
He visto por estos días cómo se ha movido la #leylleras e infortunadamente ya no somos uno de los hashtags más movidos en Twitter, pero sí hemos acumulado mucha gente bajo el grupo de «Contra una ley Sinde / Hadopi en Colombia». Yo pensaba hace unos días que iba a ser difícil luchar contra esta ley que es apoyada por personas tan miserables como Mauricio y Palo de Agua y Lucas Arnau, y a la cual se oponen personajes tan grandes como Shakira. Lo pensaba porque acá hay otras preocupaciones: conflicto, narcotráfico, salud, educación, pensiones…en fin. No había cupo para que nos preocupáramos por un tema más, sobre todo si se trataba de algo tan banal como los derechos de autor, si lo vemos al lado de todo lo que ya mencioné. Afortunadamente somos muchos los que conocemos nuestros derechos, y no queremos que se metan con el único espacio libre que queda en el mundo: la Internet.
Por qué no han intentando luchar contra la piratería en la misma calle donde se venden películas que ni han sido estrenadas y de las cuales hay gente lucrándose, desafortunadamente en muchos casos para sostener a sus familias. ¿Por qué se tienen que meter con los que no le damos un fin lucrativo sino personal a las cosas? Creo que deben empezar por ahí y educando a la gente, mas no imponiendo. Veo con tristeza que esta lucha está fragmentada. Por un lado los de Contra una Ley Sinde, que son los moderados y que están en pie para discutir, y a quienes apoyo; los de Anonymous, que por medio de ataques simbólicos no violentos hacen sentir su voz, como la caída de la página de la Presidencia de la República, del Ministerio del Interior y de Gobierno en Línea; y los del Partido Pirata Colombiano, que realmente dan pesar si los comparamos con un Partido Pirata Sueco o Tunecino, que tienen muchos simpatizantes. Y seguramente hay otros que trabajan por su lado. Si todos se unieran, harían sonar una sola voz que se escuche mucho más duro.
