24 de diciembre de 2015

Exceso de servicios: cambios en la economía pt. III: opciones


En los dos últimos posts vimos cómo estaba cambiando la economía en estos momentos. Para resumirlo, podríamos decir que cada día se infla más el número de personas poco o no cualificadas para hacer trabajos muy especializados, mientras que el número de personas en capacidad de trabajar en desarrollo o venta de productos es muy pequeño. Básicamente lo que pasó fue que muchos trabajos fueron reemplazados con tecnología. ¿Qué se va a poner a hacer alguien que trabajó durante 40 años de cajero en un banco y un día pierde su trabajo porque un cajero electrónico podía desempeñar sus mismas funciones? La máquina como mucho tendrá costos de mantenimiento, mas no de pensión, salud y subsidios como sí los tiene una persona real, y por supuesto el empresario siempre estará pensando en cómo hacer más barata su operación.

Puedes leer los dos posts anteriores aquí: parte I y parte II.

Esto implica que sí bien gracias a la tecnología hoy tenemos mejores servicios para el consumidor/usuario final, lo cual en muchos casos reduce los costos de los productos, como sucede con Uber o Airbnb, entre miles de empresas más cuyo modelo de negocio está basado en la economía colaborativa, esto tiene su lado malo desde el punto de vista de las personas que siempre trabajaron en estas industrias y hacían bien su trabajo. Estas son las personas que —por haberse dedicado siempre ha hacer una misma función dentro de una empresa no tuvieron la oportunidad de adquirir las competencias que hoy los niños aprenden naturalmente inflan las tazas de desempleo y empleo informal: menos trabajo, peor pagado.

Usted puede ver este problema de dos formas: cómo son afectadas las personas que siempre trabajaron en lo mismo y tienen todo en contra para aprender nuevas cosas y reacomodarse al mercado de trabajo y —por otro lado— los más jóvenes que aún están a tiempo de hacer algo. Caio Tulio Costa decía que "Individuos y organizaciones jóvenes tienen ventaja sobre los más viejos, no porque sepan más, sino por saber poco o nada acerca de cosas que justamente ya no funcionan", lo que me mueve hacia proponer una solución que de momento beneficiaría a los más jóvenes.

10 de diciembre de 2015

Exceso de servicios: cambios en la economía pt. II: educación

Continuando con el post de la semana pasada sobre cómo la economía estaba cambiando en estos momentos, vimos que una de las causas de estos cambios era que hoy hay una mayor cantidad de gente poco cualificada quedándose sin trabajo y, por otro lado, hay una minoría que logra escalar social y económicamente por tener las competencias para ejercer funciones muy especializadas (software y ventas, por dar dos ejemplos). En el post del día de hoy quiero ir más allá, explorar otras posibles causas y ver por qué lo que se está haciendo para remediar esa situación no es suficiente.

Casi como una regla para todos los gobiernos en crisis está el aumentar los impuestos de la clase media, que es lo que pasa después de un rescate financiero, como pasó con Grecia. A la clase baja no le toca porque son los que menos tienen con qué pagar y a las clases altas tampoco porque —usado como eufemismo— la confianza inversionista y la inversión extranjera son muy sensibles ante estos cambios. Así, cuando un gobierno descubre un hueco fiscal y ve que los gastos del año siguiente están comprometidos, suele haber dos caminos: o asumir más deuda pública o aumentar los impuestos (sobre la clase media). Algunas veces las dos cosas se dan juntas, o incluso las clases bajas acaban pagando más impuestos también cuando productos básicos reajustan sus precios.

También hay un tercer escenario: privatizar lo que en algún momento fue público. Y es que por culpa de la burocracia y la corrupción, siempre hemos pensado que las empresas públicas funcionarían mejor si fueran privadas. La verdad es que las empresas públicas y los órganos estatales no son un modelo a seguir de cómo debería funcionar una organización, pero esto tiene explicaciones más complejas que tienen que ver con la historia y las estructuras sobre las cuáles fue construido un país. Las cosas no van a funcionar bien simplemente porque son privadas. Hay empresas privadas de salud que juegan con la salud de las personas y aún así hacen mucho dinero. Hay empresas de autos que perjudicaron al medio ambiente durante años e hicieron mucho dinero de todas formas. Hay empresas de minería que acabaron con el ecosistema, e hicieron también mucho dinero.

Lo que quiero decir con esto es que no podemos generalizar el hecho de que lo privado sea mejor que lo público. Hay, de hecho, un detalle importante que suele quedarse por fuera de esta discusión: sea como sea, estas empresas le están dando trabajo a mucha gente que seguramente tiene una familia. Esas personas así como esas familias consumen, al mismo tiempo, productos y servicios que le dan trabajo a otras personas, y así es como se mueve la economía.

4 de diciembre de 2015

Exceso de servicios: cambios en la economía


Con la popularización de Internet de los últimos 10 años, hubo una explosión de oferta de servicios que antes no existía o que se ofrecía de formas no del todo legales. Si bien antes no existía Spotify, existía Napster, que era gratis, mas eso no les gustaba a los artistas y a la industria de la música en general.

Con velocidades de Internet cada vez más altas, penetración en los lugares más recónditos, así como la reducción de los precios de los equipos móviles y de escritorio, hoy el número de personas dispuestas a acceder tanto a servicios gratuitos como de pago por Internet está alcanzando lo que en su momento fue el sueño de la globalización y del libre mercado: que los productos sean libres de transitar entre fronteras con poco o ningún control de los gobiernos.

Esto implica que si hace 30 años había una sobreoferta de bienes de consumo físicos y apenas una pequeña oferta de servicios (financieros, de turismo, salud, televisión satelital), hoy prácticamente todo es un servicio que usted puede contratar por Internet. Tim Ferriss habla de hecho que contrata desde Estados Unidos personas en la India para que hagan el trabajo que él mismo debería hacer pero que le quita mucho tiempo. 30 Años después tenemos una sobreoferta no solo de productos sino de servicios de todo tipo (¿alguien recuerda la historia del tipo que trabajaba en Verizon y les pagaba a chinos para que hicieran su trabajo, mientras veía videos de gatos y hacía compras por Internet?)

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