01/2018 | mirincon.co - Blog Personal de Daniel Afanador

21 de enero de 2018

Smartphones y redes sociales, la adicción que lo cambió todo

Quienes llevan más de un año leyendo este blog quizás se hayan dado cuenta de que la frecuencia de publicaciones bajó mucho en los últimos meses. Si entre julio y diciembre del año pasado escribí 9 posts, hubo épocas en las que llegué a escribir hasta 25 en el mismo período de tiempo. De esto hablé en el último Newsletter que mandé a mis lectores (¡sí, tengo un Newsletter**!). Y explicaba, entre otras cosas, que esto ha sido causa de cómo han cambiado nuestros hábitos de consumo informativo en los últimos años.

**Pueden saber más sobre el Newsletter, dejando su correo en la columna izquierda del blog (visible solo desde el escritorio) o escribiéndome un mensaje.

Piensen que, en la última década, la forma en que consumimos información cambió tanto, como en la segunda mitad del siglo XX, cuando vimos la transición de la televisión en blanco y negro a la televisión a color, y posteriormente a la televisión por cable. Eso pasó en un lapso de casi 50 años. Y el proceso que yo describía era tan intenso, pero se dio en no más de 10.


¿Alguien se acuerda de Google Reader?


Google Reader era una herramienta informativa tan poderosa como Twitter, y que les servía a millones de blogs para llegar a sus lectores. Google Reader tenía una interfaz muy parecida a la de Gmail. Así como cuando llega un nuevo correo electrónico nos aparece una nueva línea marcada en negrilla con los datos del remitente, el asunto y la fecha; similar era el comportamiento de Google Reader, que iba ordenando cronológicamente las entradas de todos los blogs que siguiéramos. Todo con una interfaz rápida y fácil de usar.

En 2013, Google apagó Reader (en su momento escribí al respecto). Al ser gratuito, financieramente era un producto insostenible. A pesar de que nunca intentaron ganar dinero, podrían haberlo hecho con un costo simbólico a cada descarga, o incluso con una mensualidad tipo Netflix o Amazon Prime. Y listo. Ya tenían una base de millones de usuarios para hacer la prueba de si efectivamente era viable o no.

Creo que la muerte de Google Reader marcó un antes y un después para los blogs y el consumo informativo por Internet. Así lo veo yo como autor y como lector. Si bien el RSS, la tecnología detrás de Google Reader, continuó existiendo en Feedly e Instant Articles de Facebook, así como en otros productos similares, lo cierto es que todo esto se dio en un momento en que Facebook, Twitter, YouTube, Instagram y Snapchat se peleaban a muerte por la atención de todos los usuarios conectados a Internet.

Todo esto, sin embargo, no se dio como un proceso aislado. Veníamos del surgimiento  de otras plataformas de entretenimento como Netflix y Spotify, lo cual fue posible gracias a la popularidad de la fibra óptica, el 4G y la rápida evolución de la computación móvil con Android y el iPhone.

Fueron muchos acontecimientos conectados, sucediendo de forma simultánea, los que fueron interactuando en la última década. Las personas empezaron a adquirir smartphones porque los necesitaban para estar en contacto con el resto del mundo, y poco a poco fue apareciendo todo un ecosistema de aplicaciones altamente adictivas que se alimentaba de las altas velocidades de conexión a Internet.

El resultado final sería que acabáramos cambiando el televisor y el computador de escritorio por el celular, como el principal centro de multimedia, la nueva fuente por la cual nos enteramos de todo lo que pasa en el mundo.