16 de julio de 2009

¿Por qué las Farc deberían abandonar las armas?


Colombia actualmente vive un conflicto. Unos, como el presidente Uribe, se niegan a creer que éste existe, llamando al problema como una amenaza terrorista, refiriéndose ―sobre todo―a las Farc; otros, como este grupo ―narco―terrorista, aseguran que Colombia vive una guerra entre el Estado y el Pueblo, algo así como una guerra civil. Hay que dejar algo claro acá: ni lo uno ni lo otro. Si bien las Farc tienen todo para ser llamadas terroristas, por el hecho de secuestrar CIVILES, reclutar niños y cometer atentados terroristas; también hay que aceptar que hay un conflicto, entre ese grupo terrorista y el Ejército Nacional. Pero las Farc nkaoso pueden agarrarse de ese evidente conflicto para asegurar que ellas representan al pueblo y decir que el Estado está en contra de éste. Claro, ha habido episodios que han dado para pensar que eso podría ser cierto, como el exterminio de la Unión Patriótica o los falsos positivos, pero ¿qué porcentaje de las Fuerzas Armadas se ha aliado con los paramilitares?, ¿qué porcentaje de las Fuerzas Armadas participó en los falsos positivos?, ¿cuántos militares combatían a la guerrilla y al narcotráfico, mientras unos pocos se dedicaban a matar a todo lo que oliera a izquierda a finales de los 80 y comienzos de los 90? Por esto, porque no es una práctica generalizada del Ejército el meterse con la población civil, es que tienen legitimidad, algo que las Farc nunca obtendrán mientras sigan teniendo gente encadenada en la selva, diciendo que son prisioneros de guerra. Sin embargo, no es ésta la única razón por la que las Farc deberían dejar a un lado las armas y convertirse en un alternativa democrática.
La práctica del secuestro es suficiente para decir que las Farc son terroristas

En primer lugar, la guerra fría ya terminó. Esto ha dado pie para que América Latina dé un giro a la izquierda. Sólo hay que tomar un mapa de América (excluyendo a Norte América) y darse cuenta de que sólo Colombia y Panamá son de derecha. El giro que se ha estado dando ha sido democrático; es decir, de esos gobiernos de izquierda, casi ninguno llegó a donde está con las armas. Claro, casos como Cuba o Nicaragua son excepciones pero que le sirven a las Farc para darse cuenta de que llegar al poder fue algo que se logró en poco tiempo, no en más de 40 años (aún hoy tienen la esperanza de tomarse el poder y ni siquiera tienen la capacidad militar de tomarse un pueblo). Además, aunque el Gobierno colombiano con tal de que no exista la izquierda es capaz de inventarse vínculos entre la clase política y el secretariado de las Farc; en Colombia hay una izquierda y no le ha pasado nada. Hay que ponerse en los zapatos de algún miembro del secretariado de las Farc para entender por qué no quieren negociar: Hace dos décadas intentamos negociar con el Gobierno; hicimos un partido político (la Unión Patriótica) y a los que no mataron tuvieron que venirse al monte, como Simón Trinidad. Si por un momento pensaran en que la guerra fría ya terminó, se darían cuenta de que tienen una alternativa democrática. En Brasil, el presidente es un sindicalista; en Bolivia, un indígena; y en El Salvador, un ex guerrillero, algo que nadie se hubiera imaginado en plena guerra fría.

En segundo lugar, aunque es prácticamente imposible que un grupo insurgente sea derrotado por el Estado, como llegó a suceder en Sri-Lanka, lo que en últimas es un punto a favor de la guerrilla, ya que esto implicaría acabar hasta con el último rebelde; el Ejército Colombiano cada vez los está arrinconando más. ¿Y esto qué significa? Que a medida que van perdiendo combatientes los tienen que reemplazar con menores de edad. ¿Será que un menor de edad tiene los mismos ideales que un guerrillero al que acaban de matar y que llevaba dos décadas en la guerrilla? A este paso las Farc se convertirán en un grupo dedicado ÚNICAMENTE al narcotráfico con niños cuidando las rutas, así Alfonso Cano diga que la relación Farc-Narcotráfico es únicamente una sindicación de la propaganda oficial, mientras que alias ‘César’ acepta que los recursos del tráfico de estupefacientes son para la revolución.

En tercer y último lugar; señores, a ustedes nadie los apoya. Los únicos que los apoyan son gente de otros países que juran que Uribe ―aunque quiera estar 12 años en el poder― es un dictador que está al mismo nivel de Hitler, Mussolini o Somoza, pero realmente ni siquiera los que son incrédulos ante los medios de comunicación colombianos los apoyan. ¿Esas dos letras al final de las Farc-EP qué significan?, ¿Que ustedes son el Ejército del Pueblo?, ¿De qué Pueblo?, ¿Del que marchó hace más de un año con un arma en la cabeza para oponerse a ustedes? Ah, cierto, nadie fue obligado a marchar ese día.
 
¿Las Farc-EP son el ejército de qué pueblo?, ¿Del que es capaz de marchar contra ellos con tal de demostrarles que casi nadie en este país los quiere?
 
Las Farc Deberían hacerle caso a las palabras de Hugó Chávez, Lula o Evo: la lucha armada está fuera de tiempo; y deberían aprovechar el tiempo que les queda para negociar, antes de que Colombia se someta a la Corte Penal Internacional, a finales de este año. Después de eso, incluso negociando, se los tienen que llevar para que sean juzgados por crímenes de lesa humanidad. Si por el contrario negocian en el poco tiempo que les queda tienen la posibilidad de ver a Alfonso Cano o a Iván Márquez como presidente de Colombia algún día, como sucedió en El Salvador. Aunque no hay que olvidar que Mauricio Funes fue combatiente de un grupo guerrillero decente, el FMLN. Además, si siguen secuestrando gente, reclutando niños y poniendo minas quiebra-patas, los de izquierda seguiremos siendo irrespetados por el Gobierno, aunque no tengamos nada que ver con el conflicto.
La razón por la que Mauricio Funes llegó al poder en El Salvador es porque el FMLN nunca se metió con la población civil

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