12 de diciembre de 2013

Qué significa la llegada de Spotify a Colombia

Spotify ya está en Colombia. El servicio sueco de música por streaming más popular del mundo aterrizó esta semana en 14 países de la región y anunció que su servicio pasaría a ser gratuito para celulares y tabletas. Hasta antes de esta semana, solo lo era para equipos de escritorio si no queríamos pagar. Y lo mejor de todo es que desde México hasta Argentina tendremos una tarifa menor a la que se maneja en Estados Unidos y Europa.

Hace 15 días en este blog hablábamos de Deezer y de por qué yo, particularmente, no lo utilizo. La verdad es que llevo casi 1 año utilizando Spotify en Colombia, aún cuando no estaba disponible, y siempre me pareció superior. De entrada por ofrecer el servicio de manera gratuita, aunque con interrupciones cada 5 o 10 canciones para un anuncio publicitario, algo que no me molesta en absoluto.

Es posible que con la llegada de Spotify al país empiecen a temblar otros servicios como Deezer, Grooveshark y Napster. Y lo digo porque los $12.000 COP que cuesta la mensualidad de Spotify superan a los casi $16.000 de Deezer. Grooveshark, aunque más barato, no está al alcance del usuario más común: su aplicación no está disponible en la Google Play Store ni la AppStore de Apple y solo se puede descargar desde la página del sitio. En cuanto a Napster, a pesar de su legendario nombre, tiene como punto débil el no contar con aplicación de escritorio para Windows o Mac.




Pero más allá de los precios, los plus y los contra de esta guerra por el streaming que vamos a comenzar a ver a partir de ahora, y que quizás se intensifique si Pandora y Google Play Music llegan a aterrizar también, vale la pena preguntarnos qué significa la llegada de Spotify al país.

Bogotá, líder en tecnología y emprendimiento

En primer lugar, llama la atención que Bogotá esté empezando a ser tenida en cuenta por los grandes de tecnología. Hace poco conocíamos la noticia de que Facebook iniciaría operaciones en la región, abriendo una oficina para Colombia, así como lo hizo Deezer en su momento. De la misma forma, hoy la capital colombiana ha sido sede de eventos de trayectoria mundial como el Social Media Week, TEDx y WebCongress.

Esto apunta a que en la medida en que más empresas de tecnología aterricen en Bogotá, antes que otras como México, Buenos Aires o Sao Paulo, la capital colombiana se podrá perfilar como futura líder en tecnología a nivel Latinoamérica, como lo aseguraba Mashable hace unas semanas. Con esto la cultura del emprendimiento a nivel local podría empezar a andar a pasos agigantados.

Hábitos de consumo: un giro de 180 grados

Seguramente los que deben estar temblando no solo con la llegada de Spotify al país, sino con el éxito tan arroyador que ha tenido Deezer, y la presencia de Grooveshark y Napster, deben ser los dueños de las emisoras de radio.

Hoy los celulares popularmente conocidos como 'flechas' están condenados a desaparecer y los operadores de telefonía móvil en Colombia ofrecen smartphones, de la misma manera en que un banco regala tarjetas de crédito. Con la masificación de los dispositivos móviles, pasamos de lo tradicional a lo digital.

En ese sentido, las horas en radio en las que 40 minutos eran de música y 20, de comerciales empezarán a ser reemplazadas por horas completas de música sin comerciales, siempre y cuando estemos dispuestos a pagar por las tarifas del servicio que tomemos.



Aún cuando la radio siga ofreciendo noticias y magazines de gente real hablando, ahí están TuneIn y las mismas aplicaciones de estaciones de radio de otros países. En otras palabras, la competencia de las emisoras hoy no solo son otras emisoras, sino las aplicaciones para escuchar música e incluso emisoras en otro idioma y de otro país. Así es como nuestros hábitos de consumo están arrinconando a los medios más tradicionales.

La piratería ya tiene contra quién competir

Cuando desde el Gobierno nos querían judicializar por descargar música, creían que uno entraba a sitios como The Pirate Bay o Ares porque uno era mala gente y quería todo gratis. NO. Lo que pasa es que hay muchos contenidos que no se consiguen ni siquiera legalmente.

¿Qué hacía uno si quería escuchar un álbum lanzado en los 80, que nunca se llegó a vender en el país, del cual solo se sacaron 1.000 copias? Uno no se bajaba ese disco porque uno quería robar a ese artista, como lo insinuaba la industria. Es que simplemente no había de otra. ¿O si solo me gustaba un tema de un álbum con más de 20 canciones?, ¿De verdad creían que me iba a comprar todo el CD?

Así funcionaba todo antes. Y es bajo este tipo de circunstancias, cuando los contenidos que uno quiere no están al alcance de uno, que las plataformas de piratería empiezan a atraer hasta a los usuarios más legales. Y así se ha pretendido perseguir a quienes bajan música por Internet, cuando no hay alternativas, por más que uno quiera hacer las cosas de la mejor manera.

El entretenimiento como parte de la economía personal y familiar

Y por último, creo que la llegada de Spotify al país hace que nos acerquemos un poco a la cultura europea y norteamericana, donde así como una parte de nuestro presupuesto mensual debe cubrir nuestros gastos personales, tipo transporte, factura del celular, alimentación, gastos médicos y demás, debe alcanzar también para pagar la mensualidad de esos servicios de entretenimiento que estamos consumiendo.

En mi caso, sé que cada mes tengo que sacar de algún lado $15.000 COP para pagar la mensualidad de Netflix. Esta misma lógica aplicará para quienes decidan tomar uno de los planes de pago de alguno de los servicios de música por streaming que hay en el país.

Se trata de un gasto que hasta hace 2 años no estaba contemplado. Uno simplemente no vivía pensando: "estos $30.000 pesos de mi sueldo son para comprar un CD a final de mes". Y esto era porque, por una parte, el CD traía no más de 20 canciones,y no se podía escuchar cómodamente en ningún dispositivo.

Ahora es posible con 3 veces menos dinero tener accesso a hasta 30 millones de canciones. En ese sentido, el entretenimiento por Internet pasa a convertirse en parte de nuestra economía diaria, un hábito de consumo que cambia todos los días y gracias al cual es posible luchar contra la piratería.
Y gracias a esto Bogotá se consolida poco a poco como ciudad líder en tecnología y emprendimiento a niel regional. Esto es lo que significa la llegada de Spotify a Colombia.

8 comentarios :

sebasgoma dijo...

Que buen artículo dany. Ya tendrán agencia de PR?

Daniel Afanador dijo...

Sí tienen. Ellos me invitaron al evento de lanzamiento. De entrada no va a haber oficinas en Bogotá, sino que lo va a manejar todo una agencia.

Enrique Cuartas dijo...

Bueno otra de las razones también es la firma de convenios con disqueras, digamos que es una de las razones legales por las cuales no había llegado a Colombia. Por ejemplo, llama la atención que Spotify llegó a un mundo de países pero ni a Venezuela ni Brasil. Interesante punto de vista.

Pedro Morales dijo...

Que buen artículo Daniel! Como es costumbre, este medio tuyo se convierte en una buena fuente de información con una perspectiva completamente distinta!

Daniel Afanador dijo...

Gracias, Pedro. Solo trato de analizar los hechos y noticias que los medios más tradicionales apenas mencionan. Saludos!

Daniel Afanador dijo...

En el evento de lanzamiento me pareció escuchar que a Brasil va a llegar. Seguramente la demora tenga que ver con estos acuerdos con disqueras.

Carlos dijo...

Gracias a ti me enteré que Spotify estaba disponible en el país y empecé a usarlo. ¡Es el mejor servicio que he usado! Desde eso ya no tengo que usar Youtube con su horrible interfaz para escuchar música. Ojalá el servicio tenga buena acogida, sería una lástima que no pasara esto.

P.D.: Deberías hacer un post sobre aprender idiomas, cómo los has aprendidos y tips personales para hacerlo. Te he leído en Twitter y me sorprende la cantidad que conoces. Sería bueno un post así para los que no sabemos cómo aprender un nuevo idioma.

Daniel Afanador dijo...

Hola, Carlos. Gracias por tu comentario

A mí también me parece que Spotify es el mejor servicio de música por streaming, aunque también me gusta mucho Pandora. Sin embargo me parece que ninguno de los que ya estaba desde antes en Colombia le llegaba a la altura a estos 2.

Por tora parte, he estado pensando en escribir un post sobre cómo aprendí a hablar 4 idiomas, pero no me he animado porque creo que debo hacerlo en varias entregas y esto toma más tiempo que un post normal. Seguro en 2014 me termine animando.

Saludos!

Comentarios