24 de abril de 2017

El problema del crédito - Para dummies


Quizás estés considerando comprar un carro, una casa o incluso algo menos complejo como aceptar una tarjeta de crédito. Al final, la tarjeta el banco "te la regala". Van a usar mil y un eufemismos para convencerte de que eres un excelente cliente, y que ni siquiera estas obligado a tener un gasto mínimo por mes para aceptarla. Algo parecido va a pasar con la casa o el carro. El banco te va a convencer de que endeudarte hasta 15 años es una excelente inversión y seguramente acabes cediendo a sus pretensiones.

Y puede que haya sido cierto en el pasado. El mundo era más estable en el período que vino después de la segunda guerra mundial. Las personas pasaban más tiempo dentro de una misma empresa, y esto era suficiente para  saber que dentro de 10 años continuaríamos teniendo un trabajo. A diferencia de antes, hoy nadie dura 5 años trabajando en una misma empresa porque desde arriba van a empezar a recortar gastos, ya sea eliminando funciones innecesarias, recurriendo al outsourcing o a tecnología de punta. Y al final, las máquinas nos van a reemplazar a todos.

Este escenario se contradice con el cuento de hadas escrito en los libros contables de los bancos, según los cuales más crédito circulando significa mayores retornos financieros para sus accionistas, siendo que hasta los bancos despiden gente. Es simple: un cajero electrónico y una aplicación de celular pueden reemplazar la mano de obra de 1.000x cajeros. No piden vacaciones ni cobran un salario. Y en el peor de los casos, el banco terceriza su área de soporte a un call center, otra empresa. Y así es como el banco como institución reduce al mínimo su estructura y aumenta su lucro.




Pero esas personas que no trabajan más en un banco tienen que pagar las cuentas. Y día tras día continuarán expuestas a las ofertas de los bancos: "te ofrecemos una tarjeta de crédito o un crédito de libre inversión. Es fácil", dirán. Pero en ningún momento mencionarán el infierno que hay detrás de cada deuda. El infierno de alguien ahogado en deudas es el rostro de felicidad de un banquero, en cuyos ojos se refleja el símbolo del dólar.

13 de abril de 2017

Humanos vs. algoritmos

Esta década será recordada como el momento en el que comenzamos a ver los primeros conflictos entre seres humanos e inteligencia artificial. No tan lejos de aquí, debe haber una lucha a muerte entre un taxista y un conductor de Uber. En realidad este es apenas el síntoma de algo mucho más complejo, como lo es cuando ponemos frente a frente a un robot que puede trabajar infinitas horas sin cobrar por un salario, frente a alguien que cobra dinero por ejercer algún oficio. Ya hablamos de ese tema aquí antes, más exactamente del caso Uber y de lo podríamos llamar trabajo esclavo, por lo que no pienso entrar en detalle. Apenas quería hacer una introducción a algo que vamos a empezar a ver cada vez con más frecuencia, y es la permanente disputa por la mano de obra entre seres humanos e inteligencia artificial.

Seguramente les ha pasado que entran a Facebook y ven un anuncio que más que interesarles los acabe asustando. ¿Cómo es posible que busquemos en Google una chaqueta roja y 30 segundos después estemos viendo anuncios en Facebook sobre ese mismo producto? Podría ser incluso peor y que de un momento a otro, sin siquiera mencionarlo con nadie, empecemos a ver publicidad sobre destinos que pretendemos visitar. ¿Habrá un micrófono en nuestro computador?

Lo cierto es que Facebook utiliza algoritmos para organizar la información que consumimos. Lo hace también en Instagram y en los anuncios que nos llegan todo el tiempo. De ahí que sepan hasta lo que hacemos afuera de Facebook. La lógica que se esconde detrás de todo esto es que el anuncio llegue a la persona perfecta en el momento perfecto, y hay, además de nuestros datos, varias herramientas de rastreamiento que lo hacen posible (Pixel en Facebook y Tags en Google). Lograron que lo que la TV, la radio y la prensa no podían hacer: determinar si una persona había sido alcanzada o no por un mensaje (suenan aplausos).

2 de abril de 2017

Snapchat vs. Facebook, la guerra por los usuarios

Los últimos meses parecen haber sido de pánico total para Facebook, que de un momento para otro comenzó a copiar de forma descarada replicar en varios de sus productos el formato Stories, inventado y popularizado entre el público juvenil por Snapchat.

Por si no están al tanto o no usan el servicio, Snapchat es una aplicación móvil de mensajería instantánea que se popularizó porque los mensajes e imágenes intercambiados se destruían una vez eran entregados. Luego la aplicación incorporó un formato de imagen y vídeo vertical, aprovechando la forma que tienen las pantallas de los celulares, pues hasta hace poco, las pocas aplicaciones que habían llegado a explorar el formato de vídeo (YouTube y Facebook), conservaban la exposición horizontal que ya existía en el cine y la TV.

Los únicos que quizás llegaron a intentar el formato de vídeo vertical fueron Meerkat y Periscope (este último, propiedad de Twitter), que permitían hacer transmisiones en vivo a nuestros seguidores en Twitter. El problema con estos dos servicios es que no contaban con una audiencia significativa, pues teníamos que instalar una aplicación más en nuestro celular, por lo que Meerkat acabó muriendo y Periscope, siendo absorvido del todo por Twitter. Y hace no mucho estábamos discutiendo sobre cuál de las dos era mejor para hacer streamings, transmisiones en vivo (vídeo de abajo).



Comentarios