24 de abril de 2015

El 'costo Brasil' y por qué Brasil es tan caro

El fin de semana pasado, Apple inauguró en la zona sur de Sao Paulo su segunda Apple Store en Brasil y la segunda también en América Latina. La primera abrió sus puertas hace 1 año en Río de Janeiro. Y al igual que sucede en otras partes del mundo, hubo gente desde la noche anterior durmiendo a las afueras del centro comercial, esperando ser los primeros en entrar. A modo de broma, los comentarios en redes sociales eran de que el día de la inauguración solo iba a haber gente con celulares una porquería Samsung Galaxy Y, sacando selfies al frente de la tienda, o que lo único que se vendería serían cargadores.

Y aunque el comentario fuera para bromear, tiene mucho de cierto y es el hecho de que en Brasil el grueso de la población no tiene Smartphones de última generación, por lo que es muy difícil, ya sea, o ver a alguien con un iPhone 6 o encontrar a alguien saliendo de una Apple Store con un iPhone 6 nuevo. Los que tienen uno por lo general son de generaciones anteriores, hasta el punto de que hay operadoras que todavía ofrecen el iPhone 4. ¿Por qué? Porque los celulares, y en general toda la tecnología y productos importados, son muy caros en Brasil.

Si quieren ponerse al tanto sobre tendencias tecnológicas en Brasil, este vídeo de Daniela Jaramillo para el canal en YouTube de Platzi explica varias cosas que por fuera de Brasil no todo el mundo sabe:



17 de abril de 2015

Dell corriendo Ubuntu: Review

Si tienen pensado comprar un computador con sistema operativo Ubuntu y quieren apoyar este blog, por favor vayan a los últimos 2 párrafos de este post.

ACLARACIÓN: este NO ES un post patrocinado. Es un Review de un producto que compré como ya lo he hecho en el pasado.

Ahora los invito a que sigan leyendo.

Los lectores más veteranos de este blog sabrán que no utilizo Windows ni Mac. Lo mencioné en las últimas entradas, pero hace tiempo que no entro en detalles sobre este asunto, así que aprovecho el día de hoy para hacerlo, pues en febrero compré un computador nuevo cuyo sistema operativo era Ubuntu. Y esto porque, una vez más, no pude contra la obsolescencia programada. Mi computador anterior, un Dell Inspiron 1445 sacó la mano después de 4 años. 

Cuando me lo dieron la primera vez ya era usado y tenía unos 2 años de haber sido comprado. Al recibirlo, tenía Windows como sistema operativo. Lo primero que hice fue montarle Ubuntu y quedó como nuevo durante un tiempo, pues se trata de un sistema operativo basado en Linux que, por ejemplo, no necesita de antivirus, lo que hace que el sistema sea mucho más liviano y rápido. Muy práctico para computadores que, como en casos como este, son antiguos, y en vez de desecharlo y comprar uno nuevo, pueden dar para usarlos por 1 o 2 años más.

En mi caso, tomé la decisión de cambiar de equipo definitivamente porque se bloqueaba hasta con 2 pestañas abiertas. Ahora bien, yo soy una persona que tiene al menos unas 10 solo en Google Chrome, sumándole que a veces uso Firefox para otras cosas secundarias, y si abría Spotify, Netflix o Skype el computador colapsaba. Ya no había configuración que lo hiciera entrar en razón. Tenía hasta una versión más antigua de Ubuntu, la 12.04, del año 2012, pero eso ya no ayudaba mucho.

10 de abril de 2015

Internet limitado, ¿en serio?

Es raro escuchar hablar de planes de Internet limitados cuando las empresas de telefonía hace unos años eran las primeras en recurrir al lenguaje publicitario y ofrecer planes "ilimitados". Cuando BlackBerry se empezó a popularizar por allá en 2011, muchos cayeron y adquirieron este tipo de planes porque creían que el intercambio de mensajes desde la plataforma de mensajería de BB (RIM en esa época), así como el acceso a sitios web, se les iba a acabar en algún momento. Si hubieran sabido que enviar un mensaje no cuesta prácticamente nada y que cargar una página de Internet no debe gastar más de 100 Kb, se hubieran ahorrado mucho dinero.

De hecho, los planes de Internet ilimitado no tienen razón de ser. Es algo sin pies ni cabeza, o si no, recordemos la historia de un tipo en Estados Unidos al que Verizon, su empresa proveedora de Internet, lo llamó a preguntarle qué diablos estaba haciendo para consumir 77 Tb en un mes. Como referencia, una persona común y corriente que utiliza Netflix, YouTube y escucha música por Streaming gastará unas 25 Gb al mes en promedio. Eso no llega a ser ni 1 Tb anual.

En cambio a lo que recurren las empresas que ofrecen estos servicios es no a la palabra "limitado", sino a un número fijo, cuando el usuario común ni siquiera sabe cuánto duran 500 Mb de datos ni cuáles son las aplicaciones que más gastan en X Smartphone. O la otra es ofrecer redes sociales, correo y WhatsApp "ilimitados". Ya quisiera ver a alguien vulnerar ese sistema enviando Spam a niveles industriales desde WhatsApp o Gmail a ver si la empresa que presta este servicio no ve algo sospechoso por ahí.

Hace unos 2 meses que vengo teniendo problemas con el Internet, tanto en casa como en el celular. De unos meses para acá, a las empresas de telefonía móvil en Brasil les dio por cortar totalmente el cable a quienes con un plan prepago lleguen a consumir el 100% de los datos contratados. Antes simplemente reducían la velocidad a 32 Kb por segundo, que si bien es la velocidad que tenía Internet como en los años 90, al menos funciona si uno simplemente quiere consultar WhatsApp y correo electrónico. Ya al final del mes, después de 30 días, era normal que lo cortaran totalmente y ahí uno acababa haciendo una nueva recarga. Hasta ahí normal, y eso es lo que se hace en todo el mundo.

El problema es que todo en Brasil funciona como en los tiempos de la dictadura: así como los correos, las leyes, los impuestos y la burocracia, las telecomunicaciones no son la excepción. Entonces como tienen la infraestructura de hace 40 años, se dan el gusto de cobrar roaming cuando una persona sale de Sao Paulo. Uno hasta entiende que una llamada desde Manaos en el Amazonas brasilero hasta Porto Alegre al lado de Argentina pueda incurrir en esos gastos, ¿pero una llamada dentro del mismo estado con roaming? Mientras en Europa ya se discutió y aprobaron eliminar el roaming para llamadas entre países miembros de la Unión Europea, Brasil, el país en mejores condiciones económicas de la región, no ha sido capaz de adaptar su infraestructura para ello.

Por esto es que he tenido problemas de Internet, porque por causa de la infraestructura, los planes que se ofrecen son literalmente una basura. Si en Colombia mi operadora era Uff! y pagaba $25.000 por 1.4 Gb de datos, en Brasil lo máximo que ofrecen en planes prepago es 400 Mb y cuesta casi lo mismo. Ese debería durar 1 mes porque así lo ofrecen (como plan mensual), pero también hay semanales de 75 Mb por R$3 ($1 USD) o diarios de 15 Mb por R$1 ($0.30 USD). Ahí yo me he preguntado: ¿quién rayos es capaz de consumir 75 Mb de Internet en una semana? He hecho la prueba y dura dos días. Y eso que le desactivo la descarga automática de fotos y vídeos en WhatsApp, de actualizaciones y no veo un solo vídeo en YouTube. Lo máximo que hago es actualizar Twitter eventualmente y mensajes de WhatsApp todo el tiempo. Fue hasta bueno haber adquirido el plan Premium de Spotify por eso, porque tengo algo para hacer mientras ando en la calle sin conexión a Internet. Para lo demás, utilizo solo cuando haya WiFi, ya que por ahora no estoy haciendo recargas cada vez que se me acabe el plan.

Algo que me ha ayudado es conectarme solo a 2G. Si bien el OnePlus One se conecta automáticamente a 4G y los planes prepago de VIVO (Movistar en Brasil) son 4G, si uno mismo limita la descarga de datos, va a durar más, pues por ejemplo un mensaje de WhatsApp no consume practicamente nada de datos. Además, junto a esto, desactivar el acceso a Internet cuando uno esté yendo de un lugar a otro ayuda también. La verdad es que uno no tiene por qué estar mirando el celular mientras camina por la calle. Es peligroso e imprudente.

7 de abril de 2015

Blogger, el gran chiste de Google

Repasando un par de proyectos en los que estoy trabajando, me di cuenta de que tener un blog hoy no es tan fácil como hace algunos años. Si bien abrir un .blogspot.com o un .wordpress.com lo hace cualquiera con solo unos clicks, crear algo decente requiere de una inversión de dinero, que si bien no es muy alta, lo que está es creando una élite de blogs muy bien diseñados y que consiguen llamar la atención desde el primer momento, vs. otros cuyas limitaciones, ya sea por Blogger o WordPress hacen que hasta el mismo creador del blog termine dando el brazo a torcer sin ganas ni siquiera de volver a escribir en algún momento. Adivinen cuáles son a los que mejor les va en el largo plazo.

Por decirles que en la versión gratuita de WordPress no se puede instalar Google Analytics ni plantillas, y en Blogger no hay un solo plugin decente. Yo llevo luchando contra esto último desde 2008 y terminé nunca migrando porque perdía más de lo que ganaba: tráfico, lectores, configuración, URLs y una serie de detalles que no vale la pena explicar aquí. Con todo esto aprendí una valiosa lección: Blogger no es una opción. Así que no queda de otra sino WordPress Pago.

Así pues, actualmente estoy trabajando en varias cosas que van a estar basadas en WordPress, básicamente porque es la tecnología más fácil para trabajar sitios web y es muy fácil que se integre con un blog. Esto último para mí, y lo confirmarán quienes trabajan en SEO o en marketing de contenidos, es algo sí o sí muy necesario, toda vez que mucho del tráfico, lectores y clientes potenciales llegan por ahí en un primer momento. De ahí en adelante es responsabilidad de uno mantenerlos y que sigan llegando más a punta de buenos contenidos.