21 de abril de 2016

Superhosts de Airbnb

Airbnb es uno de los temas por los que más soy contactado por personas que encuentran mi blog. En el pasado he escrito al menos dos posts al respecto: uno sobre cómo transferir dinero a otro país y perder la menor cantidad posible en comisiones, y otro sobre la economía detrás de Airbnb. Ocasionalmente he mencionado a Airbnb y a Uber, junto con muchas otras empresas de tecnología, como ejemplos de casos en que se han aprovechado  vacíos jurídicos en los países donde operan para dejar de pagar impuestos y ganar mucho dinero.

Aun así, Airbnb es una de mis empresas favoritas. Todo comenzó antes de venir a Brasil en 2014. Para entonces yo vivía en la casa de mis papás en Bogotá. Cuando eso pasó, mi cuarto quedó libre. Yo les propuse a mis papás que lo ofreciéramos por Airbnb y cobráramos unos $15 dólares la noche, lo cual ayudó en muchos de mis gastos hasta ahora. 

Iba a quedarse gente desconocida en nuestra casa. Al comienzo es difícil entender eso. Sin embargo, Airbnb tiene una página completa en que explican cómo funciona la seguridad en la plataforma. Hay un seguro de daños, y si uno tiene una duda sobre cualquier cosa, le puede preguntar por Twitter a @airbnbhelp las 24 horas del día, 7 días de la semana y siempre habrá una respuesta. A mí hasta me han llamado al celular cuando es un problema complejo.

Nuestros inicios en Airbnb




Tras dejar quedar a un amigo del CouchSurfing, a mis padres les quedó gustando la idea de recibir personas en nuestra casa, pues era algo que ya hacíamos de tiempo atrás con familiares y amigos de amigos sin tener que cobrar. Incluso siempre que alguien va a Bogotá o viene a Sao Paulo procuramos mostrarles algo de la ciudad.

Para el caso de Airbnb, uno básicamente va a recibir en su propia casa a completos desconocidos. Aunque, si lo pensamos bien, en el fondo todos nuestros amigos y conocidos fueron desconocidos también antes de conocernos. El hecho de que sean desconocidos no significa que sean malas personas. 

Por otro lado, uno no está obligado a dejar quedar en su casa a nadie. Si uno quisiera, podría rechazar todas las solicitudes. Yo lo haría si me generara desconfianza la persona al otro lado. De hecho ya ha pasado varias veces: personas sin foto de perfil, con la cuenta creada el mismo día en que envían el primer mensaje, sin la cuenta verificada o pidiendo cerrar la reserva por fuera de Airbnb con dinero en efectivo. Yo no me lo pienso dos veces si debo rechazar una solicitud ante la primera sospecha de desconfianza, y si es necesario reporto la cuenta si creo que no sigue las reglas de la comunidad, por ejemplo por poner datos de contacto en la foto de perfil.

Dicho esto, no es tan complicado saber si la persona que se va a quedar en nuestra casa es de fiar o no. Las personas tienen un perfil con reviews, verificaciones (documento, correo, Facebook, LinkedIn, etc.) y desde ese mismo perfil envían un primer mensaje en el que uno tiene la oportunidad de conocer a la persona y hacerle todas las preguntas que uno quiera antes de confirmar una reserva: de saber por qué están visitando la ciudad y por qué se quieren quedar en nuestra casa.


Un mensaje confiable sería tipo: "¡Hola, Daniel! Mi nombre es Juliana. Soy de México y estaré haciendo un curso de PNL en Bogotá a comienzos del próximo año. Me gustó mucho tu anuncio porque todos los comentarios son positivos y las fotos del lugar son muy bonitas. Crees que sea posible quedarme más de 3 semanas".

Ahí uno revisa el perfil, si tiene comentarios de otras personas, si Airbnb lo verificó y uno puede preguntar todo lo que quiera que no esté claro todavía.

Si todo está en orden, uno acepta la solicitud y llegan al correo de cada una de las partes los datos de contacto de la otra persona, incluido el correo electrónico y el teléfono. Con esto es más simple explicar a la otra persona cómo llegar y qué deberían tener en cuenta, dependiendo de si llegan por tierra o en avión. En nuestro caso, les hacemos la advertencia de que los taxistas en Bogotá suelen cobrar sus propias tarifas, y les damos el paso a paso de cómo llegar a nuestra casa en taxi, en Uber o en transporte público.

No obstante, para llegar hasta donde estamos nosotros, en que hemos recibido unas 60 personas en los 2 últimos años y en que tenemos la calificación de superhosts por parte de Airbnb, no ha sido un proceso sencillo. No es solo abrirse una cuenta en Airbnb, tomar una fotos con el celular y esperar que nos lluevan solicitudes para quedarse en nuestra casa. Eso no va a pasar.

Son muchos factores de los que depende que una persona decida por quedarse en nuestra casa y no en la de otra persona: las fotos, las descripciones, el precio, el perfil, los reviews, nuestro tiempo de respuesta y, lo más importante, la experiencia que ofrecemos en nuestra propia casa, que en nuestro caso ha funcionado muy bien porque mi familia y mi perro le caen bien a todo el mundo.

Por otro lado, he hecho mis propias investigaciones como persona que se va a quedar en la casa de alguien en otra ciudad y he visto tres errores muy comunes de personas con un anuncio en Airbnb
  1. El primero es el de no responder a tiempo una simple pregunta. En mi caso yo intento responder en menos de 2 horas, máximo 6. Si no tengo tiempo para responder, prefiero rechazar la solicitud y seguramente habrá alguien que sí tenga la disposición (para eso hay una aplicación para el celular). 
  2. El segundo son anuncios incompletos, con fotos de mala calidad o descripciones poco explicativas. Airbnb de hecho tiene un servicio gratuito en el que envían a un fotógrafo profesional para tomar las fotos de nuestra casa. Solo esto va a hacer que nuestro anuncio resalte sobre los demás y genere más confianza. 
  3. El tercero es la propia experiencia de cuando ya estamos en el lugar. Hay gente que crea un anuncio porque quiere ganar dinero con una casa que no están utilizando pero ni tienen la disposición de recibir a alguien en su propia casa ni tienen carisma. He conocido casos en los que la persona a cargo del anuncio no se pone al frente de un problema en la propiedad que están enlistando cuando la persona ya llegó o en que el lugar ni siquiera tiene cosas básicas como jabón, toallas o sábanas. ¿Por qué esas personas están en Airbnb? Creo que nunca van a ser superhosts.
Según lo dicho hasta ahora, no creo que Airbnb sea algo en lo que se debería meter todo el mundo. No todos tienen la disposición de responder preguntas a desconocidos o de recibir como en su propia casa a alguien a quien acaban de conocer. Si alguien no tiene la disposición, solo le va a hacer daño a la comunidad. Están mal los que entran a Airbnb solo a ganar dinero, pretendiendo convertirlo en su primera fuente de renta. Ante todo está el buen servicio y el dinero llegará eventualmente.

Estos son los anuncios de nuestra casa en Airbnb (Bogotá), el del apartamento de mi hermano (Bogotá) y el de la casa de mi prima (Cali):

1 de abril de 2016

Ya soy maestro


Hace unos días un jurado compuesto por tres doctores en comunicación aprobó mi tesis de maestría, un trabajo de 2 años en el que investigué sobre discursos sobre el consumo en blogs de viajes, tema que pretendo abordar en una entrada por separado. Antes de eso, dediqué 1 año a aprender portugués en Colombia y a estructurar un proyecto de investigación con algunas personas que sabían más del tema que yo en esa época. Esto me valió una beca y la aceptación de una universidad brasilera para desarrollar una investigación, una oportunidad que no hubiera tenido en Colombia: recibir el título de maestro/magíster en comunicación.

(Sí, el Gobierno Brasilero y la universidad en la que estudié financiaron 2 años de mi educación)

¿Qué significa este título? El título de maestro es el que va después del título profesional o de la licenciatura y va antes del doctorado (después hay gente que hace estudios de postdoctorado). En mi caso significa que según una universidad estoy en capacidad desarrollar una investigación académica utilizando metodología científica. Según esto, se trata más de un título como investigador, que de otra cosa. Es diferente a una especialización o un MBA porque estos están más enfocados hacia el mercado. Una maestría es puramente académica y es el título mínimo que exigen las universidades para trabajar como profesor o investigador.

Quizás no lo sepan, pero las universidades son fuentes de conocimiento científico. Esto es lo que separa al conocimiento de la ignorancia. Y quienes en términos prácticos sacan adelante este trabajo son profesores investigadores. ¿Han visto a los personajes de The Big Bang Theory? Ellos son investigadores de física e ingeniería en una universidad y eventualmente están escribiendo artículos científicos sobre sus investigaciones. Esto es en últimas lo que rankea a las universidades entre las mejores: una universidad no es mejor porque sus egresados tengan mejores trabajos en las mejores empresas, sino porque produce más investigación y artículos científicos que otra universidad. Por eso la Universidad Nacional y la Universidad de Los Andes son las mejores en Colombia. Por eso el MIT, Stanford, UCLA o Columbia son de las mejores universidades de Estados Unidos. La Universidad de Sao Paulo, la Universidad de Chile y el Tecnológico de Monterrey son de las mejores en América Latina. Que las personas de estas universidades consigan mejores trabajos es efecto de que haya personas altamente preparadas haciendo investigación y dando clases en esas universidades.

Y ahí surge un problema del que ya he hablado varias veces: ¿endeudarse para estudiar en una universidad donde están los mejores profesores? En Colombia muchas veces es necesario. De lo contrario, ¿cómo se financiarían las universidades si no es cobrando por matrículas?

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