Hoy en Colombia cuando una persona habla de política se le ve con un lente que casi todo el mundo tiene y que es capaz de identificar a cualquier persona como uribista o no uribista. Los lentes de algunos van mucho más allá y ven a los simpatizantes del presidente Uribe como furibistas y otros, a los de la oposición como mamertos. Yo, por publicar un video de Álvaro Uribe, he sido tachado hasta de simpatizar con las Farc a pesar de insistir con que son unos criminales de guerra (e incluso narco-terroristas). En esa estigmatización han caído ya varios candidatos presidenciales: Por el lado del Polo Democrático, Gustavo Petro ―por haber pertenecido a un grupo guerrillero que FIRMÓ LA PAZ; por haber ayudado a hacer la CONSTITUCIÓN DE 1991 que hoy quieren enterrar; y por haber descubierto la PARAPOLÍTICA― ha sido llamado por el presidente como ‘terrorista vestido de civil’. Al mismo tiempo, Germán Vargas Lleras, de Cambio Radical, ―por estar en contra de que un presidente se perpetúe en el poder hasta por doce años― ha sido tildado de opositor, a pesar de que ha sufrido dos atentados (y por lo menos uno frustrado) por su apoyo al presidente desde que se convirtió en su escudero para las elecciones de 2002. También, pero hace cuatro años, el candidato liberal, Rafael Pardo, fue acusado por Juan Manuel Santos de tener vínculos con las Farc. Hace unos años se hablaba de izquierda y derecha. Hoy, o se es o no uribista. Así está el espectro político en Colombia.
Evidentemente se están aprovechando del nombre de Álvaro Uribe para apoyar candidaturas, pero ¿por qué no lo hacen desde los partidos uribistas que ya hay? Actualmente encontramos al Partido Social de Unidad Nacional, mejor conocido como el Partido de la U, del que creo que todos son unos arrodillados al presidente (A Gina Parody y a Marta Lucía Ramírez les tocó salirse por no querer actuar de esta manera y Roy Barreras decidió entrar porque sí quería hacerlo y su partido prefirió expulsarlo); el Partido Conservador, que actualmente apoya a un candidato manchado de uno más de los escándalos de este gobierno; y Cambio Radical, que se comprometió a apoyar al Gobierno hasta el 7 de agosto de 2010, pero que dijo «no más» con respecto a la segunda reelección del presidente Uribe y prefirió apoyar a su propio candidato. Dudo mucho que la aparición de PIN y ADN tenga que ver o con que no son unos arrodillados, o porque se oponen a la forma de actuar del Partido Conservador con respecto al escándalo de Agro Ingreso Seguro o porque no quieren hacer parte de la «oposición» en el partido de Vargas Lleras. Lo que pasa es que no hay cama para tanta gente; pero estos dos partidos efectivamente desaparecerán si se sigue permitiendo que los miembros de los partidos políticos en Colombia se cambien de colectividad como si se cambiaran de camiseta. Lo mejor para fortalecer la democracia es que haya pocos partidos pero que cualquier persona se sienta identificado con uno de ellos: por ejemplo debería haber partidos tradicionales: Partido Liberal y Partido Conservador; partidos de derecha: Partido de la U y Cambio Radical; y de centro e izquierda: Partido Verde Opción Centro y Polo Democrático Alternativo. ¿Por qué crear más partidos uribistas cuando ya existen tres?
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Se llama mitología, a los egipcios los unía las partes dispersas de un dios. A los colombianos les gusta el mito del Presidente, como figura de poder. Honestamente porque los humanos se dejan de esta farsa de la democracía, no es un presidente, ni los corruptos, de por sí un sistema donde lo que diga la mayoría es ley, es un sistema corrupto. Nuestras vidas podrían ser borradas de forma democrática y tal vez de esa forma los pueblos del mundo dirían que un asesinato es legítimo.
Vicky, hasta ahora veo tu comentario y perdón por responderlo un año después. He sido un poco descuidado. Por estos días volví a escribir sobre Álvaro Uribe.
Un saludo
me parece chevere q exista esta pagina me ayuda a buscar todo lo q necesito