27 de diciembre de 2012

Propósitos de año nuevo


Se acerca el fin de año y todos revisan la lista de propósitos y deberes que hicieron hace un año. Muchos se dieron por vencidos hace mucho, otros llegaron con todos los ánimos puestos a diciembre para conseguir lo que todavía les faltaba y seguramente otros llegaron a esta época ya con los planes del próximo año y con muchas de las metas cumplidas. Igualmente estarán también los que lo consiguieron y todavía necesitan algo de tiempo para el próximo año. Mejor dicho, hay un perfil para cada uno y cada quién sabrá cuál le encaja mejor. Y así como yo no fui la excepción, desde ya estoy viendo qué nos traerá 2013. No quiero terminar con una lista como la de Cinismo Ilustrado de aquí a 12 meses:


A todos nos pasa, empezamos un nuevo día, una nueva semana...un nuevo año, y las pilas están llenas, pero a medida que pasa el tiempo se van gastando y empezamos a aplazar. Preferimos gastar dinero en vez de ahorrar; otros preferirán dejar de fumar otro día en vez de apagar el cigarrillo que tienen en la mano; e igualmente estarán los que se resignan a nunca acabar sus estudios, por no ponerle una fecha de caducidad a sus proyectos. Les da igual. Al final, algún día seguramente, se darán cuenta de que tienen una gran carga en la espalda de cosas que dejaron de hacer y para las cuales ya no tienen tiempo. Esa es mi invitación con esta entrada: propónganse pequeñas cosas para este 2013 y procuren no desfallecer en ningún momento, que la recompensa les llegará.

Lo que más me ha funcionado, y que no es un secreto mío, sino algo que aprendí de tanto ver Seinfeld, es tener a la mano un calendario muy grande que nos recuerde todo el tiempo cuáles son nuestras metas. Por ejemplo, hubo un momento de este año, cuando no tenía trabajo, que me propuse escribir tres veces a la semana en este blog. Lo que hice fue poner un almanaque gigante, que pudiera ver todos los días, y a medida que escribía una nueva entrada, tachar el día en que lo había hecho. Después de varias semanas, yo ya había creado un hábito muy difícil de romper. La idea del calendario es que todo el tiempo nos recuerde que tenemos algo importante que hacer. Sin embargo, al final opté por desfallecer cuando conseguí trabajo y no tuve que estar a cargo ni de uno, ni de dos, sino de tres blogs. Lo importante es que desde entonces procuro escribir al menos una vez por semana en este espacio.

Algo que también me ha funcionado es buscar motivaciones todo el tiempo. Hay veces en que uno tiene las baterías puestas, como les pasará a todos este primero de enero. Luego, a partir del día siguiente, uno empieza a perder las ganas de hacer las cosas y la motivación empieza a decaer. Me he dado cuenta de que mantenerla alta es muy difícil, pero entre otras cosas, me ha servido leer algunos blogs, o escuchar cierta música, como me pasó el día en que Millonarios eliminó a Gremio. También procuro tener en cuenta el 'Culto a lo hecho' que @Zapata131 describió alguna vez en su blog.

  1. Hay tres estados del ser. No saber, acción y terminación. 
  2. Acepta que todo es un borrador. Te ayuda a hacer las cosas. 
  3. No hay un estado de edición. 
  4. Pretender que sabes lo que estás haciendo es casi lo mismo que saber lo que estás haciendo, así que acepta que sabes lo que estás haciendo incluso cuando no sabes y hazlo. 
  5. Abandona la procrastinación. Si esperas más de una semana para hacer una idea, abandónala por completo. 
  6. El punto de hacer las cosas no es terminar, sino hacer las cosas. 
  7. Una vez que lo hayas hecho, lo puedes desechar. 
  8. Ríete de la perfección, es aburrida y a veces te mantiene lejos de hacer las cosas. 
  9. La gente sin las manos sucias está mal. 
  10. Hacer algo hace que estés bien. 
  11. El fracaso cuenta como hacer las cosas. Así que comete errores. 
  12. La destrucción es una variante de hacer las cosas. 
  13. Compartir las cosas en Internet cuenta como un fantasma de haber hecho algo. 
  14. Hecho es el motor de más.

Finalmente, algo que también me funciona todo el tiempo es conocer historias de gente que hace lo mismo que uno o que ha estado en las mismas circunstancias y que hoy lan llegado muy lejos. Seguir los pasos de alguien que va camino al éxito es muy motivador, y esa es mi invitación para que procuren hacerlo durante todo 2013: propónganse algo, busquen algún combustible y alcáncenlo.

Solo me queda dejarles uno de esos casos de éxito, del fundador de la revista Orsai, que me ha mantenido con ganas de hacer las cosas durante los dos últimos años.

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