Categorías: Sociedad

Soluciones al tráfico de las grandes ciudades

Vivo en Bogotá, una de las ciudades más pobladas de América Latina. Detrás de Ciudad de México, Sao Paulo, Buenos Aires y Rio de Janeiro, la capital colombiana tiene una población rural más grande que varios países centroamericanos y del caribe: somos más de siete millones y medio de personas viviendo, estudiando o trabajando en un espacio que cada vez resulta más pequeño para tantas oportunidades. Después de todo, se trata de un fenómeno normal de grandes urbes como ésta. Por esto, uno de los problemas más grandes con los que se enfrenta un alcalde cuando llega a manejar una de éstas ciudades tiene que ver con el transporte. No por otra razón hoy un ex alcalde de Bogotá está preso y su antecesor se destacó más por sus logros sociales. En fin, como una simple regla de tres, a esta ciudad cada vez llega más gente que se tiene que mover de alguna manera y el sistema de transporte se ve igual que hace diez años: ¿Qué alternativas tenemos entonces los bogotanos?

Bogotá cuenta actualmente con 1.2 millones de vehículos circulando en sus calles, cifra que se dispararía durante la última década debido, entre otras razones, a las restricciones de no sacar el carro dos días a la semana y a la pobre malla vial que no ha crecido al ritmo esperado. Y aunque hay razones más de fondo para explicar estos dos detalles, como la facilidad de adquirir un auto nuevo o los problemas de corrupción en la contratación del distrito, el detalle en cuestión es que en ningún momento se ha desincentivado el uso del carro en Bogotá: por el contrario, se ha motivado a quienes tengan los recursos a tener más de un vehículo con tal de no tener que recurrir al transporte público, que hoy por hoy es incómodo, a veces peligroso y nada barato.

Durante la última campaña a la alcaldía de Bogotá, llamó la atención de la propuesta del hoy alcalde Gustavo Petro, quien llegó a proponer un peaje urbano precisamente para atacar el punto anterior, lo cual hoy está en deuda con la ciudadanía y sus electores. La cuestión del asunto es que aunque es algo necesario para lograr descongestionar la ciudad, no es suficiente para atacar el problema, pues los vehículos siguen estando ahí y seguramente el parque automotor siga creciendo. Por el contrario, habría que tomar más medidas en tres sentidos: con los autos que ya hay y los que ya vienen, con la infraestructura y con el transporte público.

¿Qué podemos hacer con los carros que hoy circulan con la ciudad y con los que están por llegar? Varias cosas si queremos desincentivar su uso, como llenarlos de nuevos impuestos aunque de por sí los colombianos ya pagamos bastantes solo en gasolina, o que los que no están matriculados en la capital tengan mayores restricciones que los que sí pagan impuestos a la ciudad. Digamos que la medida de pico y placa, con la cual no pueden circular por las calles algunos vehículos de acuerdo con su número de matrícula a ciertas horas del día, no es suficiente y aún hay más por hacer.

Por otro lado tenemos la infraestructura de la ciudad, que día tras día está en mantenimiento. Las obras nunca terminan y cuando lo hacen hay que reparar alguna que quedó defectuosa, como sucede todo el tiempo con las losas de Transmilenio: no recuerdo un sólo día en que el sistema no haya estado en mantenimiento en alguno de sus puntos. Y así funciona toda la ciudad: con obras que congestionan el tráfico o con defectos en las calles que obligan a reducir la velocidad de los vehículos. Seguramente cuando finalicen todas las obras tendremos una maravilla de ciudad, como sucede hoy con la calle 26, a pesar de que nos costó un alcalde, dos ex congresistas, varios contratistas y unos sobrecostos cercanos a los 32 millones de dólares.

Finalmente, tenemos el transporte público, donde aún hay mucho por hacer, empezando por el metro, que hoy por hoy es una necesidad para todas las grandes ciudades, pues Transmilenio, el servicio de buses articulados, se quedó pequeño y aún tiene marginados algunos puntos de la capital. Además, hace falta un tren de cercanías que podría incluso ser parte del mismo metro. El punto sería que todas las áreas rurales aledañas a Bogotá quedaran conectadas con el centro del país. Por último, valdría la pena analizar qué tan bueno sería traer de Medellín el modelo de Metrocable para no aislar a la población que vive en los cerros.

Por ahora, mientras todo esto se implementa, hay algunas cosas que como ciudadanos podemos hacer para mejorar el transporte en la ciudad además de algo tan sencillo como respetar la ley. Por un lado tenemos el ‘Carpooling’, también conocido como ‘auto compartido’, muy popular en Estados Unidos y adoptado recientemente en Chile. Consiste simplemente en compartir el coche en nuestro trayecto al trabajo o de vuelta a casa, con la ventaja de que estos vehículos tienen su propio carril. Hay ya una iniciativa para aplicar el modelo en Colombia pero habría que darla a conocer, fortalecerla y buscar la manera de que sea libre de ladrones que puedan aprovecharse del sistema. Por otro lado, hago una invitación a que caminemos más o usemos la bicicleta cuando vayamos a puntos cercanos. Incluso una opción puede ser el uso de bicitaxis o el de bibicletas públicas del distrito, que son más amigables con el medio ambiente y más baratas que tomar un taxi para pequeñas distancias. ¿Y ustedes qué proponen para mejorar el tráfico de la ciudad?

Posdata: también nos harían un favor si les retiraran la licencia de conducir a todos los que no solamente no hayan pagado sus multas por infringir las normas de tránsito sino que hayan herido a alguien mientras conducían. Hoy por hoy un conductor de bus con varios muertos encima puede ser el que me llevó de camino al trabajo esta mañana.

Imagen propiedad de Claudio Alvarado disponible en este enlace

Daniel Afanador

Daniel Afanador — Nacido en la Colombia de los años 90 y viviendo actualmente en Brasil. Este blog lo empecé en el año 2008 cuando estaba en el primer semestre de periodismo en la universidad. Hablo español, inglés, portugués, francés y un poco de alemán. Ideológicamente de izquierda, marxista y anarquista. Hincha de Millonarios de Bogotá, colecciono camisetas de fútbol, escucho punk-rock melódico y hardcore. Mi comida favorita es la pizza. Comunicador social y periodista de la Universidad de La Sabana y MSc en Comunicación y Prácticas de Consumo por la ESPM/SP. Me encuentran en Instagram como @daniel_afanador o en Bluesky como danielafanador.co. Paré de usar X/Twitter cuando lo compró en Elon Musk.

Ver comentarios

  • ¿Que no se ha desincentivado el uso de carro particular? WTF?!? ¿Daniel, dónde ha estado los últimos 15 años? ¿Qué hay del mismo Pico y Placa, el cierre de bahías de parqueo, el cierre de pasos entre troncales y paralelas para perpetuar embotellamientos, la disminución de vías con más de dos carriles (en provecho de TransMilenio), la negativa a reparar la malla vial y los altísimos sobrecostos a la gasolina? Aquí no se ha hecho más sino, precisamente, desincentivar el uso del carro particular.

    Leo con asombro y algo de tristeza sus alegre propuesta de que se sigan amputando nuestras libertades en favor de medidas que en vez de favorecer el transporte público, favorecen bolsillos privados, como las familias detrás del TM, ya casi SITP.

    Por cierto, por el terreno de Bogotá, un metro es imposible de llevarse a cabo.

    Caminar, los bicitaxis y las bicicletas tienen el riesgo inherente de la rampante inseguridad de la ciudad, además del pésimo clima que no se presta para que uno haga actividades al aire libre.

    Ya que pregunta, le digo mis propuestas: reparar con buenos materiales la malla vial y agilizar su movilidad. Acabar con esa totalitaria medida del Pico y Placa, poner un sistema de transporte público cuyas estaciones no parezcan prisiones, que no pare en los semáforos y esté pensado para una ciudad de 10 millones de personas y no para una de uno y medio. Que por ley, cada establecimiento comercial tenga un parqueadero al que sus clientes puedan acceder (para así no tener que dejar el carro parqueado en paralelo, haciendo trancón y tampoco se exponga a ser robado - medida que reduciría increíblemente los costos de los parqueaderos y ayudaría a la movilidad).

    Ahh, y por supuesto: hacer más y mejores vías, grandes, que no sean desperdiciadas en TM, sino que sirvan a la movilidad ágil, como la Boyacá entre la 170 y la Suba... que Petro ya se va a cagar, metiéndole TransMilenio.

  • A mi me parece genial la idea del Carpooling... pero no es la única, ojalá la gente que no tiene necesidad de comprar carro, no lo comprara solo por tenerlo. Otra cosa que me parece importante es que la inteligencia víal también tiene que concentrarse en el peatón, por ejemplo, que nos acostumbráramos a coger y a bajarnos del bus donde es= parte del trancón lo forman los buses por hacer maromas para recoger al usuario donde le da la gana.

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