caso, estoy en una universidad donde prefieren que uno le dé prioridad a la maestría, que a cualquier otra cosa. No sé cómo sea en Estados Unidos o Europa.

Entendido esto, se imaginarán que estudio entre semana y, al menos en este primer semestre, tenía que leer textos sobre filosofía, teorías de la comunicación y técncias de investigación. Debía escribir cada semana comentando los textos y al final queda muy poco tiempo libre, más si no quiero que este blog muera. De hecho, si yo no tuviera otras actividades que me ayudaran a salir de esa rutina de estudio, ya me hubiera vuelto loco. 

Todo lo anterior para decir que estudiar una maestría es pesado. De hecho lo he estado pensando y quizás no sea tan diferente a tener un trabajo: me pagan los estudios, y a cambio yo tengo unas responsabilidades académicas, rendir cuentas a mi orientadora y a los profesores, cumplir unos horarios...en fin. Después de haber trabajado durante un tiempo después de graduarme puedo ver las cosas de esta manera.

En este momento, mientras escribo este post, tengo en otra pestaña del navegador un artículo académico en portugués por terminar sobre técnicas de investigación cualitativa (sí, una jartera para los que nunca les gustó estudiar). Por eso, si cuando fueron a la universidad les daba pereza hacer los trabajos, leían a veces, no participaban, pero en cambio eran líderes cuando se trataba de hacer cosas prácticas o les fue muy bien cuando hicieron práctica, no creo que estudiar sea lo de ustedes. Piénselo muy bien porque van a ser 2 años de leer y escribir mucho.

Pero si en cambio les gustaría seguir estudiando, y han pensando en una maestría, no lo dejen solo en la idea y háganlo realidad. Aún cuando no quieran ser profesores o investigadores, al cabo de estos 2 años alguien va a valorar su conocimiento y su dedicación (eso también lo necesitan las empresas). Si quieren una beca en Brasil, pueden empezar mirando por aquí. La OEA ofrece cientos de becas cada año a ciudadanos de países miembros de la organización, y nadie se toma la molestia de hablar sobre eso. Si aplican a una beca en un segundo idioma, van a tener más opciones de ser seleccionados. Por eso aprendí portugués. Si aplican a varias becas y nunca son seleccionados, ahí le van cogiendo el tiro y seguro una sale más adelante. ¡Yo apliqué a 3 y la cuarta fue!

6 de junio de 2014

Agregación de contenidos: ¿referenciar o robar?

Estamos empezando a ver cómo cada vez que un modelo de negocio tradicional se siente amenazado por un nuevo modelo que irrumpe en el mercado, las reacciones son desde exageradas hasta violentas. El caso de Napster a finales de los 90 y comienzos de la década pasada fue uno de los primeros. Esa vez la industria musical consiguió cerrar el servicio. Algo parecido le sucedió a Grooveshark, uno de los primeros servicios en permitir streaming de música online. A pesar de que todavía existe, en su momento fue demandada por 4 de las casas discrográficas más grandes del mundo. Luego vino el juicio contra The Pirate Bay (del que hubo hasta una película)...y en fin. 

Hace unas semanas hablábamos del caso Uber y cómo el gremio de los taxistas en varias partes del mundo sentía amenazado su modelo de negocio, a pesar de que llegábamos a la conclusión de que en un país como Colombia, muy pocas personas tienen acceso a una tarjeta de crédito, y aún los que tienen una sienten cierto temor al realizar transacciones por Internet, y más aún desde el celular.

Hago mención a estos episodios porque de alguna forma tienen que ver con un nuevo debate que se está dando de parte de los medios tradicionales de comunicación y los nuevos medios. Quiero hacer referencia al caso en Colombia entre Andiarios, organización conformada por los principales medios tradicionales en Colombia, y Pulzo, un medio digital agregador de contenidos colombiano. ¿Cuál es el problema? Una carta de Andiarios dirigida a Pulzo en la que le pide que se abstenga de publicar contenidos originales de los diarios más grandes en Colombia:

“Sin autorización nuestra, y sin haber sido siquiera consultados, se están incluyendo diariamente contenidos de los medios impresos y digitales editados por las empresas que representamos”

Aparentemente a los diarios grandes les molesta que sus contenidos aparezcan referenciados en otros sitios. Uno pensaría que es porque les están quitando lectores, pero la discusión es un poco más compleja. 

Cada diario tiene un equipo de periodistas dedicado a escribir noticias, reportajes, crónicas, tomar fotografías, hacer entrevistas...y todo esto tiene detrás a un equipo de profesionales que todos los días invierte tiempo y recursos en generar todos estos contenidos. Llega un sitio de Internet que toma lo mejor de todos los medios y crea un nuevo contenido con lo mejor que hay disponible. ¿Esto esto justo?

A simple vista no lo es. Lo primero lleva mucho más trabajo, aparentemente. Sin embargo, no podemos menospreciar la labor de buscar la mejor información que hay disponible en Internet y darle un agregado con opiniones y destacando lo mejor de varias fuentes. Esto dejaría sin valor cuando un diario tradicional toma un comunicado de prensa y lo publica sin cambiarle ni una coma. ¿Ya se dio el debate sobre esto? 

De hecho desde este blog publiqué una denuncia en contra de los mayores operadores de telefonía en Colombia, y hasta me tomé el trabajo de enviarle una información que estaba en mis manos a un periodista del diario El Tiempo. La noticia apareció en primera página del diario en su edición del domingo, y ni una mención hacia mi blog. Los viejos medios también lo están haciendo.

La cuestión del debate y lo que deberían preguntarse los viejos medios es: ¿qué están haciendo ellos diferente a los nuevos medios para ofrecer contenidos originales adaptados a los usuarios en Internet? Tienen unos blogs que dan pena, no tienen ningún rigor editorial, las noticias no ofrecen enlaces externos de referencia para ampliar a más información y las noticias de tecnología llegan días o semanas después de que las mencionen en The Verge, TechCrunch o Mashable.

Entonces, si no están haciendo ningún mérito por hacer las cosas mejor que un medio creado exclusivamente para Internet y ellos mismos publican contenidos sin cambiarles ni una coma, ¿cuál es la verdadera causa del problema? Trataré de explicarlo desde mi punto de vista.

Un medio como El Tiempo o El Espectador más que preocuparse por que detrás de sus noticias hay mucho trabajo, lo que les preocupa es LA PAUTA. Las empresas pagan por aparecer en algún lugar de esos medios. Normalmente estos formatos de publicidad se venden por impresión, por click o hasta por conversiones. Es decir, si yo quisiera vender espacio en este blog, lo podría cobrar cada vez que un anuncio sea mostrado 1.000 veces (CPM), cada vez que alguien dé click (CPC) o cada vez que alguien dé click y haga una compra desde el sitio de destino (conversiones).

Lo que estoy sospechando es que desde los diarios colombianos vieron una reducción del tráfico de sus portales y tenían que buscar algún culpable: “no somos nosotros que estamos haciendo las cosas mal, sino es ese sitio Pulzo que se está robando nuestras noticias“. Es el mismo debate de la industria discográfica de buscar culpables en las plataformas de P2P cuando lo que realmente hay es usuarios queriendo acceder a los mismos contenidos desde otra forma.


Por eso si ven una publicación en Facebook de un diario, van a ver que está hecha para generar tráfico hacia el sitio de ellos (y contar el número de clicks. Con el enlace acortado se puede tener acceso a esa información). Lo anterior no es malo, pero sirve para analizar el trasfondo de una situación: los que se encargan de ofrecer la pauta a un cliente desde un medio tienen que llegar con cifras adonde ese cliente y decirle: vea, su empresa debe aparecer acá porque va a tener un alcance de 100.000 impresiones diarias...y ahí le echan el carretaso de por qué eso es bueno.

Si de un mes para otro se les cae el tráfico, ya sabemos de qué se van a agarrar. Esta parte de la historia quizás la entienda el área digital del medio, pero uno cómo va y le explica el discurso de generar buenos contenidos adaptados a Internet a un director de un periódico que además tiene una secretaria que le imprime los correos...


En Hangouts de Periodismo, donde se discutió sobre este tema, Mauricio Jaramillo mostró la grabación del director de un medio afiliado a Andiarios afirmando que la frase de "está prohibida su reproducción total o parcial" debería aplicarse también en Internet. Ese pensamiento arcaico es el que da origen a esta discusión.