17 de julio de 2015

No olvido: Srebrenika, Bosnia—1995


Esta semana se cumplieron 20 años de la masacre de Srebrenica, en la que murieron 8.000 bosnios de la mano de tropas paramilitares serbias, el episodio más trágico en Europa desde la segunda guerra mundial. Justo cuando se habla de proceso de paz en Colombia de un conflicto que ya completa más de 60 años del Estado Colombiano combatiendo a la guerrilla de las FARC—, vale la pena ver que ni somos los únicos con un problema de violencia/terrorismo en contra de la población civil, y que otros se han podido recuperar de las heridas de la guerra, por más dolorosas que hayan sido. De alguna forma, lo que pasó en Bosnia en los años 90 tiene muchas similitudes con lo que está pasando en Colombia, como ya vamos a ver, con la grande diferencia de que lo que en un lado tiene más de medio siglo de historia, en el otro lado no tuvo más de 5 años.

Es común no haber oído hablar nunca de Bosnia, pero si vivimos en los años 90, seguramente habremos oído hablar de Yugoslavia (por cierto, qué fue de ese país, ¿desapareció?). La explicación de todo esto es que Bosnia es un país "nuevo", que se independizó de Yugoslavia en 1992. Por su parte, Yugoslavia desapareció porque otros países como Croacia, Macedonia, Eslovenia, Serbia, Montenegro y Kosovo también se independizaron. En otras palabras, Yugoslavia ya no existe. No sé si ya se habían dado cuenta.

¿Pero qué diablos fue lo que pasó ahí?, ¿cómo es que en menos de 20 años 1 país se convierte en 7 países nuevos? Los que han estudiado ese conflicto con cuidado suelen llegar a la conclusión de que ese país estaba prácticamente pegado con babas. Eso solo era posible en su momento con la mano de hierro de la Unión Soviética, que durante la guerra fría ponía dictadores de bolsillo en cuanto país controlaba. Cuando se cayó el muro de Berlín y con ello la Unión Soviética y el socialismo en el mundo occidental—, renacieron viejos conflictos que habían estado silenciados a la fuerza durante varias décadas. Uno de ellos fue en Yugoslavia, un país en el que convivían cristianos, musulmanes, socialistas y nacionalistas. 



Cuando cae el comunismo, cada grupo étnico intenta reemplazar el comunismo de Yugoslavia por un nacionalismo propio que los diferenciara de las otras etnias. Así, nace la guerra de los balcanes, en la que se enfrentaron  


  • serbio-bosnios (ortodoxos) y serbio-croatas (católicos) a los que en adelante nos referiremos simplemente como serbios 
  • contra bosnios (musulmanes). 
  • Más adelante aparecerían otros actores como los cascos azules de la ONU (neutrales) y la OTAN (al final de la guerra estarían contra los serbios).

Lo que estalló el conflicto en Bosnia puntualmente fue la intención mayoritaria de bosnio-musulmanes (61% del total de la población) de separarse de Yugoslavia. Su principal argumento era que, mientras Yugoslavia se desintegraba, no querían ser ciudadanos de segunda categoría en un país de mayoría serbia

Por tal motivo, ante la inevitable pérdida de Eslovenia, Croacia y Bosnia; Yugoslavia pasó a llamarse República Federal de Yugoslavia; pasó de tener una población de 23 a solo 10 millones; y su área territorial se redujo a la mitad. Para ese momento, lo que quedaba de Yugoslavia era Serbia, Montenegro y Kosovo.

Si bien Bosnia fue reconocida internacionalmente por la ONU, los serbios fueron detrás de lo que habían acabado de perder. La guerra comenzó cuando grupos paramilitares serbios, apoyados por el Ejército de Yugoslavia cruzaron la frontera, con el objetivo de instaurar una República Serbia de Bosnia.

Ya en el comienzo, era una guerra injusta. Mientras el Ejército Yugoslavo era uno de los más poderosos de Europa, la ONU había impuesto un embargo de armas contra Bosnia, por lo que su única defensa era un armamento obsoleto compuesto de armas artesanales, personales y de mano.

Una primera solución que se propuso (por parte de la ONU y la Unión Europea) y que sería descartada más adelante fue la de dividir Bosnia en 10 provincias: 3 serían para los bosnios, 3 para los croatas y 4 para los serbios. Además, Serbia tendría que devolver el 24% de los territorios conquistados. Si bien Serbia aceptaba las condiciones, fueron los bosnios los que no aceptaron. Ellos decían que los serbios serían premiados por las atrocidades que ya habían cometido. Además, Bosnia quería un país sin distinciones étnicas ni religiosas.

Hasta ese momento año 1993 la balanza estaba a favor de los serbios por todos los territorios conquistados y porque no tenían embargo de armas. En ese momento entran los cascos azules de la ONU para proteger a la población civil. El problema con los cascos azules era que no se podían poner de ninguno de los 2 lados del conflicto y no estaban tan fuertemente armados como lo podrían estar los serbios. Así, si un casco azul era agredido por un serbio, el ataque no podría ser respondido. Y en el fondo, esto es así porque la ONU —de los cuales los cascos azules eran representantesexiste para mediar conflictos, no para empeorarlos. De hecho, esto fue causa de que en una ocasión año 1994 ante un ataque de la OTAN sobre la provincia de Krajina, los serbios tomaran como prisioneros a 400 cascos azules para usarlos como escudos humanos.

En el año 95, los cascos azules de la ONU controlaban 6 territorios a los que declaraba seguros. Es decir, a pesar de las atrocidades de la guerra, la población civil podría sentirse segura dentro de estas zonas. Pero la guerra también afectó a las personas que allí vivían y fue en una de ellas, en Srebrenica, donde ocurrió la mayor masacre en Europa desde la segunda guerra mundial, un episodio en el que la comunidad internacional no movió un dedo y los cascos azules no cumplieron su papel de proteger a la población civil.

Sobre este episodio, uno puede imaginarse qué hizo la ONU al ver la película En Tierra de Nadie (trailer abajo), en la que un soldado bosnio queda herido encima de una mina personal ubicada en una línea fronteriza. Es decir, para ayudar a este pobre hombre, la ONU debía coordinar con serbios y bosnios el envío de un especialista en explosivos. El problema era que la ONU al igual que cualquier organización grande es burocrática. O sea tiene varios niveles por los que debe pasar una decisión importante antes de ser aprobada. Así pues, el soldado de los cascos azules pregunta a su general cómo actuar; el general pregunta a su superior fuera del campo de batalla qué hacer; el líder de los cascos azules debe preguntar a un funcionario burócrata de la ONU qué hacer, y mientras todo esto pasa, la mina debajo del pobre hombre ya explotó seguramente por un movimiento involuntario.



Ese ejemplo ilustra lo que pasó en Srebrenica en el año 95. Mientras los cascos azules de la ONU tenían como función proteger a la población civil más que no hacer nada, hubo complicidad de su parte en la muerte de 8000 civiles por parte del ejército serbio-bosnio. Los cascos azules se vieron forzados a cooperar, ayudando de hecho a dividir a las víctimas antes de montarlas en autobuses. Esto pasó cuando uno de los cascos azules fue muerto por fuego enemigo. Ante el temor de que a los demás les pasara lo mismo, no opusieron resistencia.

Hoy 5.000 restos han sido identificados, pero se calcula que en total murieron 8.000 bosnios en Srebrenica en el año 95.

Después de este, hubo otros dos grandes episodios que recrudecieron el conflicto pero que traerían el fin de la guerra. En uno, un ejército de bosnios tomó como rehenes a 79 soldados ucranianos de la ONU en la ciudad de Zepa, que estaba rodeada de tropas serbias, y le exigieron a la OTAN bombardear los alrededores de la ciudad, a cambio de no usar como escudos humanos a sus rehenes. El otro fue la muerte con una granada de 35 personas y otras 80 heridas en un mercado ubicado en Sarajevo la capital de Bosnia—, ataque atribuido a un grupo serbio. Este último fue la gota que rebalsó el vaso para la comunidad internacional. En ese momento, la OTAN, con el apoyo de la ONU, decide utilizar alrededor de 60 aviones para atacar radares, lanzamisiles y centros de comunicación serbio-bosnios; al tiempo que tropas británicas y francesas deciden atacar objetivos enemigos a los alrededores de la capital bosnia.

Para detener los ataques contra los serbios, hubo 3 condiciones:
  1. Retirar la artillería de Sarajevo y de 20 kilómetros a la redonda. 
  2. Cesar hostilidades. 
  3. No atacar zonas de protección que estuviesen bajo responsabilidad de la ONU.
La respuesta del comandante del Ejército de la República Serbia de Bosnia, General Ratko Mladic fue una carta en la que declaraba que habría un alto al fuego. Aseguraba que no habría operaciones militares en Sarajevo y otras ciudades bajo su control, a menos que fuera por legítima defensa; solicitó que el armamento pesado fuese retirado de Sarajevo por todas las partes del conflicto; y completó pidiéndole al jefe militar de la ONU que reuniera a los jefes militares de las partes en conflicto para llegar a algún acuerdo.

Con 250.000 víctimas hasta el momento, en Dayton, Ohio (Estados Unidos), se puso punto final a la guerra. Fue negociada la paz y se llegó a varios acuerdos, que llevaron a reconocer a Sarajevo como la capital de Bosnia. El país además sería dividido en dos entidades autónomas: 
  1. serbios, croatas y bosnios controlarían el 49% del país, al que llamarían República Srpska; y 
  2. bosnios, croatas y musulmanes, el 51% restante, y sería llamado Federación de Bosnia-Herzegovina. 
Cada uno de los dos territorios tendría su propio gobierno, ejército y policía y entre ambos tendrían un gobierno central. Hoy todo eso es lo que se conoce como Bosnia-Herzegovina:


Conclusión y comentarios personales

Como dije al comienzo, Bosnia fue el escenario de la peor guerra en Europa desde la segunda guerra mundial. Seguramente es un conflicto del que podemos aprender mucho, más cuando La Habana es hoy el escenario de unos diálogos de paz que tienen sentados en la mesa a representantes del Gobierno Colombiano y de las Farc. 

Aunque no pretendo asumir una posición en este post respecto al proceso de paz en Colombia, y quien la quiera saber puede preguntármela, solo quisiera hacer una reflexión: los serbios y los bosnios estaban dispuestos a exterminarse mutuamente con tal de garantizar su propia supervivencia, aunque eso implicara violar flagrantemente Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario y acudir al terrorismo.

Hoy por hoy hay, aunque se firmó una paz y perdón por la redundancia viven en paz, hubo más de un responsable que debió sentarse en tribunales internacionales de justicia para responder por sus actos. Algunos de ellos fueron Slodoban Milosevic (ex presidente de Yugoslavia), juzgado por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia por crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio; Radovan Karadzic (proclamado en su momento Presidente de la Gran Serbia), capturado en 2008, acusado de genocidio, crímenes contra la humanidad y violación de varias convenciones de Ginebra; y Ratko Mladic (ex jefe del Ejército del Serbia), acusado de crímenes de guerra y genocidio por la muerte de más de 18.000 personas.

Vale la pena agregar un detalle: un conflicto cuyas causas son diferencias culturales como el de Bosnia, en el que cada parte profesa una religión diferente, es mucho más difícil de solucionar que uno en el que cada parte quiere un modelo de económico y de estado diferente. En el caso de Bosnia, eso ni siquiera se estaba discutiendo. Se estaba discutiendo a qué etnia le pertenecía cada territorio, como pasa también hace medio siglo en oriente medio con el Estado de Israel y Palestina, o como pasa ahora con el Estado Islámico o Al-Qaeda, en que hay religiones y creencias de siglos de por medio.

Ya para cerrar, solo una invitación final. Qué tal si antes de criticar nuestro propio proceso de paz en Colombia miramos hacia otros procesos de paz que hubo en el mundo. Quien quiera criticar el nuestro es libre de hacerlo, pero cualquier tipo de opinión alrededor de un tema tan delicado como el derecho a vivir en paz de todo un país debería ser válido solo si hay argumentos de fondo sobre la mesa, no memes, ni tweets, ni noticias escritas por periodistas que nunca en su vida han cogido un libro de historia mundial contemporánea. ¿Están de acuerdo al menos con esto último?

1 comentario :

Malachie dijo...

Estoy de acuerdo! Pero una de las principales fuentes de tanta violencia en la atmósfera política en Colombia, es el fuerte activismo de confusión que están sembrando los MEDIOS como punta de lanza del caos y la desinformación. De esta manera es muy difícil tener a la población bien informada, con capacidad de análisis del contexto y sobre todo ágil para discernir entre lo que es verdad y mentira, bueno y malo.