11/2019 | mirincon.co - Blog Personal de Daniel Afanador

17 de noviembre de 2019

Confundiendo al Machine Learning


Machine Learning e Inteligencia Artificial, dos componentes invisibles de nuestra vida diaria. La forma como Facebook organiza todo su contenido para nosotros, o los resultados de búsqueda en Google, cuentas a las que deberíamos seguir en Twitter o la próxima canción que sonará en el modo aleatorio de Spotify. Lo que todo esto tiene en común, y que está cada vez más presente en nuestras vidas, sin que lo notemos, es que las interfaces con las que interactuamos en el día a día, especialmente teléfonos inteligentes y computadores, dependen cada vez menos de nosotros, y más de una inteligencia artificial que no vemos, algoritmos que toman decisiones por nosotros. 

Si vamos un poco más allá, nos encontraremos con asistentes virtuales como Alexa de Amazon o los carros autónomos de Tesla, que pueden funcionar sin que haga falta tocarlos (como en el vídeo de abajo de Otto). Ya lo mencionábamos en un post en el que hablábamos sobre el algoritmo de Uber, en el que dábamos un ejemplo de cómo funciona la inteligencia por detrás de las aplicaciones de transporte privado.
Un algoritmo que debe calcular, por ejemplo, de 20 conductores a menos de 1 Km a la redonda, cuál es el que debe mandar para que me recoja en un viaje que haré de mi casa a un bar a 4 KM de distancia. De hecho, hay miles de conductores registrados en Uber. ¿Por qué la última vez que viajamos nos llegó uno y no otro?, ¿por qué no llegaron dos conductores en vez de uno?
 El algoritmo de UBER, noviembre de 2016