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El negocio de las camisetas de fútbol



Los que me conocen saben que soy un gran aficionado a las camisetas de fútbol. Recuerdo que a los 9 años compré la primera de una gran colección que hoy tengo guardada como una reliquia. Esa primera camiseta que compré, del Bayern München, acompañó a una del Real Madrid que yo a esa edad compré ahorrando con mis modestas mesadas de la época. Esas camisetas ya no existen y han sido reemplazadas por muchas otras que he ido adquiriendo prácticamente desde el año 2000.

Siempre con la intención de comprar camisetas originales, he tenido varias experiencias. Me han metido más de una chiviada. Una del Bayern München dorada de la temporada 2004/2005 y otra del Olympique de Marsella. Son igualitas a una original, pero ¿por qué sé que no lo son? Porque son talla M y las piratas suelen conseguirse solo en esa talla, L o XL (nunca de S para abajo). Me las vendieron a un precio que no podía ser de original y las compré en sitios que no eran oficiales. A ver, Adidas, Nike, Reebok…cualquier marca solo vende en sus tiendas oficiales o autorizadas. Si la consiguen en una tienda que no sea de este tipo, pregúntense cómo hizo el vendedor para conseguirla y venderla por un precio muy por debajo del inicial. ¿Qué ganancia habría de tener la primera tienda? Desde ahí solo compro en sitios confiables.

Entre otras cosas, a propósito del mundial Sub-20 que se juega en Colombia, me he dado cuenta de que las grandes marcas deportivas no están preparadas. Yo tuve la oportunidad de asistir a un mundial de mayores en 2006, y era posible conseguir la camiseta de cualquier equipo participante. Cuando jugó el viernes pasado Brasil contra Egipto el día de la inauguración, me pregunté dónde podría conseguir ésta última. Todavía no he ido a visitar centros comerciales para ver si se consigue, pero estoy seguro de que no es así. No hay ni siquiera un fan shop, esas tiendas que durante los mundiales en las que comercializan prácticamente cualquier producto relacionado con la Copa del Mundo.

Es claro que las grandes marcas deportivas no ven ese pequeño nicho de coleccionistas de camisetas como un sector interesado en comprar sus productos. Uno va a una tienda Adidas y lo más seguro es que solo consiga camisetas de los mismos equipos internacionales de siempre: Real Madrid, Milan y Argentina, aunque últimamente han ido ampliando el catálogo a selecciones que jugaron el mundial pasado. O una va a un Nike, y no tienen la gran idea de vender camisetas del Porto marcadas con alguno de los jugadores colombianos. ¿Eso no se vendería mucho mejor que los tennis y sudaderas que han vendido y venderán toda la vida?

Nike Colombia no ve como un negocio vender camisetas de uno de los mejores jugadores de toda Europa actualmente

Veo a Nike y Adidas en Colombia muy dormidos. Para conseguir productos que acá no venden he tenido que encargarlos, porque las grandes marcas deportivas aún creen que el fútbol mundial está reducido a no más de cinco equipos.
Daniel Afanador

Daniel Afanador — Nacido en la Colombia de los años 90 y viviendo actualmente en Brasil. Este blog lo empecé en el año 2008 cuando estaba en el primer semestre de periodismo en la universidad. Hablo español, inglés, portugués, francés y un poco de alemán. Ideológicamente de izquierda, marxista y anarquista. Hincha de Millonarios de Bogotá, colecciono camisetas de fútbol, escucho punk-rock melódico y hardcore. Mi comida favorita es la pizza. Comunicador social y periodista de la Universidad de La Sabana y MSc en Comunicación y Prácticas de Consumo por la ESPM/SP. Me encuentran en Instagram como @daniel_afanador o en Bluesky como danielafanador.co. Paré de usar X/Twitter cuando lo compró en Elon Musk.

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