5 de noviembre de 2011

Política e Internet

Recién acabadas las elecciones locales en Colombia, hay muchas lecciones por revisar sobre cómo se hace una campaña y sobre cómo eligen los ciudadanos a sus representantes. Hace ya una semana, de hecho escribí un artículo sobre cómo los políticos en Colombia se aprovechan de estas dinámicas para acceder a estos puestos de elección popular, y lo que uno se puede dar cuenta es de que en Colombia se sigue haciendo política de una manera tradicional, pagando a líderes para que consigan votos, repartiendo comida o prometiendo puestos. Es decir, no se han adaptado a las nuevas dinámicas. El caso más popular y con el que seguramente mucha gente podrá empezarse a interesar por el tema es el de Barack Obama en las elecciones de 2008 de Estados Unidos. No es que el candidato demócrata haya usado Facebook y Twitter solamente y esa haya sido la novedad, sino que su equipo de campaña elaboró toda una estrategia enfocada hacia las personas jóvenes y quienes consumían nuevos medios. Y si bien el objetivo final de cualquier campaña es conseguir la victoria, ganando votos, una estrategia de márketing digital solo hace parte de una gran bolsa de puntos para tener en cuenta, pues la presencia en medios de comunicación antes que asegurar votos asegura que el candidato sea recordado.

La primera vez que vi este spot de Budweiser fue en el año 2004. No existía YouTube y aún así fue un video viral que se bajaba en programas P2P tipo Ares. La campaña de Barack Obama lo recreó con los temas de su campaña y ahí está: la campaña del candidato demócrata es hoy un modelo a seguir sobre lo que se debe hacer en la red cuando hablamos de política


 Hace poco, cuando estábamos en medio de campañas electorales, escribí un artículo sobre varios errores que los candidatos cometían y entre ellos estaba el uso que le daban a Internet. Entre esos errores frecuentes están el abrir cuenta en cuanta red social exista justo el día después de que tienen el aval por algún partido, utilizàndolo para autopromocionarse, seguir indiscriminadamente a todo lo que pueda representar un voto, y en últimas no tienen en cuenta que, para el caso de Twitter, todo el mundo tiene que comportarse como gente común y corriente. Lo primero que estos políticos del siglo XXI deben sacarse es que Internet significa votos gratis, y lo que deben tener en cuenta es que se trata de un medio que sirve simplemente para que los demás sepan que uno existe. 

Por estos días, por razones que un post futuro explicaré, estuve haciendo un seguimiento a la presencia en Facebook y Twitter de los senadores de la República y hay casos de cuentas que después del 14 de marzo de 2010, fecha de las últimas elecciones legislativas en Colombia, jamás volvieron a escribir nada. Vale la pena además tener en cuenta la cifra: de 101 senadores, sólo 37 tienen presencia en Facebook y Twitter. El siguiente reto es mirar quién lo hace bien y quién no. Uno no entiende ni qué hacían ahí. Al parecer creyeron que las redes sociales eran una moda y que sería chévere estar ahí pero realmente no hubo una estrategia detrás. Otro caso que vale la pena resaltar es el de Justin Amash, el Congresista norteamericano que explica qué va a votar y qué implicaciones tiene por medio de su página de Facebook. Yo tuve la oportunidad de trabajar con un ex senador de la república cuando Twitter estaba hasta ahora empezando a sonar en Colombia, a mediados de 2009, y al personaje en cuestión no le importaba el tema, a pesar de que el servicio de Microblogging tenía ya tres años de vida. Cuando dejé de trabajar allí, la persona que siguió administrando eso se dedicaba a publicar noticias sacadas de otros medios pero no a dialogar ni a generar debate. Unos meses más tarde, aunque a este personaje le faltaron solo 13 votos para llegar al Congreso y lo más seguro es que lo sacó alguien que no quería que entrara porque se perdieron los votos el día anterior al que entregaban las credenciales, seguramente le hubiera alcanzado si hubiera tenido una estrategia  seria de uso de redes sociales en su campaña. Hoy, esa cuenta que yo creé tiene más de 14.000 seguidores y la usa el ex candidato para discutir con la gente.

Pedro Morales, bloguero autor de SeoComunicaciones, explica el problema con que en muchos casos los políticos no están bien asesorados, y en algunos casos, aunque tienen la intención de tener presencia en Internet, se dedican a imitar lo que pasa en el mundo real pero en la web. De esta manera es que aparecen páginas en las que no comparten nada sino se dedican a colocar la misma imagen de la vaya que tienen en la calle pero en Internet.

Por otro lado, tenemos a aquellos políticos que le han sabido dar un buen uso. Lo más lejano que recuerdo de esto son los debates de Gustavo Petro hospedados en YouTube. Para esa época, en 2008, nadie usaba Twitter en Colombia, no existían los fan pages en Facebook y ya se imaginarán el estado en el que se encontraban las demás redes sociales. El hoy candidato electo de Bogotá, escuché alguna vez en mis clases de análisis del discurso en la universidad, intervenía en el Congreso solamente cuando el Canal Institucional le asegurara que iba a aparecer. La estrategia estaba ahí: para qué voy a hablar si solo me van a escuchar unos tipos que vienen aquí a hablar por celular, a comer, a dormir, si alguien me puede estar viendo en otro lado por televisión. Y esos videos no los subía nadie relacionado con el candidato, si uno se pone a mirar los nombres de los usuarios, pero es el ejemplo de lo que pasa en las redes sociales: la gente que comparte contenidos. Con esto, debo confesar que fue gracias a esos videos virales en los que el ex senador dejaba muy mala parada a la clase política de este país que yo comencé a prestarle más atención, porque antes de eso jamás lo había escuchado.


Creo que el caso de Gustavo Peto en YouTube fue el primer uso de un político en redes sociales con el que me encontré hace más de tres años. Dentro de un nicho al que le interesaba la política los videos del ex senador se movían como cualquier otro video viral

Ya hoy algo más reciente y que siempre resalto como políticos en Colombia que saben darle un buen uso a redes sociales, encontramos a Ángela María Robledo, Camilo Romero, Armando Benedetti y Luis Fernando Velasco. Hay incluso algunos casos en los que uno no sabe si es el mismo congresista quien escribe porque lo hacen con un lenguaje tan auténtico que no podría ser un asesor, pero lo hacen tan frecuentemente que uno se pregunta si rgealmente tienen tiempo para esto.

La representante por Bogotá del Partido Verde suele dar participación a los demás ciudadanos
Imagen propiedad de angelarobledo
  • Ángela María Robledo: les da participación a los twitteros. Se la pasa dando retweet a cuando la mencionan o cuando hay un tema coyuntural. En una oportunidad tuve la oportunidad de ser invitado por ella para escribir una entrada en su página para la época en que el Partido Verde se unió con el Partido de la U.
  • Camilo Romero: supo aprovechar el momento coyuntural para darse a conocer cuando el ministro del Interior Germán Vargas presentó la #leylleras. Simplemente se comportó como un usuario más y salió a decir que rechazaba el proyecto tal cual como estaba redactado.
  • Armando Benedetti: desde su Blackberry, porque en Twitter uno puede ver la plataforma desde la que es enviada un mensaje, se la pasa comentando la coyuntura nacional, sobre todo, a pesar de ser del partido del presidente Santos, suele criticar las actuaciones de su actual gobierno, como las recientes noticias relacionadas con la reforma a la justicia, la reforma a la educación o la construcción de un hotel en el parque Tayrona. Esto más alla de sonar entre los Timelines de sus seguidores, llega a mucha más gente ya que al ponerse en el lugar de gente común y corriente le genera de 20 a 50 retweets cuando el tema está caliente.
  • Luis Fernando Velasco: similar al caso de Benedetti, éste senador liberal logró posicionar un solo tema que les preocupa a todos los colombianos: los precios de la gasolina. Incluso es el promotor de un referendo que pretende bajar los precios de los combustibles y durante el seguimiento del que ya hablé arriba en una ocasión un retweet más de 65 veces
A pesar de estos cuatro caso aislados, solo hay unos pocos más en Colombia que sirven como ejemplo. El caso de Álvaro Uribe quien es noticia cada vez que habla en Twitter. O el caso contrario de Juan Manuel Corzo quien tras defender el subsidio a la gasolina al que tenían los congresistas a pesar de los sueldos de 16 millones arremetió contra los usuarios de Internet porque lo estaban insultando. La conclusión a la que uno puede llegar me la confirmó Iván Mauricio Ángel, autor de ElPatíbulOpinion: muchos políticos quieren hacer uso de las nuevas tecnologías pero no saben cómo hacerlo.
Imagen propiedad de Scorpions and Centaurs disponible en este enlace

1 comentario :

dondenadie dijo...

Yo soy testigo de que existen muchos canditados en asamblea, alcaldia, gobernaciones en las que se usa el Facebook o (en menores casos) en Twiter, pero no lo hacen como para generar debate sobre alguna propuesta presentada, o ampliar sobre sus conocimientos en campaña, sino para tomar fotos de eventos hechos por el mismo candidato, o simplemente para dar "Gracias a Dios por....".

Creo que todavia falta mucha seriedad en cuanto a saber utilizar una red social para autopromocionarse, digo yo aca no?

PDA: No conocia ese spot publicitario

Un saludo amigo, se le tiene en cuenta

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