Ahora bien, respondiendo a esa pregunta hecha entre conocidos, la principal razón por la que me atrevería a recomendar un Kindle es porque es posible adquirir libros que solo llegarían a nuestros países importados con precios por las nubes. Yo compré Throwing Rocks at the Google Bus: How Growth Became the Enemy of Prosperity, que no era vendido en formato físico en ninguna librería de Brasil.
Pero suponiendo que tengamos a nuestro alcance cualquier libro, ¿cuál sería entonces la ventaja de comprar un Kindle? Yo diría que la practicidad, pues el tamaño es el de un cuaderno de entre 6 y 7 pulgadas (mayor que un celular y menor que una tablet), liviano y tan fácil de leer, como que se le puede cambiar el tamaño de la letra para personas de todas las edades. Además la pantalla no es brillante como sí lo es la pantalla de una tablet. Esto hace que sea posible leer sin problema bajo la luz del sol. Dicho esto, la experiencia de leer en un Kindle no es muy diferente a la de leer un libro físico.
Hay quienes dicen que les gusta leer en papel, pero muchas de las personas que dicen esto tienen la experiencia con libros en formato PDF, lo cual es horrible. Lo mejor que encontré en su momento fue Mantano Cloud (versión gratuita – versión paga), que permitía tener una biblioteca de libros con el atractivo visual de la portada de cada uno, y recordaba hasta dónde uno había leído. Y eso ya estaba lejos de leer documentos en Adobe Acrobat que, repito, es horrible si estamos hablando de libros.
A esto le agregaría un detalle: la sincronización. Supongamos que estamos en el 50% del libro. Olvidamos el Kindle en casa, pero el celular está con nosotros. Si avanzamos hasta el 60%, los dos dispositivos se van a sincronizar la próxima vez en que estén conectados a Internet. Podremos, según esto, continuar en cualquier dispositivo en el punto más avanzado en que hayamos quedado la última vez.
Por cierto, un tema importante es el del espacio. En un Kindle caben hasta mil libros. Yo todavía compro libros de papel y sea como sea les voy a encontrar un lugar en el lugar donde vivo. No obstante, hay un par de libros que no puedo llevar conmigo adonde sea que vaya. Dejé muchos libros en Bogotá cuando vine a Sao Paulo, y si algún día me voy, creo que dejaré una decena de libros que no podrán acompañarme a mi próximo destino. Seguramente ese no sea un problema por el que pasen todas las personas, y quizás la mayoría de las personas ni siquiera compren tantos libros. A lo que voy es a que de una manera simple podremos llevar nuestros libros más queridos a cualquier lugar, ya sean 5 o 100. ¿Cuánto sería eso en kilos?
Respondiendo a la pregunta del título de este post, puedo afirmar por experiencia propia que sí vale la pena comprar un Kindle. A final de cuentas es el dispositivo electrónico que más ha sabido capturar la esencia de un libro, mas no por eso dejaré de comprar libros de papel. No tengo preferencia por el papel o por la tinta electrónica. Hay cosas de Amazon, como fabricante del Kindle, en las que estoy en contra (escribí todo un post sobre eso aquí). Y mientras las cosas sigan siendo así, y mientras el libro que quiero comprar lo vendan en mi librería más cercana, seguiré apoyando la industria del libro. Para todo lo demás, tengo un Kindle conmigo que puedo llevar a cualquier lugar con cuantos libros se me ocurra cargar. Sé que a final de cuentas nunca llegaré al límite.
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Excelente artículo