27 de febrero de 2012

¿Vale la pena ser un "experto" en Social Media?


Hasta hace unos años, Internet no era utilizado más que para bajar música, revisar el correo electrónico o buscar información, pero desde hace unos cinco años para acá hubo una explosión social que comenzó mucho antes con Hi5 y MySpace, dos sitios que están hoy agonizando pero a los cuales les debemos la existencia de servicios tan populares hoy como Facebook, Twitter o Google+. Bajo la sombra aparecieron al mismo tiempo otros servicios que simplemente pretendían compartir contenidos como YouTube, Flickr o Blogger, aunque finalmente todos pudieran ser catalogados como Redes Sociales, o Social Media en inglés. Después de todo, todos estaban construidos bajo el principio de compartir. Esta abundancia de contenidos en últimas a lo que ha llevado es a que hoy cualquier pobre diablo con una conexión a Internet pueda llamarse a sí mismo como experto en Social Media. Nada más presten atención a la lista de invitados de uno de los muchos eventos que hoy se organizan en todas las ciudades del mundo sobre el tema, y háganse la siguiente pregunta después de haberlos escuchado: "¿Y este quién es para creerse un experto en Redes Sociales?".

Sucede lo mismo si miramos con detenimiento una hoja de vida de alguien circulando por ahí que aplica para un puesto de Community Manager. ¿Se creen expertos porque tienen cuenta de Twitter pero jamás han subido un video a YouTube?, ¿Porque hicieron un diplomado pero jamás han ejercido en la vida real? ¿Porque leen mucho sobre el tema y creen tener la autoridad para opinar desde afuera? La verdad es que uno se hace esas preguntas al ver tanta empresa con personas manejando su imagen y reputación por Internet pero con cero estrategia y cero planeación. Yo le veo otra explicación, y la encontré hace un tiempo ya en un artículo de El País de Cali en el que prácticamente quien no cumpliera con ciertas condiciones no podría ser Community Manager de una empresa: comunicador o publicita, 25 años, más de 300 amigos en Facebook y 500 followers, dos años de graduado (¡!) (...). Yo, después de leer esto, más bien preferiría contratar a un ingeniero que por cultura general tenga presencia en cuanta red social exista y que sepa lo básico de cada una a un comunicador que se crea importante porque tiene "muchos" seguidores y va a aprender con mi empresa cómo usar desde YouTube hasta LinkedIn, poniendo en riesgo su imagen.

Más bien por otro lado seguramente están también quienes saben del tema y trabajan callados. Ya me he encontrado en Colombia con cuentas como las de Domino's Pizza, Chiclets Adams o el Ministerio TIC o de personalidades de la talla de DJ Tiesto, Shakira o Barack Obama llegando al punto de que la marca termina haciendo parte de la vida de las personas a las que les gusta esta marca. A mí me ha pasado, y es que si bien desde antes ya hay una simpatía con la marca o el personaje en cuestión lo que hace un buen Community Manager es reforzar esa relación todo el tiempo hasta que finalmente termina haciendo parte de nuestras vidas. Los que me siguen en Twitter se habrán dado cuenta de que me la paso mencionando marcas, y no lo hago porque yo sea buena gente y les haga publicidad gratis sino porque de alguna forma, no necesariamente gracias a Internet, reforzaron el concepto que yo tenía de ellas y terminaron haciendo parte de mi vida cotidiana. Para la muestra, vean mi foto de perfil en Twitter o incluso acá en el blog. Los que logran esto sí son unos verdaderos expertos.

Después de tanto años metido en esto, aunque en este momento dedicándome a otras cosas, e incluso durante mucho sin haber escuchado la expresión de Community Manager, he llegado a la conclusión de que ser un experto en Social Media no vale tanto la pena. Es aburrido estar durante horas delante de un computador (¡en serio!), así tengamos Facebook y Twitter abiertos todo el tiempo. Más bien vale la pena saber del tema, así como un comunicador debe tener una buena redacción y saber tomar fotografías. Y para eso la experiencia me ha dicho que hay que tener en cuenta tres cosas: (1) experiencia, (2) estar actualizado y (3) hacer retroalimentación con el público al que le estemos hablando. Si tienen esas tres cosas en cuenta, seguramente valdrá mucho la pena ser un experto en Social Media, cosa de la cual yo ya no me siento orgulloso (y por eso lo quite de todas las descripciones de mis perfiles en Internet, porque no me quiero creer un experto).

Nota: si les interesa el tema, échenle una mirada a este artículo sobre Política e Internet que escribí hace un tiempo.

Imagen propiedad de  Franco Bouly disponible en este enlace

1 comentario :

Zapata131 dijo...

Los Social Media Expert no existen, son un mito como el Mounstruo de Loch Ness, o Finlandia. :)

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