¿Vale la pena tener una página web?

Hace un año, cuando estaba todavía en la universidad, comencé a diseñar páginas web a pequeñas empresas para tener algo de dinero extra en el bolsillo. Mi carta de presentación era este blog, que a todo el mundo le parecía muy bonito. Al comienzo yo no sabía ni cómo instalar un gestor de contenidos como Joomla! o WordPress, que es la forma más sencilla de hacer una página. Como mucho conocía lo básico para que una página se viera bien estéticamente, la información que debía llevar y cómo enlazar los contenidos. Así poco a poco fui aprendiendo, y a los pocos meses me asocié con un amigo. Sin embargo, al poco tiempo me tuve que retirar por razones personales, pero el proyecto hoy existe e incluso ha crecido en número de empleados y ofreciendo otros servicios, como posicionamiento SEO y SEM. Se llama A Un Click Colombia. En fin, por estos días, yo todavía manejaba la cuenta de un cliente antiguo, que me escribió un correo, diciéndome que no le había visto ningún beneficio a la página, o que más bien no había visto los resultados esperados, a lo que le respondí con una explicación de qué es lo que podría estar pasando, y diciéndole al final por qué valía la pena tener una página web para su empresa, ya que pensaba cerrarla.

Con las páginas web pasa algo similar a la presencia de una marca en redes sociales. Muchas empresas quieren estar ahí pero no saben para qué. No planean una estrategia y cuando ya están ahí no saben qué hacer. Eso explica por qué una página no tiene los resultados esperados.

La empresa a la que le hice la página en cuestión era de un negocio que vendía pintura para autos en Bogotá. Una de las quejas era que no habían encontrado nuevos clientes por Internet, o que no se habían puesto en contacto con ellos a través de este medio. Esto tenía varias explicaciones, como nos dimos cuenta más adelante.

En primer lugar, para que lo encuentren a uno en Internet hay que mover la página y trabajar en posicionamiento SEO, o al menos hacer campañas en Google Adwords para aparecer en los resultados de las búsquedas en temas relacionados, que en este caso sería automóviles o vehículos. Mi trabajo, como ya dije más arriba, consistía simplemente en diseñar páginas y subirlas a la web, nunca en posicionarlas en buscadores ni prometerles que les iban a llegar nuevos clientes. En ese caso, se los hubiera cobrado como un servicio extra e independiente. Quienes estén involucrados en este medio sabrán que hay mucho estafador vendiendo y prometiendo servicios a precios que dan risa. ¿En serio Usted va a dejar que uno de estos personajes juegue con su marca? Infórmese primero y entienda que uno no puede regalar su trabajo.

Por otro lado, en lo que tiene que ver con comunicación organizacional, hay cosas básicas que aplican para todas las empresas: desde la tienda de barrio hasta la multinacional que tiene presencia en los 5 continentes. En este caso, algo tan sencillo como tener tarjetas de presentación en las que se incluya la dirección de la página y el correo de contacto es un primer paso. En cambio, algunas compañías son reacias al cambio y ni tienen tarjetas y sus correos «corporativos» son de Hotmail o Gmail. ¿En serio ésa es la primera impresión que quieren dar?

Ya para terminar, saliéndonos del tema organizacional, veámoslo como que una página web le sirve a todo el mundo, no solo a las empresas. Supongamos que Usted está buscando trabajo y quiere sobresalir frente a los demás candidatos cuando lo llamen a una entrevista. Qué buena idea es colocar en la hoja de vida que tenemos una página web, un blog, una bitácora, o como lo quieran llamar, en el que hablamos de temas de actualidad de acuerdo con nuestra profesión, como otra forma más de vendernos. Seguro que eso llama mucho la atención por estos días en que no tener presencia en la web es como no existir. En ese sentido sí vale la pena tener una página web.

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Imagen propiedad de Scott Beatle disponible en este enlace
Daniel Afanador

Daniel Afanador — Nacido en la Colombia de los años 90 y viviendo actualmente en Brasil. Este blog lo empecé en el año 2008 cuando estaba en el primer semestre de periodismo en la universidad. Hablo español, inglés, portugués, francés y un poco de alemán. Ideológicamente de izquierda, marxista y anarquista. Hincha de Millonarios de Bogotá, colecciono camisetas de fútbol, escucho punk-rock melódico y hardcore. Mi comida favorita es la pizza. Comunicador social y periodista de la Universidad de La Sabana y MSc en Comunicación y Prácticas de Consumo por la ESPM/SP. Me encuentran en Instagram como @daniel_afanador o en Bluesky como danielafanador.co. Paré de usar X/Twitter cuando lo compró en Elon Musk.

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