29 de enero de 2010

De los que apoyan a las Farc

Si me he encontrado con gente que ha llegado a llamarme 'mamerto' por el hecho de apoyar al senador Gustavo Petro ―a quien admiro por haber ABANDONADO LAS ARMAS y unirse a una democracia en una época en que no había garantías; por haber AYUDADO A HACER LA CONSTITUCIÓN DE 1991; por HABER PEDIDO PERDÓN POR LOS CRÍMENES COMETIDOS POR SU ORGANIZACIÓN y recientemente por HABER SACADO A LA LUZ LOS NEXOS ENTRE LA CLASE POLÍTICA y LOS PARAMILITARES―, creo que no tienen nombre los que apoyan a las Farc. He llegado a RESPETAR a sectores tan radicales como el ala radical del Polo Democrático Alternativo o el naciente Movimiento Socialista Bolivariano. Los respeto pero no comparto NADA con ellos. Los respeto porque están en el camino de la legalidad. A pesar de que la Procuraduría le abra una investigación al senador Jorge Robledo por sus presuntos nexos con las Farc; a pesar de que el vocero del Movimiento de víctimas de crímenes de Estado Iván Cepeda esté en la mira de las Águilas Negras; a pesar de que a Piedad Córdoba la llamen 'Teodora Bolívar' por sus supuestas menciones en el computador de 'Raúl Reyes'; a pesar de las amenazas de las que son víctimas las madres de los falsos positivos...perdón, ejecuciones extrajudiciales (...). Mejor dicho, a pesar de la falta de garantías de la que goza la oposición, estoy seguro de que a ninguno de los que acabo de mencionar se le ha ocurrido regalarse a las Farc. Una organización a la que en algunos casos llamo 'narco-terrorista'. Realmente es una organización que viola constantemente el Derecho Internacional Humanitario. Son unos criminales de guerra.

Cuando las Farc ASESINARON al ex gobernador Luis Francisco Cuellar (Q.E.P.D.), un pensamiento acompañó a la rabia que sentí en ese momento: ¡Son muy brutos! Pero me di cuenta de que había gente que lo era aún más. Siempre he sabido de gente que apoya a las Farc, pero lo mínimo que se les pide es que digan: "apoyo a las Farc pero no estoy de acuerdo con sus métodos". Y aunque lo he escuchado, ése no fue el caso del autor de este artículo. Inicialmente dejé un comentario mostrando mi indignación por la justificación de LA MUERTE DE UN CIVIL, y aunque decían que no estaban justificando sino contextualizando, al final de un debate, de comentarios larguísimos dejados en aquél blog, justificaron esta acción de las Farc con que "en la guerra siempre mueren civiles".

"El secretariado de las FARC da tanto o más asco que Fernando Londoño Hoyos, José Obdulio Gaviria y Salvatore Mancuso juntos". Llegué la misma conclusión del autor de 'las patrañas de Iván Márquez' cuando discutí con alguien que apoya el reclutamiento de menores de edad de las Farc, porque "sólo los utilizan para labores logísticas y el Ejército de hecho usa niños para realizar desfiles". Alguien a quien no le importa que las Farc no respeten el Derecho Internacional Humanitario, porque "las guerras de hoy en dia no se hacen en un campo abierto ejército contra ejército. Para sobrevivir hoy en dia hay que mezclarse al maximo entre la poblacion, de esta manera habrá civiles que mueran". Alguien que señala a todo el Congreso de la República de ser narcotraficante, cayendo en una falacia al generalizar por unos casos, porque hay más de 60 investigados por los nexos con los paramilitares, pasando por alto que UNA PERSONA ES INOCENTE HASTA QUE NO SE DEMUESTRE LO CONTRARIO. Recordemos que en este momento sólo a diez congresistas la Corte Suprema de Justicia les ha demoestrado estos vínculos. Alguien que critica que a algunos de estos parlamentarios los haya ayudado el tráfico de drogas a llegar al Congreso (POR SUPUESTO, ESTO ESTÁ MAL), y al mismo tiempo dice que "el trafico de drogas, usted querrá mirarlo como un delito, pero yo no lo veo así" (¿?). Alguien que justifica el uso de minas anti-persona, que afectan a la población civil, porque el Ejército Colombiano usa las bombas de racimo, el fosforo blanco y el nalpalm, a pesar de que existe una cosa llamada Tratado de Ottawa. Finalmente nunca me respondió por los secuestrados por los que las Farc piden dinero a cambio.


"El secretariado de las FARC da tanto o más asco que Fernando Londoño Hoyos, José Obdulio Gaviria y Salvatore Mancuso juntos"

Yo insisto: Seguiré haciendo oposición por el camino de la legalidad, como lo hacen Piedad Córdoba, Gustavo Petro, Iván Cepeda o Jorge Enrique Botero, porque nunca privaría de la libertad a alguien porque pienso diferente; porque nunca seré capaz ni siquiera de poner en riesgo la vida de un inocente; porque no me financiaría, ni siquiera por un buen fin, de una sustancia que daña a las personas; en fin, cada uno tendrá sus razones para no apoyar a este grupo al que hoy hoy llamo narco-terrorista, otros días, criminales de guerra.

” En esa situación de silencio forzado o debilitamiento general de los patrones éticos, la resistencia que han ejercido y ejercen los movimientos sociales y determinados sectores de opinión, en medio de inmensas dificultades, MANTIENE ABIERTA LA POSIBILIDAD DE CONQUISTA DE LA DEMOCRACIA. Esa resistencia es la demostración indiscutible de que Córdoba y su gente no han claudicado ante la imposición de un modelo mafioso”
Del epílogo de 'A las puertas del Ubérrimo' de Iván Cepeda y Jorge Rojas

1 comentario :

Felipe dijo...

muy buen blog, es incluso gracioso como las FARC justifican muchos de sus actos