06/2020 | Blog personal de Daniel Afanador - mirincon.co

28 de junio de 2020

Facebook y el derecho al alcance


Una desbandada de anunciantes de Facebook nunca antes vista se está haciendo sentir desde hace una semana y no parece parar. Marcas como Coca-Cola, Unilever, Diageo, Honda y Verizon hacen parte de la lista de más de 100 empresas que adhirieron al boycott en contra de Facebook en tanto la empresa no tome medidas más rigurosas contra discursos que propaguen odio. Al final, ¿qué marca va a querer aparecer al lado de una publicación racista o de un supremacista blanco?

El debate empezó hace un par de semanas cuando Facebook literalmente no hizo nada en contra de un par de publicaciones del presidente Trump, que en efecto habían sido etiquetadas por Twitter por contener información falsa o que incitaba a la violencia. Por su parte, Snapchat cortó el problema de raíz al dejar de promover la cuenta de Trump en la sección de Discover. Semanas antes, el propio Facebook había tumbado una publicación del presidente de Brasil por contener información falsa. Bolsonaro afirmaba que científicos habían descubierto una cura contra el Coronavirus, a lo que Zuckerberg respondió que eso no era verdad y que por eso la removían.

Las publicaciones de Trump, por otro lado, incitaban a la violencia tras la muerte de George Floyd y llevaban información falsa sobre las próximas elecciones. ¿Por qué sí se puede con Bolsonaro y no con Trump?, ¿por qué Twitter sí tomaba acción pero Facebook no?, preguntaba la opinión pública. Lo cierto es que, aunque la publicación de Bolsonaro contenía una información falsa, la de Trump no solo caía en el mismo juego, sino que incitaba a la violencia. La semana siguiente, algunos empleados de Facebook protestaron no trabajando durante 1 día, y otros renunciaron al cabo de pocas horas.

21 de junio de 2020

Todos podemos crear una comunidad


El post a continuación es más personal de lo habitual. Pienso contar un poco de algunos proyectos personales en los que he trabajado en los últimos 12 años, aunque poniendo en contexto lo que pasaba en esos años, hasta llegar a lo que tenemos hoy.

Quizás no lo recuerden, pero hace 20 años Internet eran sitios personales, foros y blogs. Con suerte podíamos bajar música vía Napster. Era como pasábamos la mayoría del tiempo y no todo el mundo tenía una conexión a Internet. Si comparamos esa época con la experiencia de navegar por Internet hoy, no se parece en nada, ni siquiera en lo que respecta a dispositivos o a velocidad.

Hablando específicamente del contenido, ¿cuándo fue la última vez que ustedes entraron a un foro? En los años 2000 era muy común. Hoy las personas comunes no saben lo que es.

Antes de los años 2000, redes sociales o buscadores no existían. Yahoo! y Altavista existían como motores de búsqueda pero estaban lejos de lo que Google puede hacer hoy. Esto nos ponía en una posición en la que era muy difícil encontrar algo interesante en Internet. Había muy poco contenido y el que había nadie sabía cómo acceder a él, a diferencia de las redes sociales que lo traen hasta nosotros.

De esa época eran los primeros blogs hacia finales de los 90. Los blogs eran muy diferentes a lo que conocemos hoy. Debido a que no había plataformas especializadas, estos consistían en sitios personales en los que sus autores compartían links hacia lo poco interesante que había en Internet en esa época. Cada vez que se compartía algo nuevo, lo más antiguo se iba desplazando para abajo, que es lo que a final de cuentas se acabó manteniendo, y que hoy está presente en la estructura como Facebook, Twitter o Instagram organizan la información, con una línea del tiempo que va de arriba para abajo.

13 de junio de 2020

Migración y (des) gentrificación

Boot Stamping on a Human Face, traducido como una bota aplastando un rostro humano, fue una frase usada por George Orwell para describir el distópico mundo de 1984, un mundo sin libertades individuales ni sueños. En este universo todos son vigilados por el Gran Hermano y no existe la libertad de pensamiento. La obra, lanzada poco después del fin de la segunda guerra mundial, en 1949, era una crítica a gobiernos totalitarios y anti democráticos, como fue el caso específico de la Unión Soviética y las repúblicas satélite de la Europa del este.

“You can’t win; think it over again
I can’t win; look at the trouble I’m in
We can’t win and we’re stuck here together
Yeah, I hope it will last forever.”
Un diálogo de resignación ante la impotencia de poder hacer algo por un futuro mejor.

Ciertamente, Orwell no fue el único en proponer mundos distópicos que nos advirtieran que las cosas podrían ser mucho peores. Pensemos, por ejemplo, en series como The Man of the High Castle o Handmaid's Tale, ambas ambientadas en mundos inclusive más cercanos al nuestro que el del propio 1984.