10/2017 | mirincon.co - Por Daniel Afanador

29 de octubre de 2017

La estrategia de Hardware de Google

Marcas y fabricantes que murieron en el camino no son pocas. Gigantes como BlackBerry, Windows Phone y Symbian hoy no existen más, aun y cuando llegaron a ser líderes del mercado en tiempos en que a nadie se le pasaba por la cabeza que algún día la computación móvil estaría en los bolsillos de todo el mundo. Hablamos del año 2007, justo cuando Steve Ballmer se rio en la cara de Apple porque nadie iba a pagar más de 500 dólares por un celular, afirmaba Balmer.

En tiempos en que el 85% de los ingresos de Facebook proviene de dispositivos móviles, y en Google representa una gran porción de sus ingresos en formatos de vídeo y búsqueda, la hegemonía en sistemas operativos móviles la comparten Android de Google y el iPhone de Apple. Entre los dos tienen un poder absoluto de más del 99% del mercado de smartphones. Y el menos de 1% restante tiene adentro a empresas que el día de mañana no van a existir más, o quizás cambien radicalmente su modelo de negocio, como llegó a pasar con Nokia, que renunció en su momento a los dispositivos móviles y se dedicó a la infraestructura. O BlackBerry que un día entendió que su fuerte era la seguridad y no la venta de celulares.

Hace unas semanas algo similar pasó con HTC, que llegó a un acuerdo con Google para que gran parte de su equipo de ingeniería trabajara en los proyectos de Hardware de Google. Se trataba del resultado de años de otros fabricantes como Samsung o la propia HTC, usando Android e incluso del propio Google con la serie Nexus.

Para entonces, con Nexus, Google se atrevía a dar el salto a lo que ellos mismos consideraban debía ser un celular con sistema operativo Android. En paralelo, mientras eso pasaba, habían sido otros fabricantes los que tenían una visión de producto, e incrustaban Android en algún lugar, como si de algo secundario se tratara. Ya con Nexus, Google tenía su propia visión de Android, donde era lo principal, hasta el punto de que guiaba las especificaciones del celular y no al revés. En su momento Samsung, HTC y LG llegaron a hacer parte de este proyecto antes de ser descontinuado. En el vídeo de abajo, podemos ver lo que llegó a ser la evolución de la serie Nexus en su corto tiempo de vida:


1 de octubre de 2017

La lenta y dolorosa muerte de la televisión (?)

Estaba por escribir un post al que titularía como "la lenta y dolorosa muerte de la televisión", sin signo de interrogación al final, y pretendía basar mi argumento no tanto en el punto de vista de las audiencias y cuánto es hoy más consumido vídeo por streaming y dispositivos móviles, vía Netflix y YouTube especialmente, sino más bien el punto de vista comercial, y la dificultad de vender publicidad para televisión, en comparación con vender publicidad para Internet, pues al final, la publicidad es la que paga el funcionamiento de la televisión.

Mientras escribía el post, me topé con una lectura de Samuel Scott sobre cómo todo el mundo está equivocado cuando se habla de la inminente muerte de la televisión. Aunque pueden leer el artículo dando click aquí, el punto que Scott defiende es que quienes hacemos estas afirmaciones lo hacemos o sin datos en la mano o desde un punto de vista sesgado: personas de no más de 35 años que trabajamos con tecnología y que vivimos en una ciudad capital. Una cosa es lo que nosotros pensemos y otra es como las personas en realidad se comportan en su día a día. Y el hecho de que nosotros mismos ni veamos televisión no quiere decir que sea una regla que aplique para todo el mundo.

Según el argumento de Scott, si nos salimos de esta visión sesgada y nos vamos a ver personas de otras áreas o regiones geográficas a la nuestra, personas comunes y corrientes, probablemente nos encontremos con una estructura familiar en que ambos padres trabajan en una ciudad del interior del país, y lo único que quieren estas personas al final del día es sentarse a ver televisión.

Estas personas no nacieron con tecnología, así que no le dan el mismo uso a un celular como lo haría una persona de 20 años, viviendo en una ciudad grande. Quizás usen Facebook y WhatsApp eventualmente, pero no por eso van a dejar de ver televisión. Y mientras esa audiencia exista, va a seguir existiendo la televisión.