¿Cuál es la lección de todo esto? Google podría haber, o bien, cobrado una cuota mensual a sus usuarios en vez de matar el servicio; o venderlo a otra empresa que le pudiera sacar provecho. Si el problema con los inversionistas era el dinero, ahí tenían dos opciones. Incluso se podrían haber desecho del él, liberándolo a la comunidad. Recordemos que Google Chrome está basado en un proyecto de código abierto llamado Chromium; al tiempo que Android está basado en Linux. Ambos tienen el apoyo de una gran comunidad.
¿A qué voy con todo esto? Le estamos dando mucho poder a Google. Como lo dijimos hace unos días en VanPC, en el campo de la tecnología no se veía algo así desde que Microsoft llegó a tener el 99% del mercado en navegadores web en los 90. Pero esto ya no es solo de navegadores. Estamos hablando de que Google es el dueño y señor en buscadores, correo electrónico, publicidad en línea, videos por streaming y sistemas operativos móviles.
¿Qué nos ha enseñado la historia? Los monopolios no son nada buenos: por un lado tienen el poder de frenar la innovación, aplastando a la competencia, por ejemplo, pequeñas startups, en muchos casos de recursos muy limitados. Lo pueden conseguir o patentando conceptos absurdos, o sacando copias o ‘versiones mejoradas’ de algo que ya existe, como pasó con Dropbox y Google Drive.
Así las cosas, he estado reflexionando y preguntándome qué podemos hacer. Quizás el cierre de Reader fue lo que me hizo reflexionar al respecto: ¿qué pasará el día en que Google decida cerrar otro de sus populares servicios? Tratando de responder a esta pregunta nos vamos a dar cuenta de que estamos dependiendo mucho de una sola empresa. Entonces, ¿por qué no ir buscando alternativas desde ya?
Llegué a la conclusión de que lo mejor es seguir utilizando Evernote y Spotify así los de Mountain View le monten una competencia. También estoy pensando en migrar este blog hacia WordPress o a MovableType, dos plataformas que respetan un poco más a quienes están generando contenidos valiosos para la web, a diferencia de Blogger que lleva años abandonado. Y en esa misma línea he decidido abandonar Google Chrome y volver a Mozilla Firefox, y dejar a Opera como Plan B. Ya ni siquiera uso el buscador de Google, me pasé a DuckDuckGo por la misma razón. Todo porque Google se está convirtiendo en una máquina de generar capital para sus inversionistas e ignorar a sus propios usuarios, el fin de su propia filosofía: ‘Don’t be evil’. Daniel AfanadorDaniel Afanador — Nacido en la Colombia de los años 90 y viviendo actualmente en Brasil. Este blog lo empecé en el año 2008 cuando estaba en el primer semestre de periodismo en la universidad. Hablo español, inglés, portugués, francés y un poco de alemán. Ideológicamente de izquierda, marxista y anarquista. Hincha de Millonarios de Bogotá, colecciono camisetas de fútbol, escucho punk-rock melódico y hardcore. Mi comida favorita es la pizza. Comunicador social y periodista de la Universidad de La Sabana y MSc en Comunicación y Prácticas de Consumo por la ESPM/SP. Me encuentran en Instagram como @daniel_afanador o en Bluesky como danielafanador.co. Paré de usar X/Twitter cuando lo compró en Elon Musk.