mirincon.co - Por Daniel Afanador

8 de julio de 2019

El regreso de los torrents: fin a la hegemonía de Netflix

 
Que Alibaba se haya convertido en la empresa minorista más valiosa del mundo, a pesar de que no posee ningún inventario físico; que AIRBNB se haya convertido en el proveedor de servicios de alojamiento más grande del mundo, a pesar de que no es propietaria de ningún inmueble para ofrecer sus servicios; y que UBER se haya convertido en el proveedor de servicios de transporte automotriz más grande del mundo, a pesar de que no es dueño de ningún taxi. 

Autor desconocido

Algo similar a lo arriba descrito lo podríamos aplicar a la industria del entretenimiento con Netflix como contrapeso a la televisión. Netflix, que nace en los años 90 como un servicio para alquilar series y películas por correo en Estados Unidos, se convirtió de la noche a la mañana, en cuestión de pocos años, en la mayor amenaza para la televisión sin producir una sola serie o película.

La primera serie producida por Netflix fue Lilyhammer en el año 2012 (trailer, abajo). Lilyhammer contaba la historia de un Gangster en Nueva York que delataba los socios de su organización a cambio de entrar a un programa de protección de testigos, gracias al cual recibe un cambio de identidad y se va a vivir en una pequeña ciudad en Noruega en medio de la nada y donde nunca pasa nada, llamada Lilyhammer.

Entre 1997 y 2012, fechas de fundación de Netflix y lanzamiento de Lilyhammer, respectivamente, pasaron muchas cosas. Aparecieron los smartphones, aumentó la velocidad de Internet y se popularizaron los servicios de streaming, Netflix entre ellos. Fueron 15 años en los que Blockbuster quebró y que las empresas de Internet usaron a su favor para sacarle ventaja a las industrias más tradicionales, como lo son los canales de televisión.


21 de abril de 2019

La generación de la resistencia


Todos los días abro mi correo y me encuentro con una bandeja de entrada llena de Spam. Promociones de bancos para usar más la tarjeta de crédito, ofertas de tiendas en las que alguna vez compré y Newsletters de empresas que ni siquiera sabía que tenían mi correo. En las redes sociales, el panorama parece no ser muy diferente. Todos nos quieren vender productos que ni siquiera sabíamos que necesitábamos. Todos quieren nuestro dinero.

Ni siquiera por fuera de Internet estamos a salvo. Encendemos la televisión, y spot tras spot tratarán de convencernos de cómo gastar nuestro dinero. Abrimos las revistas, el periódico o encendemos la radio, y estamos de forma permanente siendo perseguidos. Los únicos lugares seguros parecen ser Netflix y los libros (aunque por ambos tenemos que pagar).

No importa si no tienes dinero. Tu banco te prestará. El celular desde el cual te comunicas también lo compraste. En algún momento te convencieron, y no te diste cuenta de que comprar ese celular o ese computador portátil te iba a hacer "más feliz" (sí, entre comillas). Lo justificaste en el fondo con el argumento de que el anterior ya estaba muy viejo para conservarlo. Caíste en la obsolescencia programada: productos que fallan para que tengas que comprar nuevos. Y el ciclo comienza nuevamente.

24 de febrero de 2019

Flexibilización laboral: el mal del siglo XXI


Si han estado al tanto de las últimas novedades sobre periodismo online, seguramente se hayan enterado del despido masivo de empleados en BuzzFeed. BuzzFeed, que nacía como un medio de comunicación puramente online, no pudo contra Google ni contra Facebook si hablamos de la distribución de los contenidos y de la venta de publicidad.

Recordemos cómo solo hace unos años la mayoría de sitios que visitábamos los encontrábamos navegando en Google. Así llegábamos a blogs, a foros y a portales de noticias. Luego, a mediados de los años 2000, llegaron las redes sociales, Facebook y Twitter, principalmente, y se abrió una plataforma desde la cual se invertía el escenario. Ya no teníamos que buscar el contenido, sino que el contenido venía a nosotros.

Esto lo cambió todo para los medios de comunicación impresos, que durante décadas tuvieron un negocio basado en la logística de entregar periódicos y revistas, además, claro, de la construcción de la información. Con esto vino un gran cambio respecto a cómo nos informábamos, ya no desde medios físicos, sino desde pantallas. De esta forma, el modelo de negocio del periodismo escrito se vino al piso. Y con él, el trabajo de comunicadores que le habían entregado la vida al periodismo. No era solo BuzzFeed. Hace solo unos días la Editorial Televisa cerraba en Colombia y dejaba sin trabajo a 100 periodistas.

Lo venimos viendo hace 10 años, y no se detendrá. Continuaremos viendo industrias desapareciendo o cambiando radicalmente. No son solo los periodistas, sino los transportadores, la industria del turismo (Uber, Cabify, 99), los libreros (Amazon) y hasta las entregas a domicilio (Rappi y iFood).

Entendemos el cambio como algo inevitable, no necesariamente como algo positivo, por más de que con ello vengan oportunidades. Aquí tenemos un iceberg, en el que a lo lejos todos pueden ver la punta, pero en el que nadie sabe qué es todo lo que se esconde debajo de ella.

27 de enero de 2019

Meritocracia: privilegios y obstáculos

Una de las discusiones más candentes en Brasil por estos días no tiene que ver con política. Se trata de la meritocracia. Hay quienes están a favor. Hay quienes están en contra. ¿De qué se trata y a qué viene esta discusión?

Partamos de que Brasil es un país racista, a pesar de que gran parte de la población es de color negro (menos del 50% de la población es blanca). Muchas veces no se trata de un racismo en el que se agreda física o verbalmente al otro, sino de invisibilizar al otro, como si no existiera.

En el día de los padres del año 2018, O Boticário, una marca de cosmética y perfumes, lanzó un comercial haciendo alusión a la familia tradicional brasilera. Un padre, una madre y tres hijos (vídeo abajo). En su momento, hubo quienes no se sintieron representados. Toda la familia era de personas negras, cuando para las personas comunes y corrientes (no racistas) solo eran personas, independiente de su color de piel.

Por algún motivo, de las 10 millones de vistas que acumulaba el vídeo cuando este post fue escrito, 18.000 usuarios dieron un no me gusta. Inclusive, había quienes por escrito manifestaban su inconformidad porque no se mostraba una persona de color blanco en el comercial. Según ellos, había falta de representatividad en la pieza publicitaria, explicaba la revista Exame. A pesar de que todo el resto de la industria audiovisual suele mostrar personas blancas en un mundo perfecto (parecido a Instagram).
 

17 de noviembre de 2018

Instagram: vida, crecimiento y ¿decadencia?


Por increíble que parezca, es el año 2018 y existe Fotolog. Para quienes no lo conocen, Fotolog era junto a Flickr el sitio web adonde las personas subían fotografías desde un computador de escritorio cuando no había Instagram. Aunque no nos debería sorprender si tenemos en cuenta que los dominios de MySpace, Napster y Yahoo! siguen funcionando al día de hoy.

La historia de Internet es una historia de propiedades, como la de Fotolog. Entendamos aquí una propiedad como ese pedazo de Internet que hace posible que un usuario pueda entretenerse o solucionar un problema.

Facebook, por ejemplo, ofrece entretenimiento en el Feed de noticias. Amazon, mientras tanto, resuelve un problema nuestro a cambio de dinero, como lo es el llevar libros y otros productos hasta la puerta de nuestra casa.

De acuerdo con el libro The Four, escrito por Scott Galloway, Amazon es uno de los mayores clientes de la plataforma de anuncios de Google, al tiempo que Google y Amazon son grandes competidores entre sí, por el simple hecho de que tanto Amazon.com como Google.com son el punto de partida de muchas compras hechas por Internet. Por eso Amazon pone dinero en Google, para tener una vitrina donde mostrar sus productos, ya sea en su buscador, en YouTube o en su red de anuncios (Google Display Network).

Y mientras esto pasa, los sistemas operativos móviles de Google y Apple controlan el 99% del mercado de teléfonos inteligentes. Con este nivel de penetración, empresas como Facebook, Uber y Spotify dependen absolutamente de que estos sistemas continúen expandiéndose, pues esto les garantizará un mayor número de usuarios y dominio del mercado. Al final, todos estos servicios y aplicaciones se descargan desde la Google Play Store o desde la AppStore. Si la aplicación de Facebook se diera de baja de una tienda de aplicaciones, el número de descargas se desplomaria y las personas van a continuar con sus vidas, usando otras aplicaciones.

Algo así casi llega a pasar cuando Apple le dio un ultimátum a Uber tras comprobarse que habían estado violando sus políticas de privacidad, al permitir que se rastrearan teléfonos de usuarios que hubieran eliminado la aplicación de su iPhone. En su momento el propio Tim Cook, como CEO de Apple, tuvo que hablar con Travis Kalanick, CEO de Uber, antes de que la aplicación de Uber desapareciera por completo de la tienda de aplicaciones.

Lo que estos ejemplos nos permiten ver es cómo todo el ecosistema está conectado entre sí. Básicamente Google y Apple juntos podrían acabar con Facebook el día en que lo eliminen de su tienda de aplicaciones. O Facebook podría acabar con el trabajo de millones de desarrolladores en el momento en el que les corte cualquier tipo de acceso a su API. ¿Recuerdan Farmville, Tetris y esos juegos sociales que hubo en Facebook hace unos 10 años? De lo que pasó después ya hablamos en otro post, y es que estas empresas se volvieron tan dependientes de Facebook, que un simple cambio en alguna política, como fue en el caso de las notificaciones, podía dar por terminadas estas compañías de desarrollo de videojuegos.

¿Se imaginan si Amazon Web Services dejara de estar disponible en algún momento? Sería catastrófico para la Internet como la conocemos. 

23 de septiembre de 2018

El mundo color de rosa de las Startups


The Social Network, la película de Facebook lanzada en 2010, le hizo daño a la cabeza de muchas personas. No precisamente porque el filme muestre cosas reales o ficticias, sino porque a muchos les dio la idea equivocada de lo que es ser un emprendedor y lo que es una Startup. Es claro que los productores de la película no tienen ninguna responsabilidad sobre cómo alguien interprete su obra, similar a la frase: "yo soy responsable de lo que dije, no de lo que tú entendiste".

En 2010 había muy poca información sobre el naciente ecosistema de las Startups. Android y el iPhone no tenían más de 3 años de vida, nadie sabía lo que eran Uber, Snapchat o LinkedIn, y todos usábamos Twitter desde un computador de escritorio. Pero algo estaba pasando. La tecnología estaba cambiando nuestras vidas. 

The Social Network fue la primera gran historia en ser contada en la pantalla grande sobre cómo la tecnología estaba cambiando nuestras vidas. Para equilibrar la historia sobre lo que la película deja de mostrar, podríamos hablar del libro The Facebook Effect (David Kirkpatrick). En ambos casos, se trataba de la historia jamás contada sobre cómo Mark Zuckerberg abandona la universidad para mudarse a Silicon Valley y construir un imperio con 500 millones de usuarios (hoy 2 billones): una red social de color azul para estudiantes universitarios. Hoy Facebook es una de las empresas de tecnología más valiosas del mundo junto con Apple, Google y Amazon.



26 de agosto de 2018

¿Cuánto cuesta vivir en Sao Paulo?

La imagen de arriba la encontré en la entrada de un restaurante. Este aviso advierte de los altos costos que pueden tener los alimentos y bebidas en Sao Paulo, en gran parte debido a los impuestos. Casi la mitad de una cerveza corresponde a impuestos

Tras más de 4 años viviendo en Brasil y haber tenido la oportunidad de estudiar, trabajar y viajar en este país, una de las cosas que me ha acompañado desde el día 1 es el tema del costo de vida y cómo prácticamente el simple hecho de respirar nos cuesta dinero.

Tal vez no seamos conscientes de ello, pero el simple hecho de estar parados en algún lugar sin hacer nada implica que el día anterior tuvimos que dormir, comer, bañarnos, vestirnos, etc., y todo esto cuesta dinero.

Ir a un Starbucks a tomar un café o almorzar en un McDonald's cuesta dinero, y por increíble que parezca no todo el mundo es consciente de ello. Para muchos, es tan fácil como pagar todo con tarjeta de crédito. Pero al final es como si cada uno de nuestros actos tuviera un contador en tiempo real de color rojo sobre nuestra cuenta de ahorros en el banco.

Pero no importa, los bancos nos están recordando todo el tiempo que gracias al crédito pueden financiar nuestros lujos y comodidades, haciendo parecer que tenemos más dinero del que realmente tenemos. Les pagaremos cuando podamos. Eso sí, con intereses.

22 de julio de 2018

La evolución del contenido, tiempo perdido y dopamina

Hace unos años, en las facultades de comunicación, se enseñaba el concepto de la web 2.0 en las clases de comunicación digital y quizás se llegaba a mencionar el tema en teorías de la comunicación. Esto último es poco probable. Yo mismo no recuerdo una sola mención. Las más conocidas teorías estudiadas por alumnos de comunicación y periodismo hacían referencia a los medios masivos de comunicación, sobre cómo viajaba un mensaje de un punto A a un punto B por medio de diferentes canales, como la televisión, la radio o la prensa hacia la opinión pública.

Fue de hecho por medio de estos canales tradicionales como las personas se informaron durante gran parte del siglo XX. Los primeros mundiales de fútbol se escuchaban por radio. Las novedades de la segunda guerra mundial aparecían en los diarios. Y la guerra del golfo en los años 90 fue uno de los primeros conflictos que llegó a todos los rincones del planeta por televisión.

Esto era lo que estudiábamos los estudiantes de comunicación hace unos 10 años. Dudo mucho que hoy sea diferente, a pesar de que conceptos como las redes sociales, las FakeNews o el ClickBait hayan aparecido en el radar en años más recientes.

Si antes hablábamos de noticias y las había de mil y un categorias diferentes tales como periodismo deportivo, político, económico, cultural o de opinión; hoy las noticias son solo una porción minúscula de lo que circula en Internet, el medio más masivo de todos. Y ojo porque me refiero exclusivamente a lo que podríamos considerar como noticias reales.

A su lado, en redes sociales nos vamos a encontrar con memes, vídeos cortos, Stories, posts de blogs y tweets, solo por mencionar algunos de los cientos de contenidos que hay circulando en este momento. Y piensen que Vine murió y Tumblr está en cuidados intensivos.

Pocos imaginaban que lo que inició como la web 2.0 con la posibilidad de cualquier persona con una conexión a Internet para compartir algo desde un archivo de hipertexto se iba a convertir en el escenario comunicacional que tenemos ahora, en el que sendas investigaciones periodísticas de meses de trabajo tienen que competir con memes por unas milésimas de segundo de atención en la pantalla de un celular de alguien. Con suerte alguien da click y lee hasta el final.

Lo que en su momento comenzó como el empoderamiento de las audiencias para poder compartir cualquier cosa en blogs se fue diversificando hacia otras plataformas que permitían compartir contenidos más específicos. De los blogs en Blogger y WordPress de mediados de la década pasada, pasamos a crear contenidos más fáciles de digerir en Twitter con solo 140 caracteres o en Tumblr con nada más que un GIF. Luego vinieron los vídeos en YouTube y las imágenes en Flickr. Años más tarde, solo iba a bastar tener un celular con cámara y 4G.

10 de junio de 2018

Las vulnerabilidades de Facebook

Facebook es, junto a Google, la mayor compañía de venta de publicidad a nivel mundial. Ninguna agencia de publicidad le llega a los talones, y quizás solo la televisión esté al mismo nivel, aunque para eso habría que juntar todos los canales públicos y privados del mundo. En otras palabras, Facebook y Google son hoy intocables. Twitter o Snapchat, en algún momento consideradas como serias amenazas a Facebook, son hoy minúsculas. A su nivel solo podríamos poner a otros gigantes de la tecnología que nada tienen que ver con publicidad o medios de comunicación como Apple, Uber y Amazon.

Amazon es, de hecho, el mayor cliente de Google, pero al mismo tiempo su mayor amenaza. No sé si lo habrán notado, pero siempre que queremos comprar un producto, empezamos nuestra búsqueda en Google. Esto para saber dónde adquirirlo, cuánto cuesta, quién lo vende, etc. Eventualmente acabaremos ingresando a un sitio web que tiene lo que estamos buscando y la venta se concretará en algún momento, sea online u offline.

Sin embargo, en los últimos años Google dejó de ser el único buscador que había ahí afuera. No estoy hablando de Bing y de Yahoo! Porque en serio, ¿quién usa Yahoo!? Con otros buscadores me refiero a que uno no busca vídeos en Google, sino en YouTube. O uno puede buscar vuelos en SkyScanner, hoteles en Booking.com, hospedaje en Airbnb, imágenes en Pinterest y hasta viajes en Uber.

Con la evolución natural de Internet de la última década, mucho del tráfico de búsquedas de Google se fue yendo para otros canales más específicos, y es por eso que Amazon es una amenaza para Google, porque cuando vamos a comprar un producto no vamos a buscarlo en Google, sino a Amazon directamente, que además de contar con un buscador cuenta con mercancía.

Así fue que en los últimos años mucho del tráfico que pertenecía a Google se fue yendo para otros canales, y fue exactamente lo mismo que pasó con grandes portales de noticias, blogs y foros cuando no había redes sociales. Hace unos años leíamos noticias en portales, blogs de personas comunes y corrientes y participábamos en foros. 

Yo en su momento leía unos 50 blogs al mismo tiempo y participaba en foros de fútbol, de FIFA, de juegos de cartas y en Taringa. Para comunicarme usaba Messenger (el de Microsoft) y usaba el correo electrónico mucho menos de lo que lo uso hoy.

20 de mayo de 2018

Nevando en Bali

 

Aunque Bali en realidad sea una isla paradisíaca con playas y hoteles de lujo, la expresión 'Nevando en Bali' no se refiere a una tormenta de nieve o a un lugar muy frío, sino por el contrario a un lugar muy caliente, pero con mucha nieve, es decir cocaína. Y cuando hay mucha cocaína de por medio, un lugar puede pasar de frío a muy caliente en un parpadeo. Eso que lo digan los grandes capos del tráfico de drogas perseguidos por la DEA.

Muchos crecimos escuchando las historias de los grandes carteles colombianos y mexicanos, que enviaban toneladas de coca a los Estados Unidos, sin miedo de lo que la justicia de ese país les pudiera hacer. Colombia produjo muy buena literatura y series de televisión, como el Cartel de los Sapos, Escobar el Patrón del Mal, En la Boca del Lobo, entre muchas otras. Allí vimos a muchos protagonistas de esta historia ser presos, otros caer ante sus enemigos y algunos otros negociando con la DEA para pagar menos años de cárcel, delatar a sus colaboradores y lavar sus fortunas.

Estos carteles tenían miles de formas de meter drogas dentro de otro país, sin que las autoridades se dieran cuenta. Una de ellas eran las llamadas 'mulas': personas cargadas dentro de su cuerpo o su equipaje con un par de kilos de cocaína. Normalmente se trataba de personas sin trabajo en estado de desesperación, queriendo ganar unos pesos para alimentar a su familia, pero que al final acababan pagando un peor remedio que la enfermedad. Muchos eran capturados por las autoridades, queriendo salir del país o cuando llegaban a su destino final. Hay inclusive una serie de National Geogrpahic llamada Alerta Aeropuerto (vídeo abajo) en la que se muestra que esto es solo algo parte del día a día de las autoridades de inmigración.

12 de abril de 2018

Libre para elegir

Discutir sobre política en estos días no tiene ningún sentido. Nadie tiene la menor idea sobre ciencias políticas, historia o economía. Eventualmente acabaremos cayendo en una discusión que acabe llevando a algún extremo. Todo argumento pierde cualquier valor, y lo realmente importante acaba siendo tomar posiciones extremas. ¿Saben cómo llegó Donald Trump llegó a la presidencia de los Estados Unidos? Pueden leer cómo pasó en este post.

Leí hace poco un libro llamado Libre para Elegir, escrito por Milton Friedman, uno de los economistas más importantes del siglo XX, y uno de los mayores defensores del capitalismo y el libre mercado. En épocas en las que los memes y las noticias falsas son el pan de cada día cuando hablamos de política, encontrar mentes pensantes que no lo vean todo blanco o negro, con que podamos entender el mundo de una forma racional es lo que más le hace falta a un mundo en el que cada vez hay más información basura circulando por ahí.

Sobre lo planteado por Friedman, siempre he sido escéptico del libre mercado. Quienes hayan leído este blog desde sus inicios hace 10 años lo podrán confirmar. No por esto soy de izquierda, ni de centro ni de derecha. Es mucho más complejo que eso. Ya lo decía Freddy de Platzi (vídeo abajo) al querer desmitificar la izquierda y la derecha: es normal asumir posiciones liberales en algunos temas y conservadoras en otras. Se trata más bien de un espectro en el que uno es libre de pensar de cualquier forma alrededor de ciertos temas. El mundo no es blanco o negro. No está mal defender la educación pública y al mismo tiempo estar a favor con un tratado de libre comercio.



25 de febrero de 2018

Snapchat, un review honesto

Reconozcámoslo. El ecosistema de computación móvil no tiene mucho espacio para dónde crecer. Ya pasaron los tiempos de vacas gordas en los que Apple y Samsung facturaron billones de dólares vendiendo celulares de gama alta. Esto fue posible, nada más y nada menos, porque la gran mayoría de la población con alto poder adquisitivo en su momento no tenía un teléfono inteligente. Tenían lo que se conoce como un Feature Phone o un Blackberry en el mejor de los casos. 

Ahora que todos tenemos un teléfono inteligente de gama alta, y los procesadores, cámaras y memoria no se tienen que renovar a cada año, es fácil que un celular dure 4 años antes de tenerlo que cambiar. Yo tengo un OnePlus One que fue lanzado en 2014, y le pongo que aguanta al menos 1 año más de vida.

Para que todo esto fuera posible, bastó solo tener una gran billetera y un producto decente para acabar con la antigua generación de celulares. A Apple y a Samsung los siguieron otros fabricantes. El esfuerzo de todas las marcas del mercado fue el que al final hizo posible que hoy haya un computador muy potente en nuestros bolsillos.