29 de agosto de 2014

Breaking Bad y Metástasis: mucho más que una simple imitación

Si eres como la mayoría de mi generación, estoy seguro de que estarás o te habrás enganchado a alguna serie de televisión en los últimos meses. Si es así, es probable que entre tus canales favoritos de televisión estén Sony, Warner, FOX, AXN o TBS, o mejor aún, que ni veas televisión, pero tengas una cuenta en Netflix o te guste bajar todo por Torrents porque, pregunto, por qué esperar una semana por un nuevo episodio y de 6 a 8 meses por una nueva temporada cuando podemos vernos toda una serie completa en menos de 1 mes y sin cortes comerciales, ¿no? Yo soy de estos últimos, no tengo ni televisión, pero entre Torrents y series por Streaming me puedo llegar a ver 5 series diferentes al tiempo, y eso sin contar películas.

Algo curioso me pasó cuando vi Prisson Break la primera vez. Me daban desde las 10 de la noche hasta las 5 de la mañana viendo un episodio tras otro, con la promesa de ver el último. Al día siguiente volvía a pasar lo mismo y así, hasta que se acabó la cuarta y última temporada. Eso normalmente no me pasa con otras series. Veo 1 o 2 capítulos de la serie que esté viendo y ya, acabó. Pero ese no fue precisamente el caso de Breaking Bad. Creo que me alcancé a ver más de una temporada completa en una semana, hasta que llegué al momento en que las 2 últimas estaban en producción. Ahí fue un año más para esperar el final de la serie. Cuando acabó, muchos dijimos: 


"Breaking Bad, lo mejor que ha visto mi generación" 

Hoy de hecho no conozco a nadie que no sepa qué es Breaking Bad. Quizás la serie producida por AMC en Estados Unidos sea el equivalente a lo que fue Lost en los 2000, o The X Files en los 90, aunque hay que reconocer que hay otras series que se pelean esa posición, como Game of Thrones, The Walking Dead (no me las he visto, por cierto) y hasta HIMY, aunque esta última sea de humor.

Digo todo esto porque Walter White y Jesse Pinkman como fabricantes de metanfetaminas en Albuquerque, Nuevo México, y toda su red de distribución que se extendía desde México hasta Europa Oriental, y con la cual hicieron varios millones de dólares en efectivo ($$$) y más de un enemigo, con la ayuda de Los Pollos Hermanos, toda esta historia hace ya parte de nuestras vidas. Al sentirla como nuestra, es normal ver reacciones exageradas de cuando se meten con ella. Algo así sucedió cuando los fans de Jericho decidieron enviar nueve toneladas de maní a la CBS para protestar por el temprano final de la serie, o como cuando los seguidores de Veronica Mars financiaron desde Kickstarter una película de la serie.

Una reacción parecida, aunque no con tremedas proporciones, es la que está desatando la llegada de Metástasis. Aunque hay fans de Breaking Bad que reciben la adaptación de Breaking Bad con emoción y desde ya afirman que se la van a ver, hay otros que se sienten ofendidos por lo que les parece una mala imitación que nunca llegará a ser lo mismo que Breaking Bad, por cierto, ganadora de 16 premios Emmy. Además de lo anterior, hay unos cuantos comentarios incendiarios sobre que se vuelve a reafirmar lo de que las series colombianas de televisión solo muestran la cultura narco. Pero, a ver, vamos por partes.


22 de agosto de 2014

¡Cierra todo lo que estés haciendo y ponte a trabajar!

Eso seguramente te lo debería estar diciendo tu jefe, no un desconocido al que lees por Internet. En todo caso, los 2 queremos lo mismo y es que aproveches mejor el tiempo en vez de pasar tanto en Facebook, en Twitter, revisando el correo, respondiendo mensajes por WhatsApp...en fin. Solo mírate: cuántas aplicaciones tienes abiertas en el celular, en tu computador y cuántas pestañas más hay abiertas mientras lees esto. Y aun así pretendes acabar todo lo que tienes que hacer. La única diferencia entre tu jefe y yo es que él querra ponerte más trabajo para cuando hayas terminado, yo solo quiero que cuando acabes no hagas nada. Piensa en eso: ¿por qué tenemos que estar todo el tiempo buscando algo que hacer, en vez de no hacer nada por una vez en la vida?

Ahora bien, volviendo a lo que nos concierne. Independientemente de si trabajas para alguien, trabajas en tus cosas, estudias o lo que sea, estoy seguro de que tienes algo que hacer en este instante y tienes una fecha límite. No acabarás a tiempo y te empezarás a quejar de que tienes mucho trabajo. Sin embargo, creo que sería más fácil si, como te propongo en el título, cerraras todo y te pusieras a trabajar, en vez de procrastinar y alargar la agonía, ¿no crees? Toma una hoja y anota todas las distracciones que se te crucen por tu cabeza la próxima vez que realices una tarea que te exija concentración (de esto ya había hablado una vez). La primera vez que lo hice alcancé a identificar 14, que iban desde ir a YouTube para ver si la canción que estaba escuchando tenía vídeo, hasta ver si en Amazon vendían un libro X que alguien me recomendó esa semana. ¿De verdad era tan importante y no podía esperar para más tarde?

Igual pasa con los correos. Hay gente que permanece con el Outlook abierto mirando si alguien les escribió en los últimos 5 minutos, o mirando en el celular si algo nuevo ha pasado. Yo me pregunto, ¿acaso la persona detrás de ese mensaje que acabamos de recibir no se puede esperar un rato? Seguro que sí, además también la dejamos de interrumpir para que acabe sus cosas.

Todas estas interrupciones lo único que consiguen es cortar nuestra concentración cuando más la necesitamos. Esto es perder el tiempo, pues mientras recuperamos nuestra concentración pasarán varios minutos durante los cuales seremos muy susceptibles a desconcentrarnos de nuevo, y así nos vamos a demorar más en entregar eso que es tan urgente, nos estresamos y volvemos al título de este post.

La solución a todos tus problemas

Pon tu celular en silencio, déjalo lejos de tu escritorio, cierra todas las ventanas que sean innecesarias en tu computador, y deja abiertas apenas las pestañas que vas a necesitar. Saca una hoja de papel y anota todo lo que se te ocurra hacer mientras haces tus labores. Puedes hacer todo eso cuando acabes. Ahh...y pon música en modo aleatorio. No pierdas tiempo pensando qué canción debería ir después (mi aplicación favorita para eso es Pandora). Ahora, de aquí a los próximos 50 minutos, no te vas a desconcentrar. Y si necesitas de ayuda, puedes instalar una extensión en Google Chrome que te bloquea el acceso a Facebook después de 10 minutos al día. Así que aprovecha mejor tu tiempo y no entres a Facebook cada vez que se te ocurra, sino cuando sea realmente necesario. ¿Es necesario entrar a ver selfies? Lo puedes hacer entre el minuto 51 y 60 que son para descansar.

15 de agosto de 2014

El estado actual de la blogósfera: dónde estamos y hacia dónde vamos

Estos últimos meses me he estado haciendo muchas preguntas alrededor de la blogósfera, ese espacio desde el que leemos noticias, artículos, opiniones y toda clase de contenidos todos los días, pero del que muy pocos realmente se han llegado a detener para analizar la naturaleza que la hace funcionar. Y es que los blogs están tan presentes en nuestras vidas, que hoy cerca del 20% de los sitios web en Internet están construidos con WordPress, una tecnología que nació inicialmente para dar apoyo a todo este ecosistema. 

Esto, entre otras cosas, ha dado paso a que los sitios web de las empresas hoy deban ser pensados menos como simples espacios estáticos para entregar una información que nunca va a cambiar, como si se tratase de un folleto, sino que de la mano de los departamentos de marketing y comunicaciones se deban proponer estrategias de generación de contenidos, y sitios que se parezcan cada vez más a un blog, y menos a un folleto. Igualmente, ha llevado a que desde películas y series de televisión se recurra a blogs para continuar contando una misma historia desde otros medios como ya explicamos cuando hablamos de Transmedia. En ese caso, nos referimos a blogs ficticios creados por personajes de series pero que llegan a nosotros (¿les suena el blog de Barney Stinson de How I Met Your Mother?).

Por supuesto todo esto se da bajo la lógica de los blogs, que han impuesto unas reglas de qué es lo que se debe y no se debe hacer en Internet en cuanto a la generación de contenidos. Hoy los periódicos en Internet aceptan comentarios, se leen de arriba para abajo, cada noticia tiene un Permalink, las notas las firman los periodistas y no una sección del diario, y hasta algunos tienen su propia sección de blogs. ¿Coincidencia o adaptación? 

De aquí nacen otros proyectos como The Huffington Post en Estados Unidos o Pulzo en Colombia, solo por mencionar algunos, que a raíz de entender cómo funcionan los blogs crean un punto intermedio entre prensa tradicional y blogósfera, toda vez que sus contenidos tienen origen en el sitio de un tercero, pero pretenden entregar noticias. ¿No es acaso esa misma lógica la que mueve a los blogs? Tomar contenidos de un lado, darles un sello personal que los haga únicos y tratar de darle un orden a todo el caos de información que hay en la red.

Así pues, el poder que tienen hoy los blogs, no solo sobre Internet, sino sobre nuestras vidas, a causa de todo ese desorden informativo del que nos encontramos rodeados, vale la pena analizarlo a raíz de dónde estamos y hacia dónde vamos, aunque también entendiendo dónde estábamos hace unos años, época en la que cada quien se abría un blog, escribía una entrada y lo abandonaba. Fueron muy pocos los que tuvieron constancia y hoy siguen dándole. 

Actualmente la blogófera está compuesta por esa minoría que le empezó a dar forma por allá desde finales de los años 90 hasta hoy, mas sin descartar a los que se unirán mañana y estarán activos todavía dentro de unos años. En todo caso, seguiremos siendo una minoría los que generamos contenido vs. los que solo leen.


13 de agosto de 2014

POST PATROCINADO: una apuesta de caballeros


Si alguna vez te has preguntado por qué dicen que hay cosas que el dinero no puede comprar, déjame explicarte una cosa. Es muy sencillo. Pregunta: ¿por qué tienes un trabajo de 8 horas diarias, lunes a viernes y a veces hasta con trabajo que te llevas a la casa los fines de semana y que no terminas nunca? Muchos lo hacen para jubilarse algún día, tener finalmente sus merecidos años de descanso y ser felices. Podrías incluso hasta tener todo el dinero del mundo para entonces. Muy respetable, así es como lo hicieron nuestros abuelos y nuestros padres hasta ahora, pero ¿y si no? Lo anterior no deja de ser cuestionable, más cuando bajo las condiciones actuales el trabajo que tienes hoy puede que no lo tengas mañana. Si eso pasa, de nada servirá tanto esfuerzo. Entonces, ¿qué otra opción tienes? Con ese mismo tiempo y dinero podrías perseguir tus sueños: comprar un tiquete sin regreso a cualquier lugar del mundo, trabajar en algo que te guste de verdad o pasar más tiempo con tus personas más cercanas. Cuando te jubiles, tendrías miles de historias, experiencias y recuerdos que el dinero no puede comprar.

Partiendo de esta idea, Johnnie Walker Blue Label presentó un cortometraje protagonizado por Jude Law y Giancarlo Gianinni filmado en las Islas Vírgenes Británicas. En él, se cuenta la historia de 2 hombres persiguiendo el progreso, uno de ellos que ya lo tiene todo, buscando algo que el dinero no puede comprar: un lujoso y antiguo barco italiano de 1928. Para hacerlo, tendrá que ganarlo en una apuesta...con un baile.

"olvídate de los carros lujosos y la última tecnología. Esto es una historia"

8 de agosto de 2014

¿Es Amazon una amenaza para la estrategia de móviles de Google?

Como es costumbre para Amazon, la última semana hubo una promoción para descargar hasta $100 dólares en aplicaciones desde su AppStore, como relató ENTER.CO hace unos días. Digo que costumbre porque si nos fijamos bien, todos los días hay una aplicación paga para bajar de forma gratuita, y eventualmente cada X meses sacan un paquete grande para bajar por tiempo limitado más de una como sucedió hace unos días. Aunque es normal encontrar aplicaciones desconocidas en este tipo de promociones, también ha sido común en su momento bajar sin pagar un centavo otras como Shazam Encore, TuneIn Radio Pro y Worms 2. Solo esas 3 juntas cuestan $18 USD aproximadamente. Nada mal para cuando hay gente que prefiere usar Line en vez de WhatsApp solo porque es gratis.

Pero, ¿de qué manera esto puede ser una amenaza para Google como pregunto en el título de esta entrada? Pues bien, recordemos que la tienda de aplicaciones de Amazon no está disponible solo para el Kindle Fire. Si tenemos un celular con Android, podremos instalarla también y aprovechar este tipo de promociones que nunca, o quizás en alguna rara ocasión, he llegado a ver en la Google Play Store. En ese sentido, una de las fortalezas más grandes que ha introducido Google en su sistema operativo móvil, de instalar aplicaciones de terceros, prácticamente sin ninguna restricción, se convierte en una amenaza si consideramos que el usuario ya no está obligado a bajar las aplicaciones desde un solo lugar, sino que tiene más de una opción.

Hace casi 1 año expresé mi malestar de que marcas que no llevaban prácticamente ningún control de calidad de sus productos se dieran el lujo de vender productos con el sello de Android, aun cuando se trataba de fabricantes que utilizaban su propia tienda de aplicaciones. Esa vez sugerí que Google solo debería dejar usar la marca Android a empresas que tuvieran en cuenta unos estándares mínimos. De esa forma iba a ser más fácil reconocer los productos de mala calidad, aun cuando tienen a un gran fabricante detrás. ¿Han visto cuántos celulares basura han sacado Samsung, Sony y LG?

Amazon ha aprovechado estas circunstancias para poner en circulación un producto que está lejos de ser parte de Google, incluso cuando sus productos, la Kindle Fire y ahora el Fire Phone, llevan Android por dentro. A Amazon no le interesa vender sus productos utilizando la marca de su competencia, sino fortalecer su propia marca, la marca Amazon, que es finalmente desde la cual sus clientes compran ya no solo libros como fue hace unos años, sino otros productos como música, series, servicios en la nube y aplicaciones.

1 de agosto de 2014

Lo mínimo que deberías saber sobre educación financiera

Además de que guardan todo tu dinero y de que te prestan para comprar un mercado, un carro o una casa, ¿sabes algo más sobre bancos?, ¿te has preguntado alguna vez por qué son tan poderosos? Bueno, tal vez no te lo hayas planteado, pero los bancos son los únicos que están en capacidad de prestar grandes sumas de dinero, y en algunos casos hasta sin preguntar para qué lo queremos. Más o menos eso fue lo que pasó en la crisis económica de 2008 en Estados Unidos: los bancos empezaron a prestar mucho dinero para todo aquel que se quisiera comprar una casa, y de manera irresponsable los créditos se los daban prácticamente a cualquiera, pues a los empleados que los ofrecían les daban comisión por aprobar créditos. En algún momento hubo mucha gente (de bajos o nulos recursos) dispuesta a pagar lo que fuera por una casa o un apartamento sin llevar control riguroso alguno, lo que hizo que quienes ofrecían estas propiedades se pudieran dar el lujo de cobrar todo lo que quisieran. De cualquier forma, el dinero ya lo estaba poniendo el banco, y el dueño de la propiedad se endeudaba durante los próximos 10, 15 o 20 años.

Hubo un momento en que mucha gente no tuvo cómo pagar las cuotas, y estalló una burbuja inmobiliaria. Ahora nadie quería comprar vivienda. Los precios bajaron, y mucha gente perdió su casa. Aunque la crisis fue algo mucho más complejo que esto que les estoy contando, ya que involucraba además a bancos de inversión, agencias calificadoras, aseguradoras y Gobiernos, esa fue básicamente una de las causas principales de que en su momento el Gobierno de Estados Unidos saliera al rescate de los bancos, rescate que vino del dinero de los contribuyentes, es decir dinero público que venía de los impuestos que pagaban los ciudadanos. Ahí fueron les regalaron $700.000 millones de dólares para rescatar a los bancos de la quiebra.

¿Ves el poder de los bancos? Fueron los culpables de una crisis económica mundial, y aún así fueron rescatados. Sin embargo, en ese momento era un mal necesario. Si no se tomaban esas medidas, ¿se imaginan un mundo sin bancos? No podrías ir a un cajero, no podrías usar una tarjeta de crédito, gente financieramente responsable no hubiera podido comprar una casa o un auto, o hasta las transacciones entre empresas se hubieran llegado a detener. Imagínate si un día vas a tu banco a sacar de tu dinero, y te dicen: lo sentimos, nos quedamos sin dinero. Algo tan sencillo como ir a hacer mercado hubiera sido imposible. Si eso pasa, ¿a quién le vas a reclamar?, ¿a los bancos?

(Si quieres saber más sobre la crisis económica de 2008, te recomiendo Inside Job, un documental que está en Netflix. Abajo dejo el trailer. O también Caída libre de Joseph Stiglitz, que es premio Nobel de economía y que fue economista en jefe del Banco Mundial a finales de los años 90).

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