28 de octubre de 2016

Mi tesis de maestría

Una de las razones por las que vine a Brasil en 2014 fue para hacer una maestría, gracias a una beca del Gobierno Brasilero y de la universidad en la que estudié. Mi tesis de maestría fue aprobada por un jurado compuesto por tres doctores en comunicación que evaluaron mi trabajo de 2 años de investigación. De eso hablé en un post a comienzos de este año.

Mi investigación fue una articulación de los campos de las ciencias de la comunicación y el consumo (ya estudiado por la antropología, la sociología y la economía). En mi caso, para hacer esa articulación, recurrí al análisis del discurso sobre una serie de blogs de viajes que hablaban de emprendimiento, educación financiera, autoayuda y otras cosas. Para eso, me apoyé en autores como Foucault, Piketty y Naomi Klein, entre otros.

 

Contexto


Hoy en día emprendimiento es una palabra de moda. Utilizarla para vender libros, cursos y conferencias es un camino que — parece — garantiza el éxito, incluso si quien lo hace ni siquiera es un emprendedor. 

Hace poco se cuestionó en Brasil la trayectoria de una autodenominada emprendedora, llamada Bel Pesce, exitosa vendiendo cursos y conferencias de emprendimiento, porque aparentemente antes de eso no había logrado nada que una persona común y corriente con oportunidades suficientes hubiera alcanzado. Todo surgió porque a ella y a un ex participante de Master Cheff Brasil se les ocurrió hacer un crowdfunding para montar una hamburguesería. El problema era que tradicionalmente un crowdfunding era un ronda de financiación que hacía alguien que necesitaba de dinero, no alguien de familia rica que no estaba dispuesto a arriesgar su propio dinero.


16 de octubre de 2016

Repaso a la historia reciente de la publicidad

Entender el panorama de cómo funciona y hacia dónde va la publicidad es bastante complejo. Y para eso, tendemos que entender qué ha pasado en las dos últimas décadas. 

Canales online y offline compiten de igual a igual, cuando hace solo 10 años Facebook ni siquiera tenía idea de cómo iba a ganar dinero. Otros como Spotify, YouTube y Twitter estaban en un estado embrionario, y nunca llegaron a imaginar que se convertirían en competencia directa de la televisión y la radio. Para entonces, nos conectábamos a Internet desde un computador de escritorio y todo lo que entendíamos por publicidad en Internet eran incómodas ventanas emergentes como las que encabezan este post.
 
Lo más sofisticado que había era Google Adwords. Había también publicidad programática, que distribuia banners en toda la Internet, y teníamos también publicidad vendida por la versión web de los grandes periódicos y revistas de la época. Vamos a decir que había un cuarto canal, mas que a final de cuentas nunca fue de pago, como lo es el SEO. Voy a explicar brevemente uno a uno.

2 de octubre de 2016

Yo voté SÍ al acuerdo de paz con las Farc


El lunes 26 de septiembre de 2016 será recordado como uno de los días más importantes de la historia de Colombia, el día en que el Gobierno Colombiano y la guerrilla más antigua de América Latina firmaron un acuerdo de paz que le ponía punto final al enfrentamiento entre el Estado Colombiano y las Farc como movimiento armado.

Quizás no lo sepan, pero en los inicios de este blog el conflicto armado en Colombia era un tema muy recurrente. 2008, año en que este blog publicó por primera vez, fue una época en la que el conflicto armado se había recrudecido tanto, que las Farc habían acabado de asesinar un año atrás a 11 secuestrados. Varios meses después, en 2008, la convocatoria un millón de voces contra las Farc, iniciada en Facebook, hizo que millones de personas salieran a las calles bajo la consigna NO MÁS FARC (imagen que aparece al inicio de este post). 


Para la época, si me preguntaban, el secretariado de las FARC daba "tanto o más asco que Fernando Londoño Hoyos, José Obdulio Gaviria y Salvatore Mancuso juntos", como llegué a leer en un artículo titulado como las patrañas de Iván Márquez.

En los 20 años anteriores a eso, las Farc habían llegado a ser tan poderosas, que llegaron a controlar una zona del tamaño de Suiza en la época del fallido proceso de paz en el Caguán (1999-2002). Cometieron un atentado terrorista el día de la posesión del ex presidente Uribe en 2002 e incluso fueron acusados de explotar el Club el Nogal al norte de Bogotá en 2003, dejando 36 civiles muertos y 158 heridos

Sin embargo, ya desde el año 2001, y tras la aprobación del Plan Colombia y el inicio del Plan Patriota, el escenario se había comenzado a revertir cuando se acaban los diálogos de paz iniciados en 1999. Inicialmente en el Gobierno Pastrana y después por el Gobierno Uribe, serían estos dos gobiernos el punto de quiebre para que menos de una década después empezaran a caer uno a uno los máximos líderes de las Farc.

Si bien a los gobiernos Pastrana y Uribe (especialmente a este último) les debemos que el Estado haya recuperado el uso legítimo de la fuerza, fue también la opinión pública la que se empezó a agotar de que personas inocentes fueran víctimas de las Farc.


Quizás ya estábamos cansados, pero la evolución de los medios de comunicación lo hizo más visible y nos llevó a tomar acciones que las propias Farc llegaron a sentir.

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