14 de enero de 2009

Los problemas de Millonarios

De los últimos cuatro campeonatos que se han jugado en Colombia, Millonarios no ha pasado de primera ronda. El último campeonato en el que Los Embajadores pasaron de primera fase (sin contar el tercer puesto en la Copa Sudamericana-2007) fue hace un año y medio, una total vergüenza si se tiene en cuenta que a la final de este campeonato han llegado equipos recién ascendidos (Real Cartagena, La Equidad, Cúcuta Deportivo), equipos que llevaban décadas sin ganar nada (Independiente Medellín, Once Caldas, Deportivo Pasto) o equipos con nóminas inferiores a la de Millonarios, como el América (porque en el papel Óscar Córdoba es más que Adrián Berbia o Iván Hurtado, más que Carlos Valdez). Todo esto es sólo una señal de que las cosas dentro del equipo no se están haciendo bien, lo que nos lleva a preguntarnos ¿Qué es exactamente lo que se está haciendo mal en Millonarios y quiénes son los responsables?
La última vez que el equipo paso a los cuadrangulares finales fue cuando el director técnico era Juan Carlos Osorio

Si empezamos teniendo en cuenta que el presidente de Millonarios es un mentiroso ―lo digo por su afirmación de “La meta obligada es la estrella en el 2008”, que dio al periódico EL TIEMPO hace un año; o su intención de adquirir los derechos de Eduardo Blandón hace más de un año―, nos damos cuenta de que Millonarios va por un mal camino. De esas dos afirmaciones hechas por el presidente, lo único que quedó fue un campeonato de Primera C (nada si se compara con una estrella), ganado por el equipo pre-juvenil, y las consecuencias de haber dejado ir a un excelente arquero al Atlético Nacional. En este momento, uno de los refuerzos de Millonarios es Milton Patiño, un portero a quien la hinchada de Millonarios aborrece, algo que a las directivas del equipo pareció no importarle al momento de traer a un arquero dizque porque se va a jugar la Copa Colombia. Ante esto surgen muchas preguntas: ¿Acaso no hay ningún arquero lo suficientemente bueno en el equipo pre-juvenil para que entrene con Óscar Córdoba y José Cuadrado en el primer equipo?, ¿No podían buscar contratar a Eduardo Blandón nuevamente ante su no tan exitoso paso por Nacional?, ¿No podían buscar a un arquero joven (como de alguna selección Colombia juvenil) que a mediano plazo le significara a Millonarios algún ingreso económico? ¿No podían haber buscado algún arquero que en algún partido contra Millonarios no irrespetara a esta gran hinchada? O ¿no podían haber buscado a alguien más odiado por la hinchada?

Ahora bien, éste sólo es un ejemplo de lo que es una pésima contratación, porque hay muchas más, como José Mera ―quien antes de firmar con Millonarios jugaba en el Caracas F.C. al lado de uno de uno de los defensas centrales más limitados que ha tenido Millonarios en los últimos años, Jaime Bustamante, y hoy por hoy es una gran sorpresa que le haya quitado el puesto a Andrés Salinas, quien fue cedido al Real Cartagena, o a Luis Miguel del Risco, quien según la página oficial es uno de los jugadores más rendidores en los torneos nacionales o de Liga en los que el conjunto albiazul obtuvo título, Martín García (el año pasado)―a quien la página oficial catalogó como ‘goleador’―, Denilson―quien, si no estoy mal, sólo jugó unos minutos del último partido de la temporada pasada contra Envigado y el partido contra Nacional, sólo por nombrar algunos de los que han venido desde comienzos del 2008, porque la lista sería interminable si nombrara a todos los que han sido traído por la actual administración.

En relación con las contrataciones, están los jugadores que salen del equipo, pues, de no ser por esto, no se contratarían jugadores. Entre los mejores jugadores que han abandonado la institución en los últimos años, están Andrés Mosquera ―pieza fundamental en la consecución del tercer puesto en la Copa Sudamericana 2007, y a quien el actual técnico desechó sin tener en cuenta todo lo que había hecho en el equipo―, Wilman Conde ―uno de los mejores centrales de Millonarios en los últimos años, quien se tuvo que ir porque la dirigencia se quiso ahorrar unos pesos al incluir en su contrato una cláusula en la que decía que se debería vender al jugador si le llegaba una oferta del exterior―, Eduardo Blandón ―de quien Millonarios tuvo más de cinco meses para adquirir sus derechos y quien terminó jugando con uno de los rivales históricos más grandes del equipo, Atlético Nacional― o los jugadores que habían llegado de las divisiones inferiores como Andrés Salinas ―quien, a diferencia de Mera, cuando jugó lo hizo bien y contra algunos de los mejores equipos de América―. ¿Cómo es posible que la dirigencia no haga los esfuerzos suficientes por retener a los pocos jugadores que han pasado por la institución y merecían ser titulares? Ojalá que hagan algo con los jugadores que han demostrado ser buenos y que están actualmente en el equipo, para que no nos sorprendamos con que Gerardo Bedoya se tuvo que ir por una cláusula en el contrato que así lo estipulaba o que Rafael Robayo dejó el equipo porque el cuerpo técnico no lo necesitaba.

El siguiente punto es de los jugadores de las divisiones inferiores. ¿De qué sirve que Millonarios quede campeón del torneo de primera C con jugadores jóvenes si el técnico no los tiene en cuenta? Cuando contrataron a Milton Patiño, le dieron la espalda a Juan Villate, quien seguramente esperó años para llegar al primer equipo. Cuando Quintabani buscó contratar a Edwin Tenorio, ¿por qué no pensó en Luis Mena y en Arlington González? O cuando dicen que aún falta un volante ofensivo, ¿por qué las directivas no le recuerdan que Ómar Vásquez ya ha jugado varias veces con el primer equipo? O que en las divisiones inferiores hay jugadores muy interesantes como Nicolás Pareja. Alguien debería hacerle caer en cuenta al técnico que la última gran generación de jugadores de Millonarios fue un equipo que también quedó campeón de la Primera C, con jugadores como Osman López, ‘el gato’ Pérez, Bonner Mosquera o Jhon Mario Ramírez, entre otros.

Además de todo lo anterior están los problemas administrativos. ¿Por qué las directivas no se despiertan y comienzan a hacer lo que Boca Juniors, Colo Colo o Internacional de Portoalegre han hecho, para devolverle la grandeza a este equipo? En un artículo escrito por Jorge Barraza para EL TIEMPO[5] se mencionan los siguientes puntos, de los cuales Millonarios (como era de esperarse) no cumple con ninguno. Mucho trabajo de divisiones menores(a las que se les da la espalda cada vez que contratan a un jugador veterano o piden en préstamo a otro), miles de socios, mantener un equipo fuerte con un gran entrenador, hacer contratos largos, salarios al día, instalaciones de primer nivel y, sobre todo, que los futbolistas sean propiedad del club (algo que, al parecer, se comenzó a perder con la salida de Juan Carlos Osorio). De esto, Millonarios no tiene ni divisiones inferiores serias, ni hace contratos largos con los jugadores, ni salarios al día, ni instalaciones de primer nivel y no todos los jugadores son propiedad del club. Todo esto a pesar de que el equipo tiene una de las mejores taquillas del país.

En conclusión, Millonarios tiene muchos problemas, que como resultado dejan una sequía de veinte años sin títulos, cuyos únicos logros son dos finales, una Copa Merconorte, un invicto de 29 fechas y un tercer lugar de Copa Sudamericana, y cuyos ‘anti-logros’ son diez años sin ir a Copa Libertadores y el hecho de que ahora el título de ‘el más veces campeón tenga que ser compartido’. Seguramente, todos estos problemas comenzarían a ser resueltos si de 3.200 socios buscáramos que fueran muchos miles más (quizás 100.000, como se lo propuso el Internacional de Portoalegre), pero para esto es necesario que los señores Luis Augusto García y Juan Carlos López vendan las acciones que tienen en su poder, y que el Estado haga algo por el equipo, ya que es el mayor socio en este momento.

Nota: Creo que hablo en nombre de toda la hinchada de Millonarios al decir: Señores Luis Augusto García y Juan Carlos López, exigimos que vendan los derechos deportivos de Millonarios que tienen en su poder.
Imagen propiedad de Pablo Andrés Montoya disponible en este enlace

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