22 de agosto de 2014

¡Cierra todo lo que estés haciendo y ponte a trabajar!

Eso seguramente te lo debería estar diciendo tu jefe, no un desconocido al que lees por Internet. En todo caso, los 2 queremos lo mismo y es que aproveches mejor el tiempo en vez de pasar tanto en Facebook, en Twitter, revisando el correo, respondiendo mensajes por WhatsApp...en fin. Solo mírate: cuántas aplicaciones tienes abiertas en el celular, en tu computador y cuántas pestañas más hay abiertas mientras lees esto. Y aun así pretendes acabar todo lo que tienes que hacer. La única diferencia entre tu jefe y yo es que él querra ponerte más trabajo para cuando hayas terminado, yo solo quiero que cuando acabes no hagas nada. Piensa en eso: ¿por qué tenemos que estar todo el tiempo buscando algo que hacer, en vez de no hacer nada por una vez en la vida?

Ahora bien, volviendo a lo que nos concierne. Independientemente de si trabajas para alguien, trabajas en tus cosas, estudias o lo que sea, estoy seguro de que tienes algo que hacer en este instante y tienes una fecha límite. No acabarás a tiempo y te empezarás a quejar de que tienes mucho trabajo. Sin embargo, creo que sería más fácil si, como te propongo en el título, cerraras todo y te pusieras a trabajar, en vez de procrastinar y alargar la agonía, ¿no crees? Toma una hoja y anota todas las distracciones que se te crucen por tu cabeza la próxima vez que realices una tarea que te exija concentración (de esto ya había hablado una vez). La primera vez que lo hice alcancé a identificar 14, que iban desde ir a YouTube para ver si la canción que estaba escuchando tenía vídeo, hasta ver si en Amazon vendían un libro X que alguien me recomendó esa semana. ¿De verdad era tan importante y no podía esperar para más tarde?

Igual pasa con los correos. Hay gente que permanece con el Outlook abierto mirando si alguien les escribió en los últimos 5 minutos, o mirando en el celular si algo nuevo ha pasado. Yo me pregunto, ¿acaso la persona detrás de ese mensaje que acabamos de recibir no se puede esperar un rato? Seguro que sí, además también la dejamos de interrumpir para que acabe sus cosas.

Todas estas interrupciones lo único que consiguen es cortar nuestra concentración cuando más la necesitamos. Esto es perder el tiempo, pues mientras recuperamos nuestra concentración pasarán varios minutos durante los cuales seremos muy susceptibles a desconcentrarnos de nuevo, y así nos vamos a demorar más en entregar eso que es tan urgente, nos estresamos y volvemos al título de este post.

La solución a todos tus problemas

Pon tu celular en silencio, déjalo lejos de tu escritorio, cierra todas las ventanas que sean innecesarias en tu computador, y deja abiertas apenas las pestañas que vas a necesitar. Saca una hoja de papel y anota todo lo que se te ocurra hacer mientras haces tus labores. Puedes hacer todo eso cuando acabes. Ahh...y pon música en modo aleatorio. No pierdas tiempo pensando qué canción debería ir después (mi aplicación favorita para eso es Pandora). Ahora, de aquí a los próximos 50 minutos, no te vas a desconcentrar. Y si necesitas de ayuda, puedes instalar una extensión en Google Chrome que te bloquea el acceso a Facebook después de 10 minutos al día. Así que aprovecha mejor tu tiempo y no entres a Facebook cada vez que se te ocurra, sino cuando sea realmente necesario. ¿Es necesario entrar a ver selfies? Lo puedes hacer entre el minuto 51 y 60 que son para descansar.


Todo lo anterior parece aburridísimo. Pero no. Te aseguro que acabarás antes y después de eso podrás ponerte a hacer lo que quieras. Si quieres puedes hasta dejar tu chaqueta en la silla de tu escritorio, tomas un montoń de carpetas y papeles y empiezas a andar por la oficina con cara de estrés. Creerán que estás muy ocupado trabajando en algo importante. Mentiras, no hagas eso. Mi intención con este artículo es que uses bien tu tiempo y no que lo desperdicies.

Consumo selectivo de información

Sobre esto último, algo me llamó la atención en el libro de Tim Ferriss y es que para ahorrar aun más tiempo todos los días nos desconectemos de las noticias, no leamos nunca diarios, ni revistas ni escuchemos radio. A mi me sonó raro, pero tiene lógica. Él parte de que la mayoría (no toda) (de) la información que consumimos es innecesaria. De hecho, si ya llegaste hasta aquí, creo que ya agarraste la idea y podrías irte a leer algo más importante. Pero lo que propone Ferriss es más o menos eso. Busquemos solo información que nos vaya a ser útil. ¿A mí que me importa que Israel esté acabando con Palestina? Suena desalmado, pero lo cierto de todo esto es que simplemente podríamos dejar de ver noticias y esperar que alguien más nos las cuente.

Qué tal ir en el bus y preguntarle al de al lado:
-Oye, hoy no pude comprar el periódico, y no veo noticias hace varios días. ¿Sabes si algo importante está pasando?

O simplemente, si llegas a un lugar donde hay varias personas hablando sobre X tema, aprovechas y todos te cuentan su versión de lo que está pasando. Suena hasta bien. Es como alguien más trabajando para ti.

Pero si uno empieza a consumir noticias dependiendo de otros, ¿cómo se supone que uno tome decisiones importantes basadas en noticias de la vida diaria? Vamos a decir unas elecciones presidenciales. ¡Sencillo! Les escribes un correo a tus 10 amigos o familiares más inteligentes preguntándoles por quién van a votar, por qué y qué tiene de malo el otro candidato. Ves un debate y confirmas lo que todos te dijeron. La decisión sigue siendo tuya.

Yo hice algo parecido hace unos días. No estaba seguro de por quién votar e hice esto:


A mí todo lo anterior me suena excelente, si de ahorrar tiempo se trata, pero no soy tan fanático de un libro como para cambiar mis hábitos de un día para otro. No obstante, con lo que uno se puede quedar es: ¿realmente necesito leer esta noticia hasta el final?, ¿me tengo que leer cada noticia que alguien comparte en Facebook o en Twitter? Seamos más selectivos con la información que consumimos, no demos click a cuanto enlace nos compartan, ni Play a cuanto vídeo nos llegue, y eso es todo. Así las cosas, creo que debo empezar a revisar mi Feedly que llega casi a 100 blogs :S

En conclusión, y ya para terminar, es importante que seamos conscientes de cómo estamos distribuyendo nuestro tiempo. Yo todavía no hago el 100% de lo que dije en este post como debería, pero es un comienzo comenzar a identificar los momentos en los que uno desperdicia más tiempo en el día y que más interrumpen nuestra productividad. Solo cuando logramos tener algo de tiempo libre podemos dejar de pensar por un momento en tareas, trabajo, deberes, y dedicarnos por un momento a proyectos propios, asuntos personales o simplemente a no hacer nada por un rato.

Aquí George Constanza de Seinfeld actuando como si estuviera ocupado solo para que crean que trabaja mucho. Tomen nota:


Imagen propiedad de ormid

1 comentario :

Diana Garcés dijo...

Yo llevo mucho tiempo intentando y practicando la productividad. Aunque te confieso que hay días que sencillamente no puedo y me dejo llevar por 1) no hacer nada o 2) hacer demasiado, tener muchas cosas y a la final acabar el día y decir "no he hecho nada". Por eso me gusta tanto organizarme y tratar de llevar las cosas con cierta metodología, creo que eso a la final ayuda bastante :)

Comentarios