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Desgraciadamente en Colombia nos acostumbramos a vender commodities. Aquí se exportan flores, café en bultos, plátano, petróleo crudo, ese tipo de cosas. Hasta hace muy poco tiempo nos empezamos a preocupar por productos de valor agregado. Juan Valdez en realidad no es el mejor ejemplo. De hecho, yo he llegado a calificarlo de ser el Mc Donald's de los cafés. Hace unos años no era así, tal vez la estandarización de sus productos para abaratar costos los ha llevado a eso. Como es posible que a un café irlandés se les adicione esencias y no whisky, o que un chai sea preparado de la misma forma como uno prepara un nestea en casa, solo que con leche. Starbucks puede ser parecido, pero ellos venden un estatus, una experiencia, algo que a la final termina gustándole a la gente. Esa puede ser la razón por la cual no hayan más puntos de Juan Valdez en Estados Unidos. En el 2009 conocí el punto del Times Square en NYC, no sé si todavía exista, pero por lo menos no me gustó. Y yo soy un ávido consumidor de café. Tenemos muy malos negociadores de TLC, pero también debemos ser concientes de que tampoco vamos por el camino correcto. Nuestro café es bueno, pero no hemos aprendido a prepararlo de una manera que lo podamos vender y que sea llamativo. Eso pasa con todo.
A mi modo de ver, aparte de los problemas exógenos, los colombianos no hemos aprendido a planear y queremos todo rápido. Por un lado, por ejemplo, la zona cafetera colombiana ya no es cafetera. Es turística y agricultora de otros productos. Uno de ellos los cítricos. Hace un tiempo los caficultores cambiaron el café por los cítricos debido a que estaban "dando". Ahora, vemos como es más caro recoger las mandarinas que dejarlas perder. Entonces vemos una fruta que están feriándola en casi todos los mercados del país, porque simplemente no es rentable, lo fue por un tiempo corto. Otras empresas decidieron innovar con el café y ahora es todo un éxito. Ejemplos como el del Café San Alberto, es uno de ellos. Es un café premium, y caro, pero en el quindío ahora lo comercializan en todos los restaurantes caros. Los TLC representan un problema, pero creo que la mentalidad y pereza de innovar también tiene un gran peso en la situación actual.