George Orwell la tenía clara: si quieres tener una imagen del futuro, imagina una bota pisando una cara humana

Esta semana me leí por tercera vez 1984 de George Orwell. Las dos veces anteriores me lo leí en español y en inglés. Esta vez lo hice en francés. De Orwell hablé el año pasado cuando defendí el anarquismo, y de 1984, en la primera entrada que tuvo este blog. Los que no conocen la obra de Orwell, déjenme recoméndarsela por ser la mejor obra literaria, en mi opinión, sobre comunicación política. En 1984 vemos un mundo desesperanzador en el que el Gran Hermano, la representación de un Estado totalitario peor que el de Hitler y Stalin juntos, está en una constante búsqueda por el poder. Al gran hermano no le importan los ciudadanos de Oceanía, tiene un control absoluto de la información, con el cual es capaz de controlar el pasado y en el peor de los casos es capaz de ‘vaporizar’, es decir eliminar y no dejar ninguna prueba de que alguien haya existido.


Y me llamó la atención nuevamente 1984 por una parte en que el único enemigo del Partido, Winston, se une a una conspiración para enfrentarse al gran hermano. Lo malo es que los medios que utilizaba la ‘Fraternidad’ resultaban ser igual o más malos que los utilizados en contra de la libertad por el Gran Hermano:

—¿Estáis dispuestos a dar vuestras vidas?
—Sí.
—¿Estáis dispuestos a cometer asesinatos?
—Sí.
—A cometer actos de sabotaje que pueden causar la muerte de centenares de personas inocentes?
—Sí.
—A vender vuestro país a las potencias extranjeras?
—Sí.
—¿Estáis dispuestos a hacer trampas, a falsificar, a hacer chantaje, a corromper a los niños, a distribuir drogas, a fomentar la prostitución, a extender enfermedades venéreas… a hacer todo lo que pueda causar desmoralización y debilitar el poder del Partido?
—Sí.
—Si, por ejemplo, sirviera de algún modo a nuestros intereses arrojar ácido sulfúrico a la cara de un niño,¿estaríais dispuestos a hacerlo?
—Sí.
—¿Estáis dispuestos a perder vuestra identidad y a vivir el resto de vuestras vidas como camareros o cargadores de puerto?
—Sí.
—¿Estáis dispuestos a suicidaros si os lo ordenamos y en el momento en que lo ordenemos?
—Sí.

Si bien este blog no es de música, no puedo dejar a un lado la canción de Bad Religion dedicada a la obra de George Orwell. Aquí, un cover de Boot Stamping on a Human Face
Esta es la misma imagen que veo en aquellos grupos bien llamados terroristas que utilizan el nombre del pueblo y la libertad para cometer los actos más atroces, resultando igual o más malos que el enemigo al que dicen enfrentar. Si bien el poder fascina únicamente a aquellos que buscan en él un medio para vengarse de las humillaciones padecidas, no hay excusa para matar a un inocente en nombre de nada.
Ningún GRUPO TERRORISTA o gobierno «demócrata» tiene derecho a acabar con la vida de un inocente en nombre del pueblo, de la libertad o cualquier «buena causa»
Daniel Afanador

Daniel Afanador — Nacido en la Colombia de los años 90 y viviendo actualmente en Brasil. Este blog lo empecé en el año 2008 cuando estaba en el primer semestre de periodismo en la universidad. Hablo español, inglés, portugués, francés y un poco de alemán. Ideológicamente de izquierda, marxista y anarquista. Hincha de Millonarios de Bogotá, colecciono camisetas de fútbol, escucho punk-rock melódico y hardcore. Mi comida favorita es la pizza. Comunicador social y periodista de la Universidad de La Sabana y MSc en Comunicación y Prácticas de Consumo por la ESPM/SP. Me encuentran en Instagram como @daniel_afanador o en Bluesky como danielafanador.co. Paré de usar X/Twitter cuando lo compró en Elon Musk.

Ver comentarios

  • Ni más ni menos, cuando leí esa parte no pude evitar recordar todos esos grupos insurgentes y sectas que supuestamente luchan contra un sistema injusto y opresivo, pisotean la ética de la acción, proclamando la libertad o la democracia sin importar cuanta sangre inocente haya que derramar.

  • Sí, Rick, hasta quizás valgan lo mismo o más la democracia. Sin embargo el título, como tú dices, está dirigido a todos estos grupos que se hacen llamar defensores de la democracia y hacen más mal que bien

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